Hoja de ruta para modernizar tu empresa

Las empresas, como todo en la vida, corren el riesgo de quedarse obsoletas con el paso del tiempo. Algo que el emprendedor no puede permitirse. ¿Qué elementos deben ser renovados? ¿Cada cuánto tiempo? ¿Qué coste tiene? Te mostramos en este reportaje una hoja de ruta con ideas que tal vez aún no te hayas planteado. ¡Puedes ponerlas en marcha desde ya!

1) Actualiza tu página web

La velocidad con que se mueve Internet hace que debas renovar con frecuencia tu página. No se trata de crearla y dejarla con el diseño original por los siglos de los siglos. Debes estar al tanto de las innovaciones para adaptarla lo antes posible. ¿Algunas ideas?

Puedes permitir que los clientes formen parte activa del portal. Abre una sección donde estos hablen de vuestra oferta, con imágenes o comentarios. El consultor Juan López Sobejano justifica la iniciativa. “Hoy, gran parte de nuestra reputación on line depende de las opiniones de los usuarios y de los contenidos editados en vídeo o fotos”.

Otra posibilidad es darle una vuelta al contenido o al diseño, para refrescar la página. Os aconsejamos centraros, con especial énfasis, en lo primero, pues es la vía para lograr una buena posición en buscadores. “Los datos acerca del producto, cómo se fabrica, el método de cobro… han de estar muy accesibles y visibles”, aconseja el experto Gregorio Medina. ¿Cuánto cuestan estos cambios? Si optas por mantener una página estática, bastaría con 1.000 euros. Si queréis que sea transaccional, en el sentido de permitir compras o habilitar una zona de registro de usuarios, el importe sube a 6.000 euros.

2) Potencia tu presencia en Internet

Porque no sólo de la web vive tu negocio. Permaneced atentos, entonces, a cualquier nueva plataforma on line que os pueda ser útil y os permita ganar más visibilidad en un entorno como Intenet. Os damos una pista. Hoy triunfa entre los usuarios Foursquare, una red social de geolocalización, con interesantes aplicaciones para difundir la actividad de las empresas (válido para iPhone, Blackbery, Android, Palm y otros dispositivos). ¿Y por qué no probáis también en Gowalla (también para Android, iPhone, WebOS y Blackberry), similar, pero menos conocida?

El mundo on line corre muy deprisa, pero que esto tampoco os lleve a equívocos. ¿No tenéis un blog corporativo? ¿Sí lo tenéis, pero en el olvido? En cualquier caso, reactivad una herramienta que algunos, erróneamente, piensan que ya está pasada de moda. Pero ni mucho menos, hasta el punto de ser un canal de marketing de primer nivel. Eso sí, lo debéis actualizar, al menos, tres veces por semana. Nosotros lo hacemos a diario.

3) Un lavado de cara a tu producto

No necesitas sustituir un producto por otro nuevo para revitalizar la oferta. Apuesta por modificar la referencia que envejece, ya sea en el formato o en el envoltorio. Te resultará más económico e igual de efectivo. Un lavado de cara de esta naturaleza te puede costar un mínimo de 3.000 euros. Ahora bien, es un error limitarse a rediseñar el artículo de manera aislada; más bien, habría que actuar sobre toda la gama.

Otra opción es incentivar un consumo más frecuente o crear nuevos usos para el producto que comercializas. Un ejemplo para ilustrar esta estrategia lo pone Rafael Muñiz: "Antaño la margarina la utilizábamos como la mantequilla o el azúcar; luego se empleó, en bocadillos, con fiambres; ahora es un condimento más para preparar recetas como la pasta”. Y aquí quizás bastaría con cambiar la orientación de tu mensaje comercial de cara al público.

4) Busca nuevos clientes, atrayendo a los de tu competencia

Quizá sea la hora de ir a por el público de la competencia. Ahora está a un golpe de clic. Rastrea la reputación on line de tus rivales, con especial atención a lo que se dice de ellos en entornos como Facebook o Twitter. Procesa la información con la vista puesta en detectar los problemas que los usuarios tienen con esas empresas… y ofréceles soluciones. Pero no dejes de lado a tus clientes. Reactiva la relación con ellos, tómales el pulso mediante encuestas. O, más fácil aún, con pequeñas entrevistas grupales, llamadas a los clientes más importantes o técnicas similares. En esta misma línea, mima a tus usuarios más fieles con regalos o promociones. En el horizonte, convertirlos en embajadores de la marca, algo especialmente valioso en la web, por el efecto viral de los mensajes. Y, lo más interesante, iniciativas todas ellas con coste prácticamente cero.

5) Usa las redes sociales para mejorar la atención al cliente.

¿Te has planteado usar Twitter como centro de soporte del negocio?Para ello, abre una cuenta específica. Los 140 caracteres que permite esta herramienta implican que tanto el cliente como la compañía han de ser específicos al exponer problemas y soluciones. Redunda en una mayor eficacia y agilidad. ¿Y por qué no hacerlo también en Facebook? Aquí puedes recurrir a aplicaciones de pago (desde 67 euros al mes), como las de Get Satisfaction, firma que diseña espacios para que el público pregunte.

6) Pon al día tus precios

Por lo menos una vez al año (preferiblemente al inicio) conviene actualizar la política de precios y descuentos. Ahora bien, puede ocurrir que, de forma inesperada, te veas envuelto en una guerra de precios, donde un rival embiste con rebajas y promociones agresivas. ¿Debes adecuar tu estrategia a este escenario? El consultor Félix Krohn recomienda pensarlo bien antes que entrar en el juego. “Puedes optar por contraatacar en otra área de negocio del competidor, bien a escala regional o en un sector distinto. Así le enviarás una señal fuerte”, apunta.n Otra salida es crear una línea low cost como barrera, para defender el posicionamiento y precio del producto estrella al que han atacado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo