El futuro al que nos conduce el pasado de la tecnología

El 17 de mayo se celebra el Día de internet, algo que supuso un antes y un después para los negocios en particular y para la historia de la humanidad en general. Estos son los principales cambios que se han producido desde entonces y hacia dónde nos conducen.

Andreu Veà
Gema Checa

Habló de ello Andreu Veà , conocido como el biógrafo de internet, en una conferencia que pronunció en el transcurso de una jornada sobre emprendimiento e innovación celebrada en el Parque Científico de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M).

Andreu Veà es emprendedor en el sector de las telecomunicaciones y en la actualidad es el presidente del capítulo español de la Internet Society. Es conocido a escala internacional por sus trabajos de campo sobre la historia de Internet y sus creadores que ha recopilado en su obra WiWiW (Who is Who in the Internet World o Quién es quién en internet). Aquí se recoge el resultado de cerca de dos décadas de investigación hablando con los artífices de la creación de internet. Se trata de un documento eminentemente sonoro y audiovisual con las voces propias de los protagonistas. “Fijaos que, en la historia de la humanidad, posiblemente sea la primera vez que las personas que han cambiado la historia están vivas para contarlo”, resumía Andreu Veà la trascendencia de su obra.

“30 años de la web: Internet y Facebook, el lado oscuro de la fuerza”, era el título de la conferencia que estructuró en tres partes: pasado, presente y futuro de la tecnología.

El pasado inmediato y sus protagonistas

Vinton Cerf, fue el primer personaje en intervenir de forma virtual. Considerado uno de los padres de internet junto con Robert Kahn y galardonado en nuestro país con el Premio Príncipe de Asturias. Ha dirigido también, trabajos de investigación de Veà a quien le une ya una amistad. Doug Engelbart, el ‘padre de todas las demos’ y del ratón, Bob Taylor, otra figura crucial en el nacimiento de ARPANET (precedente de Internet), Ray Tomlinson a quien debemos, entre otras cosas, el símbolo @ y, con él, el nacimiento del correo electrónico, Jake Feinler, la madre del dominio y extensiones como el el punto.gob, punto.com, punto.net, punto.org…fueron otros de los grandes nombres de los científicos de la computación que salieron a la palestra en la conferencia de Veà.

A Tim Berners Lee , científico británico, se le atribuye la paternidad de la World Wide Web en 1989. En octubre de 1994 fundó el Consorcio de la World Wide Web (W3C), con sede en el MIT, para supervisar y estandarizar el desarrollo de las tecnologías sobre las que se fundamenta la Web y que permiten el funcionamiento de Internet. A todos ellos se refirió Veà como los "perfectos desconocidos" eclipsados hoy por nombres como Steve Jobs, Bill Gates, o Zuckerberg.

Sin embargo, muchos han asistido al nacimiento de los hitos señalados, pero se han incorporado de forma tan rápida a nuestras vidas cotidianas que da la sensación de que han existido de siempre cuando, en realidad, han surgido en menos de cinco décadas .

Si nos retrotraemos solo 200 años atrás vemos que “el 90% de las personas se dedicaban a la agricultura, mientras que ahora apenas un 2,6% de la población trabaja en ella”, señaló Andreu Veà para desmontar los miedos de los agoreros que hablan de la destrucción de puestos de trabajo por la robotización. “Ya hemos pasado por esto”, señaló.

El presente

La rápida sucesión de los acontecimientos referidos hacen que el cambio sea exponencial y vaticinan que así seguirá siendo. Aún así Veà, en lugar de poner el acento en la progresiva desaparición de empleo, optó por presentarlo desde una perspectiva más optimista. “La probabilidad de que pierdas tu puesto de trabajo es directamente proporcional a lo aburrido que sea. En general esto es bueno porque lo que van a desaparecer son esos trabajos repetitivos, aburridos y, además, duros, como era el estar picando el suelo de sol a sol. Ahora se imponen trabajos de valor añadido e intelectualmente más interesantes”.

Pero los cambios no se limitan al entorno laboral y virtual, también afectan a las industrias en su conjunto. Hemos pasado de la máquina del vapor (1.0) a la electricidad (2.0) y, después, a la electrónica (3.0). Ahora, con la revolución conocida como la 4.0 “el mundo físico se fusiona con el mundo ciber”.

En esta cuarta revolución industrial en la que nos hayamos inmersos pertenecen tecnologías exponenciales como la robótica, el blockchain, la biotecnología…que son las que están transformando todas las industrias dando al traste con aquellas empresas que no las adoptan a tiempo.

Otro cambio también muy relevante en la historia reciente se produjo cuando “disfrazamos un ordenador de teléfono” al que, en realidad, asignamos un breve tiempo de su uso como teléfono y más de un 90% para “otras cosas”.

La otra transformación en la que se detuvo especialmente Veà fue en la irrupción de las redes sociales en nuestras vidas y la consecuente pérdida de la privacidad, un bien muy cotizado hasta hace poco. “La privacidad ha muerto, pero el problema es que hay chavales que han nacido con esto y les parece natural, por eso yo diría que la batalla la hemos perdido”, alertó el conferenciante después de aportar datos como los 2.000 millones de personas que se conectan cada día a Facebook, los 1.500 usuarios activos al día en YouTube o los 700 de Instagram con los billones de datos que conservan. “Lo guardan todo”.

El futuro inmediato

“Es más fácil predecir el pasado que el futuro, más a día de hoy que la cosa va tan rápido que decir lo que pasará en el futuro es como apostar para quedar como un tonto”, dijo el conferenciante.

Bajo esta consideración, Veà solo se arriesgó a ofrecer tres pinceladas de cara al futuro más inmediato como es la Inteligencia Artificial aplicada, los coches autodirigidos y vehículos eléctricos.

Cómo defenderse del lado oscuro de la fuerza

Nadie o muy pocos se leen las 46 páginas correspondientes a las condiciones y políticas de Facebook antes de darse de alta en la red. Y ello pese a que, según recuerda Veà, lo guardan todo. “Saben la velocidad a la que escribes, las faltas de ortografía que cometes, lo que lees, la velocidad a la que lees, el tipo de prensa que consultas, tu nivel cultural, tu trabajo, religión, dónde vives, las cremas que gastas, la hora a la que te acuestas y las horas que duermes…”. Tampoco es necesario estar en Facebook para que la red acceda a tu datos, basta con que un contacto o amigo añada información o imágenes tuyas. Y ¿para qué quieren saber tanto? “pues para vender tus datos” y para hacer con ellos lo que quieran. En este sentido recordó Veà que conforme a los términos que firmas sin leer con Facebook autorizas a la red para utilizar tu rostro para publicidad.

Pero no sólo se apoderan de la información que les interesa. También se arrogan el poder de eliminar fotos o contenidos que no sean de su agrado. “Son jueces, arte y parte”, dijo Veà quien comparó esta concentración absoluta de la economía de datos en muy pocas manos con un “expolio total”.

Al objeto de protegerse un poco contra dicho expolio, Andreu Veà facilitó una serie de consejos prácticos:

-Borrar la fecha de nacimiento

-No poner nunca la dirección de casa

-El número del teléfono móvil es sagrado. Este es el dato más codiciado

-El estatus relacional al margen de tu familia, no le importa a nadie más

-La información relacionada con el trabajo tampoco

-Tapar u ocultar las cámaras

-No compartir el wifi

-Cambiar la contraseña con determinada asiduidad

-Ponte algunas alarmas en Google que te avisen, por ejemplo, cada vez que alguien consulte tu DNI, tu número de teléfono o lo que desees

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