“Joder. No sabemos por dónde empezar”. Malos tiempos para las startups

El título corresponde al encabezamiento de la carta que dirige Pompeii a sus clientes después de haber aplicado un ERTE al 100% de la plantilla. El suyo sirve como ejemplo para la "película de miedo" que viven estos días muchas compañías.

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Pompeii

El equipo de Pompeii siempre ha sido muy entusiasta. “Vamos a crear una marca global y lo vamos a hacer desde cero”, anunciaban los fundadores hace cinco años, uno después de haber lanzado su marca de ‘zapas’. Y la verdad es que lo han conseguido. Hasta la semana pasada, Pompeii crecía a un ritmo del 40%. Tras apostar por la omnicanalidad, estaba a punto de sumar a sus cuatro tiendas ya operativas la inminente apertura de otras dos, en Barcelona y Málaga.

Pero eso era la semana pasada. El panorama actual nada tiene que ver . “Estamos viviendo esto como una película. Una de miedo”, afirman para informar seguidamente de la aplicación de un ERTE al 100% a las 50 personas de la plantilla, “por maldito Skype…La mejor plantilla que hemos tenido nunca”. La realidad que reconocen es tan sencilla como “que no les podemos pagar” y advierten de que “si esto no remonta, no vamos a poder”.

No obstante, el compromiso que hacen público es “aguantar lo máximo que podamos. Os prometemos cuidar a nuestra gente lo máximo que podamos. Y, por supuesto, prometemos cuidaros hasta donde nos dejéis”. Asimismo, aún señalando que “no pensamos convenceros para que compréis un carajo”, avisan de que posiblemente durante los próximos días tengan que lanzar promociones “no porque queramos ni por vosotros, sino porque hemos comprado stock para tener 6 tiendas y nuestra web a pleno rendimiento. Ahora mismo necesitamos liquidez para sobrevivir”, aclaran.

Y para los que pueden ver cierto dramatismo en la misiva, los cuatro fundadores de Pompeii que suscriben la carta, Cosme, Jaime, Jorge y Nacho, afirman: “prometemos que, pase lo que pase, seremos los de siempre, con los que os habéis divertido estos años, los de las zapas de colores, los que siempre os han dicho la verdad y los que pusimos happiness como estándar de atención al cliente”.

El “no lo compres, no es el momento” de Minimalism

También en Minimalism han querido hacer gala de la transparencia empresarial que siempre han defendido. En un comunicado que encabezan con el título “No lo compres, no es el momento”, anuncian el cierre de su tienda online “hasta que la situación mejore. Desde ahora mismo no podréis comprar ninguno de nuestro productos”. Conscientes de que los artículos que venden no son “un producto de primera necesidad, y ahora más que nunca sabemos que no necesitas nada de lo que vendemos. Estando en la situación que estamos, para nosotros tiene poco sentido seguir vendiendo algo que no sea de necesidad básica. Recuerda, no lo compres si no lo necesitas”.

Otro de los razonamientos que ofrecen es la salvaguarda de la salud de los transportistas, “en la calle todo el día, sin posibilidad de conciliar y muy expuestos al riesgo”.

Minimalism nace a finales de 2017 fundada por Víctor Rodado y Pepe Martín. Aunque en su manifiesto afirman no ser ni moda ni marca, el ecommerce se lanzó para la venta de mochilas, carteras y ropa básica, entre otras cosas, que adquieren a distintos proveedores de China.

“Es una decisión coherente, auténtica y de la que estamos orgullosos como personas y como equipo. Aprovechamos para mandar ánimo a todas las marcas, pequeños comercios, autónomos o empresas que están en una situación complicada como la nuestra, cada uno afronta estas situaciones como puede y con lo que tiene", concluyen.

“Os deseamos toda la suerte del mundo”. El Ganso

El Ganso es otra de las marcas que ha redactado una carta virtual a todos los clientes, tras haberse anunciado la aplicación de un ERTE a 500 personas de la plantilla. La carta la firman los hermanos Clemente y Álvaro Cebrián, fundadores, quienes, más allá de destripar la situación interna de la empresa, insisten en trasmitir un mensaje de ánimo y optimismo en estos momentos de retiro forzoso. “Vale, estamos encerrados y no sabemos aún lo que nos queda. ¿Pero no estáis notando ya cómo van aflorando un montón de cosas positivas que tan solo hace unos días y por falta de tiempo no se nos pasaban por la cabeza?”. Se refieren a valores como la solidaridad, la vida familiar o “pedir en cada momento por los demás”. No obstante, en una frase posterior, declaran: “Desde El Ganso soñamos con que esta pesadilla nos haga despertar en un mundo mejor”.

Los citados corresponden solo a empresas que han apostado por compartir con la plantilla y los clientes la situación que atraviesan, pero ERTES en el retail de la moda hay muchos más. Decathlon, Maripaz, Adolfo Domínguez, Bimba y Lola, Mango, Desigual, Roberto Verino, Maripaz son algunos.

También las tecnológicas

Pero la pesadilla no la están viviendo solo en el mundo de la moda. También hay startups tecnológicas que están viendo cómo se zarandean sus cimientos. “Para lo bueno y para lo malo, en Sngular somos transparentes. Hoy toca para lo malo” encabeza una carta dirigida a la plantilla José Luis Vallejo, CEO de la compañía.

“Supongo que somos muchas las empresas que estamos ahora en esta misma situación, y no quiero dar más pena que ninguna otra cuando además en nuestro caso hemos tenido que despedir “sólo” a unas cuantas personas pero evidentemente no es tan dramático como en otros sectores en donde el parón ha afectado a muchísima gente. Pero entended que nosotros estábamos muy mal acostumbrados, todo el mundo tiene mucha relación con todos los demás compañeros y hasta ahora, como empresa, sólo sabíamos hablar de todo lo bueno que nos sucedía. En esta etapa de malas noticias no sabemos comunicar bien pero tampoco espero aprender a hacerlo porque ya estamos trabajando duro para quitar y poner todo lo necesario, para volver pronto a contar con todo el equipo, y para volver a contar pronto sólo buenas noticias”, prosigue Vallejo.

Hablamos de una empresa que en el mes de febrero anunciaba un aumento de su Ebitda superior al 50% y unos ingresos a 43 millones de euros. A día de hoy, ya no hay tanta alegría. “Tenemos estos días la difícil tarea de plantear quiénes nos podemos reducir los sueldos, o las jornadas, cómo podemos ganar tiempo entre todos para encontrar nuevos proyectos a compañeros que teníamos en los clientes en los que se nos ha reducido la actividad de golpe y también, desgraciadamente, de prescindir temporalmente de algunos compañeros a los que nos cuesta enormemente elegir. Porque aquí, hace una semana no sobraba nadie, y hoy, por capacidad y por actitud, seguiría sin sobrar absolutamente nadie”.

En línea similar se expresa David Bonilla, fundador de Manfred, empresa de recruiting de la que, el pasado mes de febrero, se anunciaba su integración en el ecosistema Sngular. “Cuando el COVIDgeddon pase -en 2-3 meses máximo- en la Industria Informática SÍ habrá una recuperación en V y llegará la avalancha de contrataciones, inversiones y demás. No entréis en pánico. No destrocéis la relación con vuestra plantilla. Pensad a largo. NO HAGAÍS EL BARTOLO”, advierte Bonilla.

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