Lo que gusta y lo que molesta a un senior de los nuevos emprendedores

Francisco Javier Latasa es CEO y fundador de VASS, consultora española que emplea a más de 1.600 personas y cerró el último ejercicio con más de 110M de euros. Aún así afirma que no es millonario y afea las prisas por serlo que observa en algunos de los jóvenes emprendedores a los que mentoriza.

Javier Latasa, CEO de VASS
Clara Trigo/VASS

Esta años VASS celebra su vigésimo aniversario. Se una empresa española de capital 100% privado, líder en soluciones digitales y con oficinas en España, UK, Holanda, Estados Unidos, México, Colombia, Perú, Chile y Brasil. El año pasado lo cerró con los datos más gloriosos de su historia: una facturación de 110,04M de euros, frente a los 84,46 millones del año anterior, y una plantilla de 1.629 empleados, un 15% mayor que la de 2017.

La empresa la montó Francisco Javier Latasa en el año 1999, “500.000 de las antiguas pesetas”, como él mismo dice. Y si le preguntas cómo ha conseguido crecer a doble dígito por año y poner a VASS entre las primeras compañías de soluciones digitales en el mercado europeo, responde que su estrategia es sencilla porque se basa en dos cosas simples: “el interés por los clientes y el talento interno que deriva en innovación”.

No obstante, hay que precisar que, en su caso, la palabra talento engloba a esos 1.629 empleados, término que Latasa evita. Por el contrario, habla de ellos con absoluto respeto y agradecimiento. No en vano otro de los méritos que logró el año pasado fue colocar a VASS en una de las empresas españolas más codiciadas para trabajar, saltando del puesto 75 al 40, según una publicación especializada. Esta subida de 35 puestos en el ranking, se debería principalmente a las mejoras introducidas por la consultora en cuestiones relacionadas con la captación, cuidado y promoción de sus trabajadores.

Pero no solo se ocupa de escuchar a sus empleados. La misma actitud abierta a la escucha la mantiene con los que vienen de fuera. Así se animó a sumarse el año pasado al programa Netmentora , una red de empresarios consagrados que ayudan desinteresadamente a nuevos emprendedores. Su trabajo actual dentro de la red es de guía y acompañamiento a Matías Nso, de la empresa laureada Kuorum , una startup tecnológica dentro del área conocida como community engagement para facilitar la interacción entre distintas comunidades y organizaciones sociales.

Latasa no tiene queja alguna sobre su laureado, pero aprovechamos su conexión con la red Netmentora para saber la opinión que le merecen los nuevos emprendedores a los que se lanzaron hace años en estas aguas.

Lo mejor y lo peor

Lo primero que aprecia el CEO de VASS en la gente joven es el nivel de preparación con el que llegan, “especialmente en lo que respecta a conocimientos tecnológicos y al nivel de inglés”. La otra cosa que admira de los jóvenes es la alta capacidad de iniciativa y al riesgo. “Me gusta la gente que le echa agallas y no espera a que le lleguen las cosas, Ya les digo a mis hijos que esperen a que sea yo quien les ponga el plato de lentejas”, declara.

Pero como no se trata de que todo sean parabienes, le insistimos para que se pronuncie sobre aquello que más le molesta de ellos. “Lo que yo les reprocharía a alguno de ellos, no a todos, es que parece que tienen prisa por hacerse ricos. Yo llevo 20 años con la empresa y todavía no lo he conseguido ni creo que lo vaya a conseguir. Igual porque tampoco es ese el objetivo, sino el de tratar de hacer las cosas bien. Si lo haces, lo normal es que los números te acompañen”.

Al margen de esto, Javier Latasa no hace grandes distinciones entre emprendedores jóvenes y seniors. Él prefiere hablar de “buenos y malos empresarios” entendiendo por estos últimos aquellos que más que procurar satisfacción generan “mucha infelicidad y frustración en las personas que trabajan con él. Igual ganas más dinero, pero personalmente creo que no compensa”.

Los tres errores básicos

Y sin ánimo de crítica, lo que sí observa Latasa en los jóvenes emprendedores son algunos errores que se repiten con mayor frecuencia de otros. Son los siguientes:

1.-No haber categorizado bien el producto o servicio que quieren lanzar. Se refiere a saber detectar un producto o servicio ganador, lanzar algo diferente cuando el mercado está preparado para absorberlo. “La mayoría no lo han evaluado ni dimensionado bien lo que quieren lanzar y este, en mi opinión, es el error que está detrás de un 80% de los fracasos”.

2.-Los socios. “Un tema muy español -dice- eso de buscar amigos o compañeros de universidad para emprender en lugar de buscar perfiles y habilidades complementarios”. Su opinión es que la “entrada de cualquier socio en una compañía tiene que estar super justificada. Creo que es una cuestión trascendental”.

3.- Dimensionar mal plan de negocios. En este punto observa Javier Latasa que muchos nuevos emprendedores adolecen de falta de pragmatismo a la hora de concebir el plan de negocio. “La mayoría tienden a ser super optimistas en cuanto a los ingresos y pesimistas en los costes. Mi consejo suele ser que lo vean al revés porque suele coincidir más con la realidad que la primera perspectiva”.

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