¿Cómo afecta el embarazo al trabajo de una emprendedora?

A raíz del anuncio de la nueva maternidad de Irene Montero, dirigente de Podemos, nos planteamos cómo afecta el embarazo y la maternidad a la carrera de una emprendedora.

Irene Montero, portavoz de Podemos
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“El consejo que yo daría a las mujeres emprendedoras es que no hace falta ir de superwoman. Cuando tienes un hijo sientes más presión. La manera de combatirla es decirle a tu pareja, !oye!, esto es cosa de dos, y asumir la paridad. Si no lo haces así, al final acabas haciéndolo todo, porque resulta que puedes”. Quien así habla es María Almazán, cofundadora de la marca de moda Latitude, quien fue madre por primera vez el año pasado.

El anuncio del niño le llegó en pleno lanzamiento de colección y cambio de imagen de la marca y asegura que el embarazo le ayudó a ser consciente de lo mal que estaban las mujeres en este ámbito. “Claro que en esto del emprendimiento ya me había dado cuenta de que cuando vas a una aceleradora o a un foro hay muchos más hombres que mujeres, pero hasta el embarazo no me planteé el tema de la conciliación. No me imaginaba que estuviésemos tan mal. Con el embarazo la gente no paraba de darme la enhorabuena y repetir la palabra cuídate, para decir, a renglón seguido, pero antes mírame esto un momento, por favor. Oír esto después del ‘ahora lo más importante es que te cuides’ me resultaba chocante”.

Precisamente para evitar situaciones tan peculiares, reconoce María Almazán que postergó la maternidad hasta una edad algo avanzada para, al final, darse cuenta “de que nunca iba a ser un buen momento para tener un hijo. Siempre había algo urgente antes”. Cuenta que llegó a plantearse renunciar a la maternidad porque “me parecía un poco incompatible con el emprendimiento. Pero también aprendí luego que hay un reto en la dirección de las empresas que consiste en conseguir que los modelos de negocio funcionen por sí mismos, sobre todo cuando tienes un equipo de gente muy competente. Ese fallo de no saber delegar era mío, personal, pero al margen de esto, sí, es verdad que para la mujer es una doble presión en esos momentos tan peculiares ”.

Por último, María Almazán hace extensible a ambos géneros un error importante en la gestión de equipos. “El mundo del emprendimiento está lleno de hombres y mujeres orquesta que hablan mucho de la conciliación familiar, pero que al final no sabemos hacerlo. Tendemos a hacer los proyectos demasiado personales, asumiendo todo el peso, aunque tengamos un buen equipo y ruede solo. Igual pecamos de celo en la posesión del modelo”.

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