Ideas de abogados para la futura Ley de Startups

El 25 de enero terminó el plazo a la consulta previa para que los distintos agentes formulasen sus propuestas al anteproyecto de Ley de Fomento al Ecosistema de Startups. Estas son algunas de las ideas con las que los juristas se suman a la reflexión.

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Se sabe que el Secretario de Estado para el Avance Digital, Francisco Polo, ha mantenido una actitud muy activa animando a todas las partes a la participación, pero no ha trascendido mucho de las medidas reivindicadas.

Desde la Asociación Española de Startups que preside ahora Carlos Mateo, se ha remitido un memorando de más de 30 páginas donde se recogen los resultados de una consulta en la que, además de las startups, se recaba la opinión de inversores y corporaciones. La principal sorpresa que dice haberse llevado Carlos Mateo es “lo alineado que está todo el mundo. Toda la industria estamos pidiendo lo mismo”.

Qué piden

Y ¿qué es lo que piden? Nada nuevo. Por establecer un orden de prioridades hablan de reconocer la singularidad de las startups como modelo de empresas; que se actualice una legislación de I+D+i todavía demasiado enfocada a la industria cuando la innovación radica ahora en la digitalización empresarial; mejoras en la fiscalidad al estilo de como lo están haciendo en Reino Unido; eliminación de burocracia y cargas administrativas a la hora de crear, financiar y cerrar una startup; incentivos por parte de la Seguridad Social; y una unificación regulatoria no solo en el ámbito de la unión Europea sino también en el mercado nacional. “En qué cabeza cabe que un ingeniero que diseñe una app de movilidad tenga que ajustarse a la normativa de los más 8.000 ayuntamientos que hay en España. Todo esto hace que nuestras startups sean mucho menos competitivas y no generen el empleo del que son capaces”.

Estas palabras las pronunció Carlos Mateo, jurista y emprendedor, en un encuentro celebrado en el Colegio de Abogados de Madrid en una sesión inaugural de la sección TIC que preside ahora Alejandro Touriño, socio director de Ecija Abogados. El objetivo era analizar el rol de los abogados en el ecosistema de startups y hacer un análisis un poco más detallado sobre los distintos puntos planteados por la consulta.

Junto a Carlos Mateo, intervinieron en el acto Jorge Bleda, responsable legal de Leroy Merlín , en representación de las corporaciones, y Edwin Mata, responsable del departamento legal de Signaturit, en representación de las startups. Partiendo de que el tema de debate era una ley aún inexistente, carente de Derecho positivo, se fueron planteando una serie de ideas, en su mayoría de carácter legal, que afectan tanto a sus protagonistas como al resto del ecosistema.

Una ley de carácter transversal

Lo primero que se quiso aclarar es que la ley no afectaría sólo a empresas de nueva constitución ni de base tecnológica sino a todo el entramado que las rodea. “Esto no va solo de startups, va también de corporates, de busines angel, de venture capital y al final de un ecosistema mucho más amplio”, dijo Touriño.

Edwin Mata suscribió estas palabras pero puso el acento en el esfuerzo del legislador por entender que una startup no puede equipararse ni con una empresa tradicional ni con un autónomo debido a las peculiaridades que la conforman entre las que citó la escasez de recursos económicos en su base, el riesgo de fracaso en la innovación o la ambición de expansión global, entre otros. “Todas coexisten, pero tienen que ser tratadas de una manera diferente”.

Partiendo de dichas particularidades se fueron poniendo sobre la mesa una serie de puntos que, en opinión de los juristas, debería vigilar la futura Ley de Fomento al Ecosistema de Startups. Estas son las más relevantes:

-Eliminación de trabas: Especialmente las burocráticas, legislativas y fiscales. “Yo creo España es el país donde nos ponemos más trabas. Por ejemplo, el impuesto digital. Yo creo que aquí vamos a tasar los tres objetivos mientras que en otros países comunitarios van a tasar solo uno”, dijo Bleda. Mata, por su parte, insiste en la supresión de barreras burocráticas y abandonar la costumbre de hacerlo todo de forma presencial en un momento en el que la tecnología posibilita la forma de agilizar los trámites gracias a la digitalización.

Fue Carlos Mateo quien puso el acento en las trabas fiscales de cara a la financiación de las startups. “¿Por qué es más fácil conseguir inversión en Reino Unido que en España? Porque allí hay unos programas fiscales que orientan la inversión a la innovación y si queremos renovarnos y digitalizar el país habrá que incentivar este tipo de inversiones, no solo la del ladrillo”, dijo.

-Flexibilidad: Y con ello se referían sobre todo a temas de contratación laboral y a la configuración de los equipos iniciales con fórmulas más ‘imaginativas’ de pago.

-Las relaciones entre corporate y startups: Este fue otro de los puntos que centró parte del debate. Aquí se habló de la posibilidad de incentivar, de alguna manera, a las corporaciones que prestan su apoyo a las startups. Bleda llegó a hablar de la creación de un departamento en las empresas de Responsabilidad Emprendedora Corporativa, algo equivalente al actual de RSC.

Pero el punto de la integración de las startups en las corporate resulta también clave dentro del análisis de la Asociación Nacional de Startups. “A la hora de incorporar una startup a una corporacióm, nosotros decimos que debe integrarse como una organización independiente. La titularidad de las participaciones debe estar en manos de personas físicas, al menos la mayoría de capital durante los primeros años. El por qué es sencillo, se trata de evitar que mañana se aprueba la ley de startups y al día siguiente cojan las empresas de Ibex y monten sus 300 startups con sus incentivos. Hay que tener un poco de cuidado con esto”.

-Poner un poco de orden a todo. Se apuntó, asimismo, la oportunidad que podría suponer la nueva ley para aprovechar y poner un poco de orden a todas las herramientas que existen actualmente, pero con una regulación dispersa. Un enlace en la que entrarían en juego la reforma de los trabajadores autónomos, un plan de empresas de trabajo temporal, los mecanismos de segunda oportunidad, el apoyo a los emprendedores y a la internacionalización, la ley de la economía sostenible, la participación de organismos públicos de investigación en la configuración de empresas…

-Startup, ¿hasta cuando?. Startups que acaban siendo adquiridas por grandes empresas, startups creadas ya en el seno de las corporaciones, startups que levantan millones de euros en rondas de financiación…¿deberían tener todas el mismo tratamiento fiscal y legal que una startup que empieza? Fue otro de los temas debatidos. En este punto, reconoció Carlos Mateo la dificultad de meter a todos en el mismo saco ya que las necesidades son muy cambiantes de una fase a otra y de un modelo de negocio a otro. “Este es un poco el debate actual, definir cuáles son los límites de una startup” dijo, abogando por un punto de equilibrio que favorezca a la startups, pero también a las corporaciones e inversores que apuestan por ellas.

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