Por qué la Inteligencia Artificial no se entiende sin el Big Data, el Internet de las cosas y el Blockchain

Tres ejemplos claros de cómo todas estas tecnologías confluyen en la vida y los negocios

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Javier Pierini

Inteligencia Artificial (IA) y Big Data

“La Inteligencia Artificial y el Big Data se necesitan la una a la otra. La IA necesita cantidades ingentes de datos, tanto en volumen como en variedad y naturaleza. Datos de cualquier raza y nacionalidad. Y, por otro lado, necesita también gran capacidad de cómputo y rapidez en el cálculo. Todo esto, sin un ecosistema, una arquitectura, una plataforma de Big Data, sería imposible. Haríamos Inteligencia Artificial pero solamente en laboratorio. Para sacarlo del laboratorio y hacerlo a un coste que pueda ser asequible, se requiere toda la tecnología y el concepto de Big data, que consigue todo eso y además a un precio que lo puede hacer cualquiera, tanto un usuario como una pyme”, explica Enrique Serrano, CEO de Tinámica.

Inteligencia Artificial e Internet de las Cosas (IoT)

El IoT es lo que va a dar los datos necesarios para que la IA pueda hacer de verdad recomendaciones de productos absolutamente personalizadas. “Con más años y mejores modelos se acabará haciendo una personalización de todos los productos. Si soy capaz de analizar la huella digital del consumidor, su comportamiento, puedo diseñar productos completamente personalizados. Pero en el área que mejor se va a aprovechar todo esto es en marketing. Cuando tengamos todo conectado a un asistente de voz como Alexa, por ejemplo, éste sabrá nuestro comportamiento, lo que hace mi microondas, lo que hace mi lavadora… Y con toda esa información de qué utilizas, cuándo y cómo, sabe cuando necesitas algo y te lo ofrece en tiempo real. Para llegar a ese punto no tan lejano, lo que se necesitan son datos. Y esos datos los van a dar el IoT. De aquí a 5 años esto va a crecer mucho gracias al 5G y las nuevas tecnologías de computación, que nos van a permitir generar datos a bajo precio en cualquier sitio”, explica Alberto de Torres Pachón, director de programas de Inteligencia Artificial de ICEMD.

¿Qué tipo de recomendaciones nos harán las máquinas a partir de toda esa información que recogen de nosotros? Por ejemplo, si “los coches están conectados, generan datos de cómo los conducimos, cuándo y demás. Así se puede hacer un mantenimiento predictivo. Anticiparnos a una posible avería. O adaptar el seguro en base a la forma en la que lo utilizamos”, añade Alberto de Torres Pachón.

O si nuestro cepillo de dientes está conectado a un sistema inteligente, éste puede detectar por la saliva si tenemos sarro y hacernos una propuesta de algún producto para eliminarlo. O proponernos que nos reserve una cita con el dentista.

Inteligencia Artificial y Blockchain

Blockchain aporta el registro fiable y la trazabilidad de las decisiones que un algoritmo de IA pueda indicar. “En Accenture lanzamos una plataforma que se llama ID2020, una plataforma de Blockchain que se utiliza para dotar de identidad digital a refugiados, a personas que por procesos naturales o porque están llegando en determinadas circunstancias no tienen una identidad a la que asociarle la asignación de ayudas. Blockchain permite la trazabilidad de las ayudas y el modelo de IA gestionar infinitamente mejor los servicios que se ofrecen en los campos de refugiados. Es decir, gracias a la IA podemos llegar a predecir si hay un riesgo potencial de que haya un brote de determinadas enfermedades dentro del campo y poder actuar y prevenirlo. Y eso se consigue gracias a la IA, teniendo en cuenta el volumen de gente, su tipología, los propios servicios en destinos, las temperaturas y las condiciones climatológicas, todo un conjunto de factores”, explica Alfonso Tamés, managing director de Accenture Technology.

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