Modelos a seguir

La presentación de Buenas Prácticas permitió conocer de primera mano cuatro modelos institucionales de ayuda a los emprendedores, cuatro experiencias de probado éxito: Madrid Emprende, DGPYME, Valnalón y el Instituto de Fomento de la Región de Murcia. 

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De izda a dcha, Marta Francisca Pérez (Valnalón), Fátima Mínguez (DGPYME), Javier Celdrán (Instituto de Fomento de la Región de Murcia), e Iñaki Ortega (Madrid Emprende).

Para Iñaki Ortega, gerente de la red de viveros de empresa Madrid Emprende, “teníamos claro que había que ayudar a crear nuevas empresas y que muriesen menos. Ese es nuestro leit motiv”. También, que es necesario crear un ecosistema de emprendedor, un espacio que, según Ortega, pasa por eliminar los impuestos a los emprendedores. Y lo argumenta: “Apoyarlos es una política rentable. En Madrid Emprende, por cada euro invertido se han obtenido dos euros de ingreso”. “Tenemos que actuar de manera conjunta y mejorar la integración entre todos”, añadía Fátima Mínguez, subdirectora general de coordinación institucional e internacional de la DGPYME al referirse al objetivo común de ayuda al emprendedor que une a todos agentes, públicos y privados, una labor que la DGPYME propicia a través del programa de fomento de la iniciativa emprendedora, Emprendemos Juntos. En esa misma línea, Javier Celdrán, jefe del departamento de competitividad e innovación empresarial del Instituto de Fomento de la Región de Murcia, explicaba que precisamente su labor ha consistido en “ordenar un sistema que en Murcia estaba formado por 45 entidades que decían contar con programas para los emprendedores. Vimos que había solapamientos y duplicidades. Y ahí nace nuestro Plan de Emprendedores, cuya piedra angular es la coordinación de esos organismos”. Celdrán va aún más allá en su apostolado emprendedor: “A los emprendedores no hay que sobreprotegerles y ayudarles con subvenciones, sino acompañarles. Tenemos que ser sus tutores”.

Aunque si hablamos de fomento del espíritu emprendedor a edades tempranas, inevitablemente todos los caminos se cruzan en Valnalón (Asturias), un proyecto pionero que desde 1987 acerca el emprendimiento a las escuelas a través de un método se ha implantado en ocho comunidades autónomas y ocho países. “Todos tenemos capacidades que hay que desarrollar. La sociedad necesita una educación emprendedora”, señalaba Marta Francisca Pérez, su directora.

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