¿Quieres hablar en público como los mejores líderes?

El método 'Presentac10n' te ayuda a mejorar tu oratoria y tu autoconfianza personal contra el miedo escénico

Audience watching performer on stage in theater
Caiaimage/Robert DalyGetty Images

Si nunca has hablado en público, probablemente, en algún momento de tu vida tendrás que hacerlo. Y cuando llegue ese día, te surgirán dudas como ¿qué cuento? ¿cómo lo cuento?

"No hay herramienta más valiosa para el ser humano que la capacidad de compartir sus ideas, de hacerlas crecer, reproducirse y plantar una semilla en aquellos que las reciben. Y por ello, es esencial aprender a comunicarnos y a expresar nuestros pensamientos de forma adecuada", sostiene Julián Reyes, periodista y presentador de televisión en RTVE, y autor de Habla como un líder.

Su pasión por la comunicación aplicada al mundo de la empresa le ha llevado a desarrollar una metodología propia: Presentac10n, un método que consigue no sólo la mejora de la oratoria a través de la técnica, sino también el desarrollo de la autoconfianza personal en el orador.

El pánico al folio en blanco

"¿Cómo estructurar de forma sencilla en una página en blanco unos contenidos que van a ser transmitidos de forma oral?", se pregunta Reyes.

La estructura de nuestro mensaje no estará construida para ser leída, como sucede con un periódico, un documento de trabajo o un libro, sino que estará destinada a ser escuchada. "Una buena estructura de mensaje tendrá como objetivo hacer fácil la comprensión a nuestra audiencia. Facilitará un guion que será fácil de seguir al oído y que permitirá que el público se implique en el discurso del orador. El discurso comenzará siendo del orador y terminaremos haciéndolo de la audiencia", subraya Reyes.

A continuación, te contamos cuatro formas de abrir un discurso de forma impactante, según el autor del método Presentac10n:

1. Impacta desde el inicio

Es importante atrapar la atención de la audiencia desde el primer segundo. "Debemos trabajar, diseñar y entregar la apertura a nuestro público con el mejor factor humano posible, resaltando de forma especial el contacto visual. Las aperturas crecen proporcionalmente cuanto más y mejor es el contacto visual con el mayor número de asistentes".

Evita aburrir desde el inicio. "Decir durante dos minutos a qué hemos venido, quiénes somos, desplegar nuestro currículum, presentarnos empleando mucho tiempo… Siempre que podamos, que nos presenten, ahorraremos de esta manera introducciones tediosas que ya forman parte de nuestra presentación y que alejan a nuestra audiencia".

Lo mejor es comenzar con una afirmación sorprendente con la que enganches a tu audiencia y la 'obligues' a querer seguir escuchándote.

2. Una anécdota personal

"Las anécdotas personales son aperturas que conectan siempre. Coge a nuestra audiencia desprevenida, no se espera un comienzo con ese grado de acercamiento. Es especialmente recomendable cuando pienses que parte de la audiencia puede estar en desacuerdo con algunos de los contenidos que vas a compartir, o cuando buscas, desde tu posición, acercarte lo máximo posible. Si una anécdota personal busca la sonrisa de inicio para rebajar la tensión y contribuir a un ambiente relajado de comienzo, también la puedes utilizar. Pero es mejor si tiene peso en el contexto global de lo que vas a contar".

3. Datos sorprendentes

Otra forma interesante de apertura es utilizar datos estadísticos que impresionen. "Busca el efecto shock por llamativa, por especial, por sorprendente, por desconocida. Esa estadística nos invita, nos abre la puerta a saber más… queremos seguir escuchando a nuestro orador porque acaba de 'movernos' nuestra realidad, nuestro mundo, lo que conocemos y damos por bueno".

Para 'construir' esa estadística impactante, "debes encontrar el número, el porcentaje, el tamaño, la longitud…cualquier medida mensurable que nos cautive por sorprendente e inesperada. Esa estadística, que en sí misma tiene un valor especial, lo multiplicará si la personalizamos. Si la dedicamos a nuestro público. Si la diseñamos ad hoc para nuestra audiencia".

4. Lanza una pregunta

"La pregunta es una técnica de apertura muy recomendable cuando se está empezando en el apasionante arte de influir en los demás a través de nuestras presentaciones, discursos, conferencias o speechs. Todas las audiencias se hacen preguntas". Para formular bien una pregunta de comienzo, "hazla despacio, no tengas prisa en compartir. Mantén en todo momento el contacto visual y repártelo entre todos los asistentes. No 'cantes' cuando la pronuncies, es decir, plantéala desde una locución cercana a una frase enunciativa y con una buena vocalización. Y haz una pausa en cuanto la formules, para que el cerebro de la audiencia la procese y conecte contigo".

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