Las redes sociales serán un cementerio de usuarios en 50 años

Los datos que dejemos en Internet cuando fallezcamos se convertirán en parte de nuestro patrimonio digital

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Getty Images

Internet se hace mayor y las redes sociales también. Imagina hacer scroll por la pantalla y que uno de cada dos perfiles de tu feed esté muertos. Una visión estremecedora. Las redes sociales son actualmente sinónimo de juventud, pero el paso de tiempo también hará mella en estas plataformas. Facebook, Twitter e Instagram tendrán grandes problemas en los años venideros para gestionar un cuantioso número de perfiles sin usar.

Facebook cuenta con 2.271 millones de usuarios activos. Para que veas la magnitud de esta cifra, en el continente americano viven alrededor de 1.000 millones de personas, es decir, la mitad que usuarios de Facebook. Piensa en estos datos de la plataforma dentro de 50 años y en el número de personas con perfiles en esta red que estarán muertos para entonces.

Investigadores de la Universidad de Oxford han querido hacer este cálculo y saber cuántos usuarios de Facebook estarán vivos dentro de 50 años. El estudio, publicado en Big Data & Society, analizó el número de usuarios de la red social, y cruzó esos datos con los índices de mortalidad de la población mundial disponibles en informes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El resultado ha sido escalofriante. Facebook contará en su base de datos con el mayor cementerio virtual del mundo. Para 2060 habrá 500 millones de usuarios activos mensuales muertos. Si nos alejamos un poco más en el tiempo la cifra no para de ascender, 1.000 millones para el año 2079.

Eso sí, hay que tener en cuenta que los académicos solo han tenido en cuenta la base de usuarios actual; posiblemente estas cifras sean mayores si contamos con que esta red social seguirá ganando usuarios cada año.

Volviendo a nuestro tiempo presente, la aplicación ya tiene aproximadamente 30 millones de cuentas en Facebook que pertenecen a personas fallecidas. Aquí aparece el término: resto digital, que hace referencia a los grandes volúmenes de datos en línea que dejan los internautas cuando fallecen. Esto es un problema que están empezando a experimentar estas empresas, ya que hoy por hoy no son capaces de detectar cuándo un usuario ha dejado su actividad por defunción.

Los responsables del estudio, David Watson y Carl Öman, explican que llegará el día en el que la gestión de nuestra herencia digital afectará a todos los perfiles de las redes sociales. “Habrá tal cantidad de datos de personas fallecidas que entrará dentro de nuestro patrimonio digital global”. ¿Os imagináis estudiar perfiles de Facebook en las escuelas en vez de los Reyes Católicos? No sería algo tan descabellado.

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