La banca abre el grifo: ¿Te interesa financiar así tu empresa?

Tras años de restricción, la banca abre de nuevo el grifo a la financiación empresarial con unos tipos de interés razonables. Pero ¿sabes cuándo te interesa recurrir a los bancos para sostener tu empresa?

Financiación bancaria 
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Una cosa tiene clara Unai Ansejo Barra, cofundador de Indexa Capital y uno de los integrantes de la lista de los 100 líderes económicos del mañana del Instituto Choiseul: “Sólo interesa coger crédito o deuda si tu empresa es rentable o está a punto de serlo. Pedir dinero cuanto la empresa no está en beneficios, y ahora parece que en algunos casos se están animando a hacerlo, es un riesgo demasiado elevado. Eso es lo que va a matar tu empresa cuando tengas que devolver el préstamo al banco”.

La otra alternativa a la financiación bancaria que sugiere Ansejo para conseguir dinero cuando te hace falta es la de recurrir a socios que se sumen y comprometan con tu proyecto de manera que, si sale bien, ganan todos, igual que pierden todos si la cosa se tuerce.

Obligación del emprendedor es valorar las dos opciones y calcular el precio de cada una de ellas, es decir, el tipo de interés o la dilución de la empresa, según se opte por la financiación bancaria o la venta de participaciones. “Si encuentras un socio que sume al proyecto y complemente el equipo fundador, igual es más recomendable esta vía, pero no siempre hace falta esto”.

Cómo saber si te endeudas demasiado con el banco

“Ahora bien, si tu empresa es rentable, entonces ya hablamos de otras cosas”, continúa Ansejo, quien recuerda la existencia de toda una teoría financiera sobre cual es el mix óptimo de financiación de una empresa entre deuda y acciones dependiendo del nivel de ingresos y otros factores.

En cualquier caso, cuando se habla de beneficios, si puedes puedes plantearte pedir crédito si lo que quieres es ampliar mercados, hacer alguna adquisición o cualquier otra cosa. La máxima es endeudarse siempre dentro de unos niveles razonables y no afecte a la solidez de la empresa

Pero, ¿cómo saber si rebasas estos límites? Unai Ansejo apunta una fórmula bastante usual para medir el exceso de riesgo financiero. “La métrica que suele aplicarse es que si debes más de tres veces el Ebitda (resultado bruto de explotación) de un año, estás muy endeudado. En general no deberías pasar de ahí, pero si te ves obligado a ello, mejor que busques socios”.

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