Cómo aplicar políticas de buen gobierno

Normalmente, quien se llena la boca hablando de RSC son las grandes multinacionales o trasnacionales, que poco o nada tienen que ver con la realidad empresarial de las pymes. Esta distancia hace que éstas apenas se animen a imitar a sus hermanas mayores. Sin embargo, muchas medidas son perfectamente aplicables entre las pymes. Veamos algunos ejemplos.

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Sagrario Huelin, jefa de RSC de Abertis, recomienda un autodiagnóstico para identificar los valores éticos.

Abertis

Cómo aplicar políticas de buen gobierno

“La responsabilidad social, para Abertis, es una manera de hacer empresa, no se puede separar de la propia esencia de la compañía”, sentencia Sagrario Huelin, jefa de RSC y Sostenibilidad. Empezaron a aplicar la RSC en 2003, aunque para llegar a este punto tuvieron la humildad de reconocer que había un rompecabezas que ordenar. En la actualidad es una de las empresas más reputadas en RSC y de las que mejor calificación obtiene en todos los índices en materia de transparencia y buen gobierno. En las grandes, esta herramienta se traduce en códigos éticos de conducta, memorias de sostenibilidad y transparencia. Eso ¿es aplicable a la pyme? Veámoslo.

-Código ético. En las pymes, puede ser algo tan simple como poner los valores de la compañía por escrito. Para ello, no está de más realizar, como recomienda Huelin, un autodiagnóstico: “Nosotros hicimos encuestas a todos nuestros grupos de interés. Con los datos en la mano, analizamos los indicadores de los índices de sostenibilidad, vimos cuáles cumplíamos y cuáles no, y establecimos nuestro plan de acción”. Una pyme puede llevar a cabo un proceso similar, pero a su escala.

-La memoria de sostenibilidad. Es un esfuerzo innecesario para las pequeñas y medianas, pero sí le conviene acostumbrarse a identificar aquellas prácticas que realiza y que se integran directamente en lo que oficialmente se considera RSC, para que pueda transmitirlas a todos sus stakeholders (actores clave). Una forma de comunicar la buena praxis es a través de la página web. Una de las más efectivas, certificar sus políticas medioambientales, de calidad, de salud y seguridad, y las más específicamente sociales. Es cierto que la mayoría de sellos o certificados requieren auditorías anuales y que entre unas cosas y otros puede implicar un gasto de 2.500 euros al año, pero también lo es que en muchos casos puede ser la diferencia entre aspirar a grandes contratos o no.

-La transparencia. Éste sí que es un apartado que no implica gasto para el empresario. Se tiene que traducir en una actitud constante de apertura, de ofrecer toda la información relevante tanto a los que trabajan contigo, como a los proveedores, bancos, inversores y clientes. A menudo, es tan sencillo como responder abiertamente a las preguntas y compartir con tu gente la realidad del día a día.

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