¿Puedo utilizar Lean Startup para validar un comercio?

Por qué esta metodología se ha convertido en la forma más segura de emprender y cómo aplicarla

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Chris Sattlberger

Lean Startup no es ni más ni menos que el método científico –o la validación de hipótesis– aplicado a modelos de negocio. “Es una metodología que tiene como objetivo validar el modelo de negocio antes de empezar a hacer grandes inversiones en marketing a la hora de lanzar un producto al mercado. Colocas la experimentación en el centro y vas construyendo el modelo de negocio en base al feed back que vas obteniendo del cliente. Lo más importante en este caso es que tú tienes que definir una serie de hipótesis de cómo crees que se va a comportar el cliente e ir contrastando esas hipótesis con lo que realmente éste va haciendo con tu producto. Si es un producto digital –que es donde ha nacido el entorno Lean Startup–, tienes mucha capacidad de saber cómo se está comportando el usuario: si recurre o no en el uso de la plataforma, si compra, si le llama la atención una determinada parte u otra… Ese tipo de información te permite ir estableciendo y variando las hipótesis de tu modelo de negocio con muy poco gasto y con un producto mínimo viable (MVP), la versión más básica de tu producto que puedes sacar al mercado. Según vas validando o no las hipótesis que te has planteado previamente, vas variando el modelo de negocio y una vez has encontrado una verdadera oportunidad con esa experimentación es cuando te pones a hacer ya grandes inversiones para terminar de desarrollar el producto y convertir ese producto mínimo viable en un producto definitivo para comercializar en el mercado”, comenta Jorge Dobón, CEO y cofundador de Demium Startups.

¿Por qué es tan revolucionario el método ideado por Eric Ries? “Cambia por completo cómo se hacen las cosas. Hasta ahora se hacían grandes inversiones para sacar un producto al mercado y, a veces funcionaba, y otras no. Con Lean Startup no haces una gran inversión hasta que no sabes que hay una oportunidad grande en el mercado”, comenta Dobón. Por eso se ha convertido en la metodología por excelencia para emprender.

El producto mínimo viable

Una metodología que ha nacido en el entorno de las startups pero que se puede aplicar a cualquier tipo de negocio. “Con Singularu, por ejemplo, un comercio online de joyas, la idea inicial era un marketplace de artesanía generalista, pero hicimos entrevistas a muchos potenciales clientes y vimos que la oportunidad estaba en el mercado de joyas. Después hicimos el MVP. Aquí tienes varias opciones. Puedes poner un vídeo explicativo del producto con una landing page y un email para que quien quiera más información te la pida. O puedes construir un ecommerce cuando todavía no tienes el producto para servir, pero dentro del ecommerce no habilitas el pago, así ves cuánta gente estaría interesada como para pagar por el producto. Y se podría hacer igual con un negocio off line. Por ejemplo, para validar una cadena de hamburgueserías montas un pop up store y pruebas cómo sería la experiencia del usuario antes de desarrollar las propias tiendas”, explica Dobón, que añade: “Con Singularu lo hicimos así, cuando empezamos a abrir tiendas físicas. Pero antes, habíamos escalado ya el negocio, aplicando tecnología a la joyería para personalizar las piezas. Aquí hay una clave importante. Cuando aplicas Lean Startup no debes preocuparte al principio por la escalabilidad del negocio. Primero se valida el modelo de negocio y luego ya se busca esa escalabilidad para generar buenos crecimientos, buena facturación, pero también buena rentabilidad”.

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