Marketing online

Seguro que más de una vez te has sentido perdido entre siglas, anglicismos, tecnicismos y etiquetas. Tranquilo. Con este Diccionario 2.0 te explicamos, de forma sencilla, los términos que todo emprendedor debe conocer para moverse en la Red.

SEM: Search Engine Marketing.
Como el SEO, el SEM se refiere a buscadores. Es el Search Engine Marketing o marketing en motores de búsqueda: pagas al buscador para que tu web aparezca en los primeros resultados. Porcar explica muy bien la diferencia: “El SEO es una carrera de fondo. El SEM es inversión monetaria y da un resultado eficaz temporalmente. Si tienes una campaña y quieres recibir muchas visitas en ese momento, creas una landing page (una página de llegada, a la que llega el usuario al hacer clic en el resultado) y las ganas. El SEO, sin embargo, necesita más tiempo”.

CPM: Coste por Mil impresiones.
Es el sistema de publicidad en Internet preferido por los medios. Si insertar un anuncio en una web del periódico cuesta 10 euros de CPM, significa que se pagarán 10 euros por cada 1.000 impresiones o “veces haya sido entregado el anuncio”; en resumen, por cada 1.000 páginas vistas del sitio web. “¡Otra cosa es que el usuario lo vea! Y otra más que pinche en él buscando más información. Con este sistema, lo que pagas es visibilidad”, explica Ricardo Tayar. Es, para enterndernos, como en los anuncios que se emiten por televisión o en los carteles que hay por la calle.

CPC: Coste por Clic
Sistema de publicidad en Internet en el que el anunciante paga en función del número de veces que se haga clic en su anuncio. “Y es el que preferimos todos”, indica Tayar, por sus ventajas obvias: sólo pagas por el usuario que realmente ha mostrado interés en tu anuncio puesto que ha hecho clic sobre él y ha entrado en tu página. Otros sistemas son el CPA (Coste por Acción) y CPL (Coste por Lead). En ambos, se paga no ya sólo cuando el usuario hace clic, sino cuando realiza una acción concreta. Tayar explica que en el CPA, “el anunciante paga cuando la publicidad genera una venta, mientras que en el CPL sólo cuando alguien solicita información”.

Google AdWords: Sistema de publicidad de Google que usa el CPC.
A diferencia del posicionamiento natural (SEO) para que tus páginas aparezcan en los primeros resultados, “pagas para que Google muestre tus anuncios cuando alguien mete una palabra clave en el buscador. Los resultados que aparecen en amarillo o en las columnas laterales son de empresas que pagan por estar ahí”, explica Tayar.
AdWords funciona mediante subasta: lo que paga el anunciante cada vez que un usuario hace clic no es fijo, sino que depende de la oferta (cuántas empresas y cuánto están pagando por posicionarse con esas palabras) y la demanda (cuántos clics se están recibiendo). El anunciante “pone un presupuesto diario, 50 euros al día, por ejemplo. Y señala que no quiere que los clics le cuesten más de 0,80 euros. Así que en el momento en el que la puja está más cara, dejas de aparecer. Tú marcas el límite”. Dependiendo de la demanda de esa búsqueda, de cuánta gente esté buscándola y haciendo clic, te durará más o menos el presupuesto.

Google AdSense: Publicidad con Google.
Es otro de los productos del sistema de publicidad del buscador Google. En este caso, “alguien con una página web se puede afiliar para mostrar publicidad que administra Google y que tiene que ver con el contenido del sitio y con la que generar ingresos: hay empresas que viven de ello”, indica el consejero delegado de iZenius.

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