Luces, cámaras, acción

Para mostrar las ventajas de tu producto, atender mejor al cliente on line, darte a conocer al gran público... Diseñar una campaña de videomarketing es fácil y barato. Basta con un poco de creatividad y conocer bien a tu target o público objetivo.

Desde el gran clásico Amo a Laura, el vídeo que recorrió Internet como la pólvora y hasta protagonizó los informativos de televisión, toda estrategia de marketing on line que se precie pasa por colgar vídeos en la Red. Los buscadores generalistas otorgan puestos prioritarios a las páginas con contenidos audiovisuales y las redes sociales convierten a los protagonistas de los vídeos en estrellas mediáticas.

El videomarketing está de moda. Está generando muchísimo interés en el usuario y en los anunciantes”, asegura Marcos Enríquez, profesor de Videomarketing de EAE y director general del portal de vídeos Dalealplay.com.

El resultado más llamativo y a veces el más deseado es la ‘viralidad’: lograr que el vídeo se difunda por Internet haciendo que cada usuario se convierta en prescriptor de la marca y transmita sus valores o las ventajas de sus productos. Pero este no es el único objetivo y puede no ser, siquiera, el principal.

“La importancia del vídeo recae en su potencial para crear un contacto emocional entre el usuario y la marca o producto”, señala el estudio Vídeo sells! La persuabilidad ante la irrupción del vídeomarketing en Internet, elaborado por Multiplica, consultora especializada en Internet, y ON i ON Comunicación, creadora de contenidos audiovisuales. Ese contacto es especialmente importante en el mundo del comercio electrónico, donde el vídeo puede humanizar la relación. Como señala este informe, “si tu presencia on line es el principal escaparate de tu negocio en Internet, el vídeo va a sustituir a tu equipo de vendedores”.

UN PRODUCTO PARA VENDER

El vídeo es una pieza dentro del proceso de venta. Su misión es ofrecer contenidos audiovisuales que aporten un valor añadido al usuario, ya sea un internauta que desconoce la marca o un potencial cliente que ha entrado en la tienda on line. Según sus objetivos, tenemos cinco tipos de vídeos:

Anfitrión. “Nada más llegar a nuestro site o a alguna de nuestras landing pages, introducimos al usuario sobre nuestros servicios o productos”, señala el estudio de Multiplica y ON i ON. El objetivo es reforzar su interés y guiarle hasta lo que busca.

De producto o catálogo. Ofrece “información más detallada y con un alcance visual y narrativo de mayor calado” que un conjunto de fotos y texto. “Si tu oferta destaca por su valor visual, el vídeo es la perfecta herramienta para reforzar sus características frente a la competencia”, destaca el informe.

Tutorial. Se trata de mostrar el funcionamiento del producto y destacar sus ventajas.

Videoblog. La empresa o sus profesionales se presentan como expertos y aprovechan las imágenes para transmitir conceptos que por escrito resultan menos claros.

Publicitario. Diseñado para conseguir viralidad, tiene los mismos objetivos que un spot televisivo: popularizar la marca, dar a conocer un producto e impactar.

HAZLO TÚ MISMO

“A una pyme no le interesa acudir a una agencia de marketing”, asegura Marcos Enríquez. Lo único que necesita es una buena idea: lo demás, es fácil de conseguir:

- Tus expertos. “Los profesionales que llevan el negocio son quienes mejor conocen a sus clientes y saben lo que quieren”.

- Equipo técnico. Sólo se necesita “una cámara normal, pero de alta definición (no vale la del móvil), y un software editor de imágenes que incluso puedes descargarte gratis. Así se pueden hacer creatividades muy buenas, siempre y cuando no marees al espectador con la cámara”.

- Ayuda on line. “Gracias a Internet, puedes acercarte a personas que te pueden asesorar. Por ejemplo, existen comunidades como Cinemavip, que agrupa a cámaras, guionistas, actores y otros profesionales de ese sector”.

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