¿Cuál de estos 5 perfiles de líder de empresa eres tú?

Desde el involuntario, el inestable o el transaccional, entre otros

Applause for businesswoman leading a presentation
Westend61Getty Images

Somos conscientes que la gran mayoría de jefes no va a reconocer que es un mal jefe o, tal vez, no es el buen jefe que esperan sus compañeros de trabajo, sus empleados. O quizás, sí. Y estos serán los que, en aras de una mejora continua, llegarán a ser buenos jefes.

Un estudio de la consultora Great Place to Work desvela que más del 50% de los líderes de las compañías con las que trabajan "nunca aspiraron a ser líderes de personas”. A partir de la opinión de 75.000 empleados y más de 10.000 managers, el estudio sostiene que "no todos los jefes son los candidatos perfectos para la responsabilidad que sustentan y solo los líderes para todos son los que consiguen impactar positivamente en los resultados de las empresas que les otorga su responsabilidad".

El modelo de análisis de Great Place to Work permite identificar cuándo una empresa ha elegido a un líder para hacer crecer el negocio o si, en cambio, el fin fue más operativo o incluso amistoso. Así, el citado estudio identifica cinco tipos de perfiles:

1. El líder involuntario

"Es el líder que nunca se propuso serlo. Por diferentes razones llega a ese puesto, pero carece de habilidades para motivar e inspirar a las personas que se encuentran bajo su dirección. Piensa en su equipo como un grupo de empleados y no de personas, obtiene reconocimiento por tareas que no son suyas y no lleva a cabo cambios tras recibir comentarios negativos sobre su desempeño profesional. Además, resuelve sus frustraciones alzando la voz o emitiendo juicios personales sobre los demás. Se trata seguramente de los líderes que menos impacto positivo tienen en los resultados de sus empresas".

Great Place to Work propone un plan de mejora para este tipo de líderes, que incluye, entre otros, "ser más accesible, colaborador, abierto, aceptarse más y tener mayor confianza en uno mismo. Por el contrario, exige al líder ser menos tóxico, permitiendo a las personas enfocarse más en la tarea en cuestión que han de desarrollar para reducir sus probabilidades de que deseen cambiar de trabajo".

2. El líder inestable

"Es aquel que no apoya activamente a su equipo o que no realiza su tarea en la medida en que la compañía lo necesita, es decir, no da un paso adelante cuando debería hacerlo. Suele tener a sus favoritos y presenta dificultades para trabajar con otros equipos. Además, no se centra porque tiene problemas personales y profesionales en cuanto a la relación con otras personas, suma quejas de sus empleados y suele recibir advertencias por no alcanzar sus objetivos".

Para este perfil, Great Place to Work aconseja "eliminar favoritismos, comunicarse regularmente con las personas y hacer que los miembros de su equipo se sientan involucrados".

3. El líder transaccional

"Es aquel que se limita a sacar adelante el trabajo. Suele ser bueno en lo que hace y verifica continuamente que todas las tareas estén ejecutadas. Sin embargo, no intenta desarrollar las relaciones profesionales en sus equipos, por lo que sus empleados se sienten desprotegidos. Suele dar muchas órdenes, pero escucha poco. Aunque es competente, trabaja con frialdad y no se preocupa por la vida que los empleados tienen fuera del trabajo".

Para este perfil, la consultora recomienda "desarrollar habilidades y hábitos de buenas personas, escuchar a sus empleados y mostrar interés por ellos".

4. El buen jefe

"Es un perfil consistente, incluyente y sincero. Es claro acerca de las expectativas, entiende que los errores ocurren y sabe que los empleados tienen vida fuera del trabajo, por lo que habla con ellos sobre cualquier problema e incluso ayuda a que desarrollen sus carreras y a promocionar. Pese a que se aproxima, no llega a ser el líder para todos".

Para alcanzar esa meta, Great Place to Work le recomienda "mirar a largo plazo y enfocarse tanto en el futuro como en la manera en que los equipos de la compañía se unen para lograr los objetivos, algo que pasa por dejar sus propios objetivos en segundo plano para centrarse en los intereses del grupo".

5. El líder para todos

"Es el mejor, en términos de rentabilidad para las empresas. Es el que más contribuye al incremento de los resultados de la compañía al establecer un fuerte sentimiento de colaboración dentro de los equipos. Siempre lidera desde atrás, permitiendo a los empleados desarrollar su trabajo de la mejor forma posible y trata a todos de la mejor forma, independientemente del puesto que ocupen. Además, promueve que las personas trabajen de manera autónoma y agradece los comentarios y opiniones de otros sobre sus decisiones. Se identifica fácilmente porque está rodeado de personas inteligentes, comprometidas y que aman su trabajo, por lo que cuenta con poca rotación entre los empleados que dirige. Recibe buenas evaluaciones por su desempeño y ha sido promovido por sus habilidades de liderazgo o el éxito de sus equipos".

Cualquiera de los cuatro líderes anteriores es capaz de convertirse en un líder para todos. "Solo tienen que reconocer que aún no lo son y saber que existe un plan de mejora para llegar a serlo. Es cierto que no es fácil serlo, pero, para ello, hay que empezar por reevaluar constantemente lo que los empleados y los equipos necesitan para tener éxito y para ayudar al equipo a lograr sus objetivos".

Según Nicolás Ramilo, director general de Great Place to Work España, "los líderes de este nuevo mundo sobresalen por los proyectos que desarrollan, por cómo hacen que la innovación fluya a su alrededor, por su compromiso de su equipo con la visión y la estrategia de la compañía y por los resultados que, en consecuencia, todo esto proporciona".

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Gestión