Las primeras versiones de Blockchain as a Service (BaaS), el blockchain para las pymes

Ya hay empresas que ofrecen esta tecnología con un modelo equivalente al SaaS para que la puedan adoptar pequeños negocios

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Monty Rakusen

Los desarrollos propios quedan bastante fuera del alcance de las pymes por precio. Pero está un poquito más cerca de ellas con los productos BaaS (Blockchain as a service) que están ya casi listos para salir al mercado.

Una de las empresas que desarrolla este tipo de productos en España es iCommunity Labs. "Hemos detectado unos 20 casos de uso de BaaS para las empresas que se pueden realizar para darles valor y las estamos desarrollando a medida que nos las piden los clientes. A día de hoy, tenemos desarrolladas una demo y dos pruebas de concepto. Tener listas las 20 nos llevará dos o tres años”, apunta Miguel Ángel Pérez, CEO de la empresa. “El objetivo es diseñar una plataforma de verticales. Verticales para la certificación de documentos escritos y de imágenes, que es la parte que tenemos más avanzada. Y estamos empezando a desarrollar otro de trazabilidad alimentaria para bodegas y aceiteras. Son herramientas que se pueden adaptar a todo tipo de empresas con una parte de personalización. Nuestro objetivo es llegar a las pymes, que no suelen tener un departamento de desarrollo tecnológico. En 9 o 12 meses queremos tener ya soluciones en el mercado. Pero no estamos hablando de herramientas como el SaaS tradicional, que puede tener un coste mensual de 30 o 50 euros, sino de tecnología que requiere una capa de adaptación a cada empresa. Y que las sitúa en precios de 9.000 a 50.000 euros. También queremos atacar las administraciones públicas porque es un sector en el que el blockchain tiene unas aplicaciones brutales. Por ejemplo, en transparencia en los gastos públicos, adjudicaciones, participación ciudadana…”.

Algo que sólo será posible cuando exista una extensa red de blockchain público (de momento, la mayoría de los proyectos se están desarrollando en entornos semipúblicos o privados). Pero incluso en este aspecto ya existen proyectos palpables: el Gobierno de Aragón ha creado la primera licitación pública sobre tecnología blockchain.

Las primeras aplicaciones en pymes

"En trazabilidad alimentaria hay muchísimas más aplicaciones. Por ejemplo, uno de nuestros clientes es un productor de fresas de Huelva. Nos ha pedido una solución porque muchas veces, cuando mandan los pedidos, llegan al mayorista estropeadas. Y no se sabe cómo ni quién tiene la culpa. Hay un conflicto de quién asume las compensaciones. Con blockchain esto se soluciona porque a través de smart contracts certificamos que este producto salió de origen en condiciones y que la responsabilidad no es del recolector, sino que puede haber sido un fallo de la cadena de suministro, de la logística. Está identificado, se puede saber quién ha sido el responsable y quién es el que tiene que compensar al destinatario", apunta Miguel Ángel Pérez.

"Otro cliente que es un facility managment, una empresa que se dedica al mantenimiento y restauración de edificios. Gestiona muchos edificios y puede haber conflictos con los partes de trabajo. Cuando factura a un cliente, éstos no tienen forma de comprobar de forma fehaciente que esos trabajos se habían realizado. Con blockchain esa duda desaparece. Hemos montado una solución con la que le estamos certificando todos sus partes de trabajo. El propietario del edificio, cuando quiere comprobar los trabajos realizados, se va a la cadena de bloques y puede ver cuándo se ha hecho ese parte de trabajo, quién lo ha hecho, donde lo ha hecho, a qué hora, etc.", añade Pérez.

"Estamos también hablando con bodegas de vino y de aceite porque tanto en un sector como en el otro hay mucho fraude y mucha falsificación. Con blockchain se puede poner en valor la calidad de sus productos. El cliente puede saber de qué plantación es la uva, qué persona la ha recolectado, cómo la ha mantenido, si se ha mantenido la cadena de frío, que se ha aplicado el proceso correspondiente… Todo queda totalmente trazado de forma que el final el cliente puede acceder a esa información gracias a una etiqueta virtual que puede leer con un móvil".

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