Socios mal avenidos

Cuando el negocio marcha bien no suele haber conflictos, pero en el momento en que surgen los primeros inconvenientes suelen aflorar los desacuerdos entre los socios. Una buena comunicación es la base indispensable para superarlos. Si, además, adoptas fórmulas para preverlos, seguramente los problemas no serán tales y la relación con tu pareja empresarial se verá fortalecida. 

Los conflictos entre socios pueden ser el principio del fin de muchas aventuras empresariales. “Si una sociedad tiene un problema y éste no se resuelve rápidamente puede pasar que la empresa se bloquee, que se rescindan los contratos de los trabajadores, que se produzca la pérdida de competitividad de la empresa dentro del mercado”, sostiene Pedro Soler, presidente de la Agrupación de Asesorías ADADE. Sin embargo, en la mayoría de los casos, los desacuerdos entre los socios pueden resolverse con comunicación y buena fe.

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Para José María Vasallal, presidente del grupo consultor Desarrollo Organizacional, la confianza es la clave de cualquier relación: “Para saber si podemos confiar en nuestro socio como persona conviene analizar si tiene una forma de ser clara y sincera, se compromete con lo que se involucra, cumple lo que dice, es consistente en su trayectoria, es coherente con lo que dice y con lo que hace. Y además de esa confianza personal, hay que contar con la confianza profesional, por lo que es necesario saber qué nivel de profesionalidad tiene para los cometidos a los que se dedica”.

Noel de Dorremochea y Alejandro Girbal, socios de Spain Marine Charter, empresa dedicada al sector náutico y la venta de casas móviles prefabricadas, han aprendido después de malas experiencias con anteriores socios que “no hay nada fácil a la hora de gestionar una empresa con otra persona, pero con voluntad, sacrificio y dinero puedes lograr un buen entendimiento”. La humildad y la flexibilidad son ingredientes que, según estos emprendedores, caracterizan a un buen socio.

Algunos expertos proponen adelantarse a los posibles problemas incluyendo protocolos de actuación, cláusulas o fórmulas como el arbitraje dentro los estatutos de la empresa. Como ves, hay soluciones para todo y en este reportaje encontrarás consejos prácticos para resolver los problemas más frecuentes.

Arbitraje: una fórmula para prevenir

El arbitraje es una fórmula de resolución de conflictos alternativa a la fórmula judicial. “Es un procedimiento voluntario en el que se encomienda a un árbitro o colegio arbitral la resolución de una controversia o reclamación y tiene la misma eficacia y valor que una sentencia judicial dictada por los tribunales de justicia”, explica Montserrat Pérez de Miguel, vocal de la Junta de la Asociación Comunitaria de Arbitraje y Mediación. Las principales ventajas que presenta el arbitraje frente al proceso judicial son rapidez (los casos se resuelven en un plazo máximo de tres meses), costes más económicos, confidencialidad (ni el laudo ni el procedimiento son públicos) y especialización (hay árbitros especializados para cada sector), según Pedro Soler, presidente de la Agrupación de Asesoría de Empresas ADADE.

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