Ya están aquí los Premios Goya: ¿sabes cómo se financia y promociona la industria del cine?

Son muchos los actores principales que intervienen en la industria del cine pero, desde una perspectiva económica, son los productores los que asumen el mayor riesgo. Con motivo de la ceremonia de los Goya descubrimos las claves actuales del sector

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Premios Goya

La industria del cine está considerada un mercado de riesgo que no cumple con las garantías que demanda la banca tradicional. Nadie te asegura el retorno de una inversión que, en el caso de España, oscila entre los 2 y 4 millones de euros que es el coste medio de una producción cinematográfica en nuestro país. A ello, si quieres que tu película se vea en sala, tienes que sumar los gastos de marketing y el de las copias. En realidad nada comparado con lo que mueve el sector en EE.UU donde la media del coste de una película está en 100 millones de dólares, 300 en el caso de Piratas del Caribe de 2017.

Miguel Poveda Criado es profesor de EAE Business School y CEO de Gold Tower Producciones . De las 14 películas que ha producido en los últimos años, dice que solo una le ha dado beneficios; el resto, lo justo para cubrir gastos, si es que no se incurre en pérdidas. “Esto es un trabajo vocacional” es el motivo que arguye cuando se le pregunta por qué sigue en esto del cine. Poveda Criado desvela las claves principales que rigen el mercado nacional de los contenidos audiovisuales.

Aumenta la demanda, pero también la oferta

En España hay registradas 250 productoras de televisión, cifra que Poveda considera “una barbaridad” y estima el incremento de los últimos años en torno al 20%. La proliferación de empresas relacionadas con el sector se debe, en parte, al éxito y desembarco en nuestro país de plataformas como Netflix, HBO o Movistar Plus y, ahora también, Amazon Prime o Rakuten Cinema. Esta, que en principio debería ser una buena noticia para los emprendedores del sector porque hay más ‘bocas’ que alimentar, se ve enturbiada por la férrea competencia con la que tienen que lidiar las productoras independientes en nuestro país.

“Si observas la lista de los ganadores al Goya, al final te das cuenta de que en la mayor parte de las películas están detrás Mediaset, Globomedia… aliadas con otras pocas productoras y con un canal en la televisión generalista que hace que todo el mundo se entere de sus estrenos. Así, la competencia es muy fuerte y las ayudas son las mismas para todos”, sostiene Poveda, nostálgico de los tiempos en los que TVE apoyaba producciones gracias a los ingresos procedentes de la publicidad.

Las vías de financiación

El reto principal reto a la hora de iniciar un producto cinematográfico o audiovisual es el de encontrar financiación. El profesor de EAE Business School distingue cuatro principales fuentes de financiación en este momento:

- La venta de los derechos. Es el gran activo de un productor dado que es lo que le permite alargar la vida útil de un contenido y negociar en distintas variables, siempre y cuanto no se trate de un trabajo por encargo, en cuyo caso renuncias a ellos. Se puede, también, vender los derechos sobre guión, es decir sin haber iniciado la ejecución del proyecto, una opción -poco habitual- que te permite disponer de presupuesto inicial.

La recomendación principal en este sentido es no desprenderse de los derechos al objeto de conseguir los medios necesarios para finalizar la producción dado que cierras el grifo a otras fuentes de ingresos derivadas de la explotación de las obras que se alargan en el tiempo.

- Ayudas y subvenciones públicas. Cada vez son menos y más pequeñas. Lo más que, según Poveda, podría financiarse por esta vía está entre un 20 y un 25% del presupuesto total de la producción. A cambio te prestas a la supervisión permanente de tus cuentas por parte de la Administración.

- Los incentivos fiscales. La Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, prevé una deducción en la cuota del Impuesto sobre Sociedades para los productores que inviertan en producciones españolas de largometrajes cinematográficos y de series audiovisuales de ficción, animación o documental. También con miras al fortalecimiento de la industria, se abrió un marco atractivo para la iniciativa privada de manera que aquellos empresarios o inversores ajenos a la industria que quieran apoyar la financiación para producir una obra se benefician de una desgravación fiscal.

Es una especie de mecenazgo indirecto donde el inversor corre un riesgo cero dado que el beneficio lo cobra funcione o no el producto final. Esta es, según Poveda, la principal vía que sustenta económicamente al cine actual dado que la tasa de rentabilidad supera a muchos productos del mercado. No obstante, su recomendación a las productoras en este caso es “ir de la mano de un buen abogado” dada la complejidad del sistema. Para beneficiarse de ello, el productor de una película deberá crear antes una Agrupación de Interés Económico (AIE), en la que cualquier persona física o jurídica puede tomar una participación. La normativa contempla una deducción del 25% sobre el primer millón y del 20% sobre el resto del coste. No obstante, los incentivos fiscales no son los mismos en todas las comunidades autónomas siendo la foral de Navarra y la de Canarias las más ventajosas en este aspecto.

- El préstamo bancario. Ya se ha dicho que el cine no es un producto que se ajuste a los avales requeridos por los bancos a la hora de financiar, pero sí que algunos productores recurren a esta vía cuando no son muchos los recursos que les faltan para finalizar el trabajo. En este sentido existen los que se conocen como ‘créditos blandos’ concedidos a la industria mediante la línea de financiación creada por convenio entre el Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) y el Instituto de Crédito Oficial (ICO).

En cuanto a la posibilidad de acudir a otras vías de financiación alternativa, tipo crowdfunding, según Poveda suelen descartarse por el motivo de que no compensa el esfuerzo de organizar una campaña con el dinero que al final obtienes, sumas poco relevantes en el cómputo total de una producción.

Las ventanas de exhibición

Ya ha señalado Poveda que enterarse de los trabajos que van lanzado al mercado las productoras aliadas a las grandes cadenas televisivas es fácil, dado que ellas mismas disponen de los medios de promoción. Pero ¿cómo nos enteramos de las producciones que se lanzan al margen de este engranaje? Estas son las principales ventanas que existen para dar a conocer un producto:

- Los festivales. También aquí son muchos los llamados y pocos los elegidos. De las cientos de obras que se presentan a los distintos festivales, sólo unas pocas son exhibidas. El otro inconveniente es que gran parte de los festivales se atribuyen la exclusividad de los estrenos de las obras seleccionadas, de manera que si te eligen en uno, se acaba el circuito, y ello sin recibir un solo euro. La contraprestación deriva, según Poveda, de “ganar mucha visibilidad y prestigio. En ese momento no genera ingresos pero, a la larga, vendes tu producto mucho mejor”.

- Exhibición en salas. Ni a todas se las permite ni todas pueden permitirse el lujo de pasar por sala. Las negociaciones aquí son con las distribuidoras, poco propensas a la asunción de riesgos. A la productora le corresponde hacer la campaña de marketing y pagar las copias. El otro agravante es que los beneficios que se obtienen en taquilla no dan para mucho. Según Poveda, la permanencia en cartelera de una película por espacio de un mes no suele recaudar mucho más de 100.000 o 150.000€, una suma que no siempre se equipara a los gastos de campaña y copias. No obstante, en la industria actual, la exhibición en salas ha dejado de ser la prioridad.

-Televisión en codificado: Aquí entran en juego las plataformas que ofrecen contenido audiovisual pagando por el consumo, pay per view, como Netflix, HBO, Movistar Plus… Si llegas a un acuerdo con alguna de ellas para un contenido determinado olvídate del resto, al menos durante el tiempo suscrito. Lo que si puedes intentar es negociar de nuevo esos derechos para un canal distinto, como por ejemplo un canal de televisión generalista nacional. Es decir que puedes cobrar por el mismo producto si vendes los derechos de emisión internacional a una plataforma y los de emisión nacional a una televisión en abierto. Todo dependerá, claro está, de lo que firmes y de que no surjan roces de competencia.

El futuro

Pese a que el panorama descrito no parece muy halagüeño, Poveda Criado es de la opinión de que hay oportunidades porque el mercado "es enorme". La forma de hacer frente a la fuerte competencia sería aliarse a otros al objeto de compartir la deuda y diversificar el riesgo.

También hay quien tiene esperanzas en lo que se conoce como la tax rebate y el tax refund. Consisten en los incentivos fiscales que conceden las distintas administraciones en España por captar el rodaje de películas extranjeras en territorio nacional. Por cada millón que gastan recuperan luego el 40% hasta un máximo de 5M invertidos. También esto va por comunidades siendo, de nuevo, las de Navarra y Canarias las más atractivas. Aunque se trata de producciones extranjeras es una manera de generar trabajo y riqueza para el colectivo conjunto.

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