Cómo hacer un DAFO personal para reinventarte

Analizar tus debilidades y fortalezas es clave cuando queremos dar un giro profesional

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“Existen muchas herramientas de autoconocimiento, pero sin duda, para saber quién eres, conocer cuáles son tus fortalezas, tus áreas de mejora, tus oportunidades y las amenazas, hacer tu propio DAFO, es casi tarea obligatoria. Se trata de una herramienta maravillosa, básica, muy sencilla, de toda la vida, pero, de cuyo resultado, podrás extraer un mapa bastante fiel de tu personalidad”, explica Mayte García Caneiro, fundadora de Cambiar mi vida a los 40.

Como en cualquier otro DAFO, el proceso empieza dividiendo el folio en 4 partes encabezadas con las palabras fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas.

Fortalezas

“Las fortalezas te conectarán con lo que te gusta de ti y se te da bien, con lo que te ha dado resultado, aquello que te hace sonreír, de lo que te sientes orgulloso/a y no quieres prescindir. Son tus mejores y fieles amigas. Esas características de tu personalidad por las que te valoras y por las que los que te conocen, te aplauden. Te animo a que seas generoso/a con tus fortalezas, tanto personales como profesionales, porque al identificarlas, reconocerlas, mencionarlas y aceptarlas como propias, de inmediato vas a sentir si te identificas o no con ellas”, apunta García Caneiro, que añade el siguiente ejemplo: “Un profesional de consultoría posiblemente tenga fortalezas como su buena presencia, ser buen conversador, escuchar de forma activa, ser positivo, de trato fácil, cercano y empático y con interés por aprender y mejorar”.

Amenazas

“Aquí puedes enumerar aquellas características que no identificas como propias, pero que tampoco deseas en tu vida ni en tu personalidad, porque sabes que no te favorecerían”.

Siguiendo con el ejemplo del consultor, podrían ser: “Se deja influir por la energía negativa de otras personas, entra a juzgar o a criticar o envidia a otras personas”.

Oportunidades y Debilidades

“Es desde las oportunidades y las áreas de mejora (no suelo hablar de debilidades, porque considero que dependiendo de las circunstancias, lo que tenemos como debilidad en algo en concreto, sin embargo, no aparece en otras situaciones, por lo que no nos define), donde obtendrás una información muy valiosa sobre ti, y trabajando sobre ellas, si así lo deseas, podrás ir trascendiéndolas. Casi siempre, coincide que lo que deseas tener y que ubicas en la columna de las oportunidades, también aparece como “debilidad” pero con su connotación negativa o cara b”, continúa la fundadora de Cambiar mi vida a los 40.

Para nuestro consultor, las oportunidades podrían ser “realizar un proceso de coaching para conocerse, investigar realmente qué ofrece el mercado laboral donde pueda encajar, ganar en flexibilidad, ganar confianza, ganar decisión… y las debilidades, la falta de confianza, autoestima baja, miedo al fracaso, indecisión, cobardía…”.

Preguntas abiertas para reflexionar

“A partir de aquí y de la información recogida, pregúntate: ¿Qué quiero conseguir? ¿Qué quiero mejorar? ¿Qué me gustaría cambiar? ¿Qué puedo hacer para lograrlo? ¿Qué tengo a mi favor? ¿Qué o quién me puede ayudar? Trabajar sobre las debilidades y las oportunidades y trascenderlas, finalmente, se pueden transformar en nuevas fortalezas que te ayuden en tu camino de auto conocimiento y de mejora, y favorezcan para conseguir lo que te propongas”.

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