Más del 70% emprenden motivados por la oportunidad de negocio

Nuevas empresas en el sector de la industria y la transformación, con ambición global y perspectivas de aumentar la plantilla. Son algunos de los datos que recoge el último Informe GEM España que ponen de manifiesto una sensible mejora en la calidad de nuestro emprendimiento.

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Presentación del informe GEM

Elaborado por más de 150 investigadores de todo el país, con datos obtenidos a partir de 23.100 encuestas a la población de entre 18 y 64 años y entrevistas a expertos nacionales, el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2018-19 recoge las principales características de la dinámica emprendedora actualmente en España.

El Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Asociación RED GEM España, Banco Santander, a través de Santander Universidades, Enisa (Empresa Nacional de Innovación) y la Fundación Rafael del Pino, presentaron el Informe GEM España 2018-19 en un acto llevado a cabo en las instalaciones de la Escuela de Organización Industrial (EOI) en Madrid. El evento que fue moderado por Alejandro Vesga, director de Emprendedores. El acto de presentación sirvió también para reconocer a CRUE Universidades Españolas por su apoyo al entorno emprendedor, especialmente al vinculado a la comunidad universitaria.

Se recogen a continuación algunas de las conclusiones más relevantes del informe:

La actividad emprendedora

La Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) mide las iniciativas empresariales en España con menos de 3,5 años de vida en el mercado. Conforme a los resultados del último informe, la TAE mantiene la curva ascendente, pasando del 5,2 % registrado en 2016 al 6,4 % actual. Aunque queda recorrido, el país se aproxima cada vez más al 7,6 % del TEA que registrábamos antes del inicio de la crisis de 2007.

Por otro lado, según refleja el informe, la población emprendedora representada dentro del indicador TEA en el último año se caracteriza, en primer lugar, porque el 70,7% emprenden motivados por una oportunidad de negocio frente a un 22,6% que afirma hacerlo debido a “una necesidad derivada de la falta de alternativas laborales”.

En cuanto a la edad media resultante de las personas que se inician en el emprendimiento es de 42,2 años, siendo mayoritarios los hombres, un 53,1 % frente a un 46,9 % de mujeres. Aunque sigue habiendo diferencia, la brecha de género se reduce.

En lo que respecta a la tasa de negocios establecidos, esto es, con más de 3,5 años en el mercado, ésta desciende un punto, situando a España (6 %) por debajo de la media de los países con su mismo nivel de desarrollo (7,4 %). Por otro lado, el porcentaje de abandono de la actividad empresarial se sitúa en el 1,7 % (un 1,9 % en 2017), lo que supone una mejora en la sostenibilidad de los nuevos negocios y un dato positivo frente a los países europeos, con una tasa media de abandono del 2,8 %.

Mejor calidad emprendedora

Los datos de la edición 2018 confirman una ligera mejora en la calidad de la actividad emprendedora española. En este sentido, crece el porcentaje de nuevas empresas en el sector de la industria y transformación (de 17% a 19%), acompañado de casi un 7 % de nuevos negocios que emplean entre 5-20 personas. Aumenta, también, la ambición exportadora pasando las nuevas empresas exportadoras de representar un 24% a un 30%. A pesar de este avance, en el informe se recuerda que “todas estas cifras continúan estando por debajo de los promedios de la Unión Europea y de los países más prósperos económicamente”.

En la misma línea, crecen las expectativas de generación de empleo entre los emprendedores. Así, cerca de la mitad (48,9 %) afirma tener previsto crear algún puesto de trabajo en los próximos cinco años, y crece de forma considerable el número de empresas que se proponen contratar seis o más empleados próximamente, una cifra que se ha duplicado respecto a 2017.

Emprendimiento corporativo

En esta parte, el informe indica que la Tasa de Intraemprendimiento (EEA) en nuestro país se mantiene en la media de los últimos años (1,7 %), con una diferencia de 3,7 puntos porcentuales respecto de la media europea (5,2 %). “Dadas las bondades de la actividad (intra)emprendedora a nivel organizacional y sistémico, la recomendación continúa siendo el fortalecimiento del capital humano, la orientación innovadora, así como la búsqueda de co-creación de oportunidades mediante colaboraciones entre diversos agentes del ecosistema emprendedor e innovador”, es una de las conclusiones y que se extraen de este capítulo.

En lo que atañe al apartado que valora las condiciones del entorno y el ecosistema nacional, para su elaboración se cuenta con la consulta a numerosos expertos. Según su percepción, mejoran casi todas las variables (infraestructuras físicas, programas gubernamentales o educación y formación emprendedora). Sin embargo, advierten de la necesidad de diseñar políticas gubernamentales que reduzcan la burocracia y las cargas fiscales para las nuevas empresas, que favorezcan la formación en emprendimiento y que impulsen el desarrollo de instrumentos financieros públicos y privados orientados a la creación de nuevos negocios.

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