10 pautas para reconciliar la Universidad con el emprendimiento

Si la Universidad quiere seguir manteniendo su papel predominante en materia de conocimiento en la sociedad, también tiene que digitalizarse y cambiar. Para iniciar esta transformación Cotec lanza la campaña #ReiniciarLaUni

Universidad y emprendimiento
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En la presentación de la campaña dijo Ainara Zubillaga, directora de Educación de la Fundación Cotec, que el propósito de la misma no es, ni de lejos, animar a una universidad emprendedora y crear un libro de recetas. Pero lo cierto es que #ReiniciarLaUni tiene su origen en un input muy concreto que en Cotec acuñaron con el nombre de JEDI, el acrónimo de Jóvenes Emprendedores Digitales Innovadores. Como punto en común, los JEDI se caracterizan por haber innovado o lanzado un proyecto exitoso sin necesidad de pasar por la Universidad o antes de finalizar la etapa formativa.

El fenómeno es global. También en Estados Unidos se bromea sobre si son mejores los desertores de la Universidad de Harvard o los de Stanford, pero Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología, resaltó la situación paradójica que se produce en nuestro país donde la insatisfacción de los alumnos y el mercado laboral es creciente a la vez que aumenta el número de universitarios y las tasas. Es decir, que muchos parecen concebirlo como un paso obligatorio para la inserción laboral. Algunos, si ven que pueden saltarse el proceso de formación reglada para hacer lo que de verdad les gusta, lo hacen.

El riesgo de que se extienda el perfil de los ‘JEDI’ es una de las razones por las que la Fundación Cotec tomó la iniciativa de analizar la situación de la Universidad en España en colaboración con expertos y representantes del mundo universitario y lanzar una serie de propuestas para su mejora.

Las propuestas se recogen ahora en un decálogo que, según indicó Jorge Barrero, director general de Cotec, sigue una estrategia que va del presente al futuro, es decir de lo que se puede hacer ya sin esperar a cambios venideros. Como prueba de que se pueden hacer cosas, a cada una de las 10 propuestas le acompañan ejemplos de iniciativas que se están llevando ya a cabo en universidades españolas. Las propuestas son las siguientes:

Las 10 propuestas

1.-Flexibilidad normativa: Un marco regulatorio flexible que le permita incorporar con agilidad nuevas titulaciones que se ajusten a los cambios sociales y empresariales, como hacen otras instituciones educativas no formales.

2.- Nuevos formatos educativos que sean abiertos, breves y actuales combinados con el modelo tradicional de ciclo extendido.

3.-Educación no formal y autoaprendizaje. Una frase del profesor Mariano Fernández ilustra muy bien esta necesidad: “hoy no hay nada en el sistema educativo que no se pueda aprender sin él”. En este sentido la Universidad debe abrirse a otros procesos y contextos formativos, formal, no formal e informal.

4.-Diseño de experiencias de aprendizaje. Urge acabar con un sistema de aprendizaje basado solo en leer o hacer trabajos académicos. “Hay que diseñar experiencias reales de aprendizaje que combinen conocimiento, aplicación práctica, tecnología….”

5.-Otros perfiles docentes. Más flexibles y más ligados al mundo profesional que al académico. Además se propone su orientación más hacia un papel de mentor además de procurar la incorporación de perfiles docentes con mayores competencias tecnológicas.

6.- Comunidades de aprendizaje. “Los nuevos escenarios laborales sitúan el trabajo en equipo como una de las competencias fundamentales de los profesionales”. Los modelos formativos deberían saber inculcar esa competencia de trabajo colectivo.

7.- Nuevos perfiles de alumnos. Ya no se trata de formar a los alumnos en una materia específica para el desempeño de una profesión para toda la vida. Tal y como están evolucionando las cosas, lo normal será que todos tengamos que reinventarnos más de una vez a lo largo de nuestra vida profesional por eso el aprendizaje debe ser también continuado y multifacético.

8.-Conexión con la sociedad. Aquí la propuesta consiste en que las universidades se construyan y evolucionen en colaboración con el entorno: organizaciones sociales, empresas y redes de todo tipo.

9.-Cultura de innovación. Además de divulgar la innovación las universidades deben predicar con el ejemplo. La innovación en este campo se trasladaría a los procesos formativos, administrativos, investigadores y docentes. Es decir, deben ser organizaciones innovadoras en sí mismas.

10.-Innovación abierta. Combinar el conocimiento surgido dentro de las universidades con el conocimiento externo empezando por los propios alumnos y siguiendo con otros agentes sociales como empresas, administraciones públicas, ciudadanía….

Todas estas propuestas las encuadró Ainara Zubillaga en lo que es la transición de lo analógico a lo digital “porque afecta a la forma de relacionarnos, de trabajar, de educarnos y de generar y transmitir conocimiento”.

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