Las claves del Dalái Lama para ser un buen líder

El Premio Nobel de la Paz desengrana los problemas actuales del ámbito empresarial y propone soluciones más espirituales

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Getty Images

En la región del Tíbet se levantan las montañas más altas del mundo. Allí, los budistas tibetanos viven a bajas temperaturas y a “bastantes” metros de altura. En este clima inhóspito surge la figura del Dalái Lama, el líder espiritual del Tíbet al que los budistas siguen como si fuera un mesías.

Tenzin Gyatso, el actual Lama, es conocido por su extensa sabiduría. Con solo 15 años fue proclamado encarnación del decimotercer Dalái Lama fallecido y convertido en el nuevo jefe espiritual. Después de haber sido exiliado de su tierra, junto a 80.000 tibetanos, cruzó el Himalaya a pie para llegar a la India. Ahora, retirado de la política, se dedica a viajar por el mundo compartiendo su sabiduría. Él nos explica las cualidades para ser un buen líder, aquí os dejamos unas pinceladas:

Ser buenas personas

Sí, ya sé que suena muy espiritual, pero a veces nos olvidamos de realizar las tareas más simples y coherentes como la de ser buenas personas. La responsabilidad que tienen los líderes es máxima, por ello el Dalái Lama recuerda que "somos visitantes en este planeta. Estamos aquí por 90 o 100 años como máximo. Durante este tiempo, deberíamos trabajar para dejar el mundo en un lugar mejor”, según explica a la Harvard Business Review.

Pero vivimos en un mundo donde el camino hacia la felicidad está centrado en el dinero y no en las personas. “Las tasas de estrés, ansiedad y depresión son más altas que nunca. La brecha entre ricos y pobres y entre CEOs y empleados se encuentra en un nivel histórico. Y el enfoque en obtener una ganancia a menudo invalida un compromiso con las personas, el medio ambiente o la sociedad”, detalla.

Cooperación: pauta para avanzar

Dalái Lama pone como ejemplo a las abejas. Ellas no tienen una constitución, un cuerpo de policía o entrenamiento moral; sin embargo, trabajan juntas para sobrevivir. “A pesar de nuestras muchas cualidades extraordinarias, parece que somos menos capaces de cooperar”, añade. En nuestro día a día en la oficina trabajamos conjuntamente con nuestros compañeros; no obstante, a veces nos sentimos solos y estresados. Algo estamos haciendo mal.

El monje acusa este problema a nuestro apego por las cosas materiales. La acumulación de riqueza nos ha llevado a descuidar nuestra necesidad humana básica de cuidar de los demás. “Debemos reestablecer un compromiso con la unidad de la humanidad, es fundamental para que las sociedades y las organizaciones y sus individuos prosperen a largo plazo. Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de hacer que esto suceda”.

El peligro del miedo

“El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento…”, ya lo dijo el gran maestro Yoda. No solo él sino que Syrio Forell de Juego de Tronos también explicó a Arya Stark sobre esta sensación: “El miedo hiere más que las espadas”.

El Dalái Lama no podría ser menos: “El miedo y la ansiedad dan paso fácilmente a la ira y a la violencia”. Un jefe con miedo puede ser un verdadero lastre para la compañía y una pesadilla para sus empleados. ¿Cómo podemos paliar este sentimiento de desconfianza? El monje espiritual explica que la clave está en la compasión, ya que refleja la preocupación por el bienestar de los demás.

“Cuando estamos bajo el dominio de la ira o el apego, limitamos nuestra capacidad realista de la situación. Cuando la mente es compasiva, podemos utilizar nuestro sentido de la razón de manera práctica, realista y con determinación”, finaliza.

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