¿Por qué te vas?

Aunque aún no es muy utilizada en España, la entrevista de salida es una herramienta eficaz para conocer las impresiones de los trabajadores que dejan una organización. Constituye un instrumento que puede ser muy útil para realizar mediciones sobre políticas o aspectos mejorables de la compañía. Te damos algunas pautas para que las pongas en práctica.

Antonio García había decidido voluntariamente salir de MSA, empresa en la que trabajaba. El departamento de Recursos Humanos le citó para una entrevista en la que le preguntaron sobre la cultura empresarial de la organización. A la empresa le pareció que tenía tal conocimiento de la misma que a los seis meses volvieron a contratarle, esta vez como consultor.

A pesar de que Antonio García y MSA son nombres ficticios, éste es un caso real que nos ha relatado el profesor José María Gasalla de Esade Business School, como ejemplo de la utilidad que pueden tener este tipo de herramientas. Otras ventajas de la entrevista de salida son que permiten conocer los motivos del trabajador para dejar la empresa, obtener información acerca del clima laboral, enterarse de la valoración del empleado sobre la organización del trabajo o recabar sugerencias que después se utilizarán en beneficio de la compañía. Como en toda entrevista, debemos planificar cuidadosamente el desarrollo del proceso, teniendo muy en cuenta el dar un tiempo razonable al entrevistado para que se sienta cómodo y preparado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo