Mejorar la presión fiscal

¿Qué cambios contribuirían a mejorar la situación del trabajador por cuenta propia? Analizamos la situación del autónomo español y la ponemos en relación con otros países.

Cuota de afiliación fija más baja y flexible

De los países analizados, España tiene una de las cuotas más altas de afiliación a la Seguridad Social. Oscila entre el 26,50% de la base sin Incapacidad Temporal y el 29,80% con Incapacidad Temporal. El gran problema de la situación española es que es una cuota fija que estima unos ingresos mínimos de 850 euros mensuales. Este porcentaje se traduce en una cantidad mínima entre 225 y 253 euros, que da derecho a la Sanidad universal gratuita y a la jubilación.

Para la prestación por desempleo hay que incrementar la cuota un 2,5%. Hay muchas economías que tienen fórmulas más interesantes. Así, por ejemplo, en Holanda se paga un canon anual de 50 euros a la Cámara de Comercio y 100 euros al mes por persona para Sanidad. Aparte, deben contratar seguros de pensiones, de jubilación y de invalidez. En el Reino Unido, hay una cuota mínima de 12 libras (unos 15 euros) para ingresos menores de 6.000 euros, pero la gran mayoría paga una base más alta, 48,60 libras (unos 60 euros mensuales) para evitar la recarga del 8% de todos los ingresos si sobrepasas los 6.000 euros anuales. Incluye la pensión básica, baja por maternidad y la invalidez. En Canadá pagan el 9,9% de los ingresos anuales.

En Estados Unidos, el autónomo paga el 13,3% para la cuota de la Seguridad Social y el seguro médico. Pero dentro de este concepto, el 10,4 corresponde a la Seguridad Social y el 2,9% restante al seguro médico. En Alemania, donde no están incluidos en el Sistema Público de la Seguridad Social, deben contratarlo todo de forma privada: tanto la Sanidad como la Asistencia Social. Ahora bien, tienen unas deducciones del 15% para seguros de salud pública y el 26% para el seguro social.

Mejorar la presión fiscal aumentando las deducciones

La presión fiscal que soporta el autónomo español podría calificarse de media. No está ni entre las más altas ni entre las más bajas de entre los países analizados, con un tipo impositivo medio que oscila entre el 0 y el 52%, pero a cambio también tiene menos opciones de desgravación.

En casi todos los países hay un impuesto progresivo en función de los ingresos. Hay países como Francia, donde la horquilla del impuesto puede alcanzar el 75% de los ingresos, sin embargo cuenta con deducciones que llegan al 66%. Los autónomos en Japón también tienen que soportar una presión fiscal importante, entre el 5% y el 50%, pero a cambio tienen deducciones del 25.63%. En el Reino Unido, los tipos son del 20-50%, pero las deducciones también pueden llegar al 12%.

Abono del IVA cobrado, no devengado

Aunque como se aprecia en la tabla, no soportamos el Impuesto sobre el Valor Añadido más elevado de los principales países de la OCDE , sí es cierto que aquí no se ha conseguido trasponer la directiva europea 2010/45/EU relativa al sistema común del IVA en lo que se refiere a las normas de facturación. En la mayoría de los países europeos se abona una vez percibido, mientras que en España se paga una vez facturado, independientemente de si se ha cobrado o no.

Esta trasposición era una de las propuestas electorales del PP que, sin embargo, como denuncian desde todas las organizaciones de autónomos, no se ha llevado a efecto y, como denuncia Camilo Abiétar, presidente nacional de OPA, “es una medida imprescindible para mejorar la liquidez del autónomo”. La subida del IVA y el reciente anuncio del Ejecutivo de eliminar los tramos reducidos, además, puede incidir gravemente en la supervivencia de algunas actividades como la hostelería, el turismo y la restauración, según las organizaciones de autónomos. En el gráfico se aprecia que en casi todos los países hay tramos reducidos para algunos productos básicos y actividades comerciales.

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