España, a medio camino en la adopción de tecnología e Inteligencia Artificial

Según el Índice de Competitividad por el Talento Global, presentado ayer en Davos (Suiza)

Futuristic Social Media Surveillance
John LundGetty Images

Estamos ahí, pero de forma algo timorata. A España, aún le queda camino por recorrer en la adopción de tecnología e Inteligencia Artificial (IA).

Esa es una de las principales conclusiones del Índice de Competitividad por el Talento Global (GTCI), que ayer presentaron por séptimo año consecutivo, en Davos (Suiza), Adecco Group Institute, la escuela de negocios Insead y Google.

Es el séptimo año consecutivo en el que la consultora muestra en el Foro Económico Mundial los datos recopilados de 132 países. En ese contexto, España ocupa el puesto 14 en densidad de robots, el 54 en inversión en tecnología emergente y el 47 en el uso de la tecnología.

Presente y futuro

"La tecnología –subraya el citado informe– ha transformado todos los ámbitos de nuestra vida y su correcta adopción define el presente y futuro de las regiones y países. Así, aquellas que no asuman las nuevas competencias tecnológicas, como la IA, perderán la oportunidad de ser competidores óptimos y líderes en el mercado global. Si miramos un poco hacia atrás, nos sorprende la cantidad de nuevas profesiones que han proliferado en los últimos años. Además, a medio-largo plazo se vislumbra la extinción de muchos de los empleos actuales, que se reconvertirán en nuevas profesiones".

Para los expertos, "la adopción de la IA en todo tipo de organizaciones, tanto públicas como privadas, es, por tanto, un reto para reducir la brecha, cada vez más amplia, que existe entre diferentes sectores, industrias y países por las diferencias existentes en cuanto a su implementación. Pero no sólo es necesario la adopción de la IA; también lo es la preparación de la población con las habilidades y capacidades necesarias para afrontarlo. Así como su capacidad de adaptación y de aprendizaje".

Gestión del talento

El GTCI se centra en la capacidad de los países para gestionar el talento a través de la facilitación, atracción, crecimiento y retención. Además, "diferencia entre dos niveles de talento, que se resumen en habilidades de nivel medio (laborales y de vocación) y habilidades de nivel alto (o de conocimiento global). A ellos se suma, por primera vez, el análisis del nivel de adopción de la tecnología en los diferentes países, como un factor clave para facilitar el talento competitivo".

Para Alain Dehaze, consejero delegado de Adecco Group a nivel mundial, "los robots y los algoritmos han traspasado las fronteras de las fábricas y están operando en la parte delantera de la casa, en la parte trasera de la oficina y en la sede de la empresa. En todos los niveles, los trabajadores necesitan capacitación para perfeccionar las 'habilidades humanas' por excelencia –adaptabilidad, inteligencia social, comunicación, resolución de problemas y liderazgo– que complementarán a la tecnología”.

Las posiciones más altas del Índice de Competitividad por el Talento Global siguen estando en manos de los países con una renta elevada. "El índice refleja una estrecha relación entre el PIB per capita y las clasificaciones. Los países europeos siguen dominando y se hacen con 17 de las 25 posiciones más altas. Suiza ocupa de nuevo la primera posición, seguidos por Estados Unidos y Singapur".

Margen de mejora

España, con una media total de todas las variables de 55,7 (2,85 puntos más que el año pasado), ocupa el puesto 32 del ranking de 132 países. "Una posición que mejora mínimamente respecto al año anterior, cuando ocupaba el puesto 31 de 125 nacionalidades. Asimismo, sigue situado entre los países clasificados como de renta elevada (según datos del Banco Mundial) cuya puntuación media para este grupo es de 61,46 puntos (ligeramente superior al índice del año anterior, 59,93 puntos). Respecto a la posición de España, a nivel global, se sitúan por encima naciones como Eslovenia (31), Chipre (30), Qatar (29), Portugal (28) y Corea del Sur (27). Y justo por debajo, Letonia (33), Chile (34), Lituania (35) e Italia (36). En cuanto a la situación de España respecto al resto de países europeos, ocupa la posición 20 de las 38 naciones europeas incluidas en el GTCI. Situación similar a la del año anterior, superando a naciones como Letonia, Lituania, Italia, Eslovaquia o Polonia".

Según este índice, España necesita mejorar aspectos como oportunidades directivas para mujeres, donde ocupa el puesto 118 de 132 –su posición más baja entre todas las variables–, colaboración en los organismos (101), relación del salario con la productividad (puesto 99) o desempleo en educación terciaria o superior (posición 92). "Los datos más positivos de nuestro país corresponden a matriculación en educación superior (puesto 6 de 132) y a calidad en los centros de gestión (10), ambas dentro de la categoría 'enseñanza oficial'. También obtiene buenas marcas en tolerancia a los inmigrantes y comportamiento medioambiental, ambas variables en la posición 12 de 132".

Cuatro ciudades españolas en el ranking

El GTCI incluye, por cuarta edición consecutiva, un ranking especial de ciudades, dada la importancia de las políticas locales para la competitividad y el talento, donde España ha vuelto a quedar muy bien ubicada, con cuatro representantes.

"Las ciudades incluidas en este ranking –un total de 155 urbes, pertenecientes a 66 economías de todo el mundo (respecto a las 114, de 86 países, analizadas en 2019)– se han identificado en base a su reputación y su creciente huella en captación, crecimiento y retención del talento global; así como en función de su tamaño, estatuto de capital nacional y disponibilidad de datos. El conjunto de ciudades analizadas representa una mezcla de capitales, urbes de gran tamaño y también núcleos urbanos más pequeños, que pueden considerarse 'centros secundarios' o incluso 'ubicaciones remotas'. Cuatro ciudades españolas se cuelan de nuevo en este ranking: Madrid, en el número 24; Barcelona, en el puesto 28; Bilbao, en el 83, y Zaragoza, en el 90".

Nueva forma del mercado laboral

"La IA –sostiene el citado informe– podría considerarse una nueva fuerza del mercado laboral, que requiere de un profundo análisis. Desde el punto de vista del talento, concretamente en el ámbito de la demanda, ¿qué competencias hay que desarrollar para que los seres humanos aprovechen totalmente los avances de la IA? ¿Cómo pueden proporcionarse, adquirirse y renovarse esas competencias? Y del lado de la oferta, ¿qué puede esperar de forma razonable una persona de las capacidades nuevas y futuras de la IA desde el punto de vista de la contratación, la gestión de recursos humanos y la mejora de las competencias humanas presentes y futuras?".

El informe establece una serie de conclusiones que ponen el foco en el talento global en la era de la IA:

La brecha sigue creciendo

    "La brecha entre los líderes en talento (casi todos, países con ingresos altos) y el resto del planeta está creciendo. En el universo de la IA, se ve una diferencia similar. El talento en IA es escaso y está distribuido de forma desigual en las diferentes industrias, sectores y países. Más de la mitad de la población mundial en desarrollo carece de competencias digitales básicas. En la era de la IA, esta diferencia en competencias digitales está aumentando, con unos pocos países que progresan rápidamente, mientras la mayoría del mundo en desarrollo se queda atrás".

    Grandes oportunidades

    "La IA también puede brindar oportunidades importantes a los mercados emergentes para avanzar considerablemente. Los análisis longitudinales del GTCI apuntan que, incluso si es una excepción, más que la regla, algunos países en desarrollo (como China, Costa Rica y Malasia) pueden convertirse en líderes en talento en sus regiones, mientras otros (como Ghana o la India) han mejorado significativamente su habilidad para capacitar, captar, aumentar y retener el talento en los últimos años, por lo que pueden denominarse impulsores de talento".

    Para ayudar a alcanzar los ODS

    "Convertir la IA en una fuerza positiva requiere un enfoque proactivo y colaborativo. La IA puede tener una función clave en la prestación de soluciones para ayudar a la humanidad a alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU: la educación (con programas digitales personalizados) y la salud (con diagnósticos y seguimiento remotos personalizados, además de análisis de big data para supervisar y reducir las enfermedades endémicas y epidemias) son dos de los ejemplos más inmediatos. Sin embargo, esto requerirá la colaboración por parte de varias partes implicadas. Los dos ámbitos (oferta y demanda) de la ecuación IA/talento merecen una atención simultánea. Por un lado, desarrollar las competencias necesarias para garantizar una colaboración óptima entre ser humano y máquina. Y por otro, crear las condiciones para maximizar el valor social y la sostenibilidad a largo plazo de dicha cooperación."

    Recapacitación de los trabajadores

    "La aparición de la IA en el lugar de trabajo requiere una enorme recapacitación del personal. En todos los niveles de cualificación, el personal necesitará formación en adaptabilidad, inteligencia social, comunicación y resolución de problemas. La formación continua tendrá progresivamente una función clave en el desarrollo de competencias para fomentar la empatía, la creatividad, la imaginación, el criterio y el liderazgo, que probablemente sigan siendo actividades únicamente humanas. La recapacitación o reciclaje también serán necesarios para la adquisición de las competencias combinadas, con el fin de permitir a seres humanos y máquinas interactuar de forma eficaz y eficiente en actividades híbridas".

    Desterrar el miedo a la IA

    "Al introducir la IA en empresas, comunidades o sociedades como un todo, una de las condiciones para la continuidad es la aceptabilidad. Parece crítico elaborar un discurso sobre la IA y el futuro de los trabajos que enfatice sus diversas posibilidades, en vez de simplemente provocar más miedo. No obstante, es fundamental que las personas tengan las oportunidades, competencias e intereses (y se sientan facultadas) para desempeñar los millones de nuevos puestos que creará la IA, de forma directa o indirecta. Debería recalcarse que la IA aumentará directamente las capacidades humanas, y que los equipos formados por seres humanos e IA podrían ser más productivos que aquellos de uno u otro grupo por separado. La automatización basada en la IA también ofrece oportunidades para rehumanizar el tiempo (por ejemplo, a través de un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral humana) y para ofrecer trabajos más estimulantes intelectualmente".

    La IA en las ciudades

    "Las ciudades se están esforzando por convertirse en centros de IA y atraer a talentos relevantes. Estos esfuerzos se traducen en diversas iniciativas y estrategias (como planes de estudios en universidades y escuelas locales y políticas agresivas para detectar, captar y retener al talento en IA). En muchos aspectos, este trabajo coincide con las estrategias de las ciudades para transformarse en inteligentes, a medida que la IA se convierte en un motor principal de la transformación local de las redes de transporte, eléctricas y otros componentes fundamentales de las estrategias urbanas. Actualmente y, cada vez más, en el futuro, las ciudades siguen siendo los principales bancos de pruebas para nuevas herramientas basadas en IA, como el reconocimiento facial, la televigilancia o los vehículos de conducción autónoma. La experiencia demuestra que la percepción del valor de estas tecnologías varía enormemente de una ciudad a otra".

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