Mitos del ‘dropshipping’ : no es oro todo lo que reluce

El dropshipping viene revolucionando el comercio electrónico por las ventajas de este modelo de ventas online que permite a los ecommerces centrarse en la gestión de los pedidos y atención al cliente, ya que del envío de los productos se encarga el proveedor asociado.

 
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Sin embargo, esa facilidad que parece implicar el dropshipping no debe llevarnos a engaño. De la mano de Rodrigo Martínez, experto en comercio electrónico e instructor en Udemy, revisamos algunos mitos sobre el dropshipping y el comercio electrónico.

Mito 1. “Desde el día uno ya estás ganando dinero”

No, si antes no has hecho los siguientes deberes: un estudio de mercado (mejor si te centras en micronichos con una demanda no atendida) y convencer –y negociar– con los proveedores, fundamental en el dropshipping. Para ello tendrás que crear un plan de marketing digital y publicidad, acordar los términos y condiciones de la venta y distribución del producto, y definir tu modelo de precios.

Mito 2. “Solo necesitas invertir en una página de Internet”

Falso. Además de en la página web, también deberás invertir en otros costes (alojamiento, dominio, plugins, etc.), material creativo para ventas, herramientas para dar acceso a los diferentes medios de pago y la campaña en redes sociales. “El presupuesto ideal para comenzar a vender en línea puede oscilar entre 450 y 700 euros”, afirma Martínez.

Mito 3. "Puedo vender productos de cualquier marca"

Sí, pero antes “deberás contactar con distribuidores autorizados y conocer la condiciones para revenderlos”.

Mito 4. "El principal elemento diferenciador de mi tienda es el producto"

Falso. En dropshipping, la diferencia está en un excelente servicio y una atención personalizada.

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