Los efectos de subir el IVA

Hemos dejado pasar unos meses para analizar con detenimiento cómo han abordado las empresas la subida del IVA. La mayoría lo han absorbido, con el consiguiente reajuste estratégico. Lee y conserva este reportaje, quizá haga falta repasarlo en el futuro.

La subida del IVA cayó como un jarro de agua fría sobre empresas de todos los sectores y tamaños. Se adivinaba una caída mayor del consumo. Todavía más. Para evitarlo, la mayoría de las empresas de todos los sectores han optado por no repercutir el aumento de la presión fiscal en el precio final. Una decisión que les obliga a compartir con proveedores y otros eslabones de la cadena el recorte de beneficios. A pesar de ello, en septiembre las ventas en gran consumo cayeron un 3%, el pequeño comercio un 7%, el textil otro 3,4%...

Como explica Borja Oria, presidente de Acotex, “a estas cifras a la baja, que así no parecen tanto, hay que añadir el acumulado de pérdidas que llevamos desde el año 2006. Por ejemplo, en textil estamos en una caída del 30%”.
¿Por qué a pesar de que la mayoría de los comercios se han apresurado a anunciar que no subirían sus precios, se ve tan afectado el consumo? “Por el efecto psicológico que produce en el consumidor. Ya sucedió con la subida de 2010, que a pesar de que en nuestro sector no subimos precios, la venta de moda y complementos se contrajo un 9,5%”, añade Oria.

Empobrecimiento del cliente
“Lo peor es el mensaje que llega a la mente del consumidor. Su percepción es que todo está más caro y que se ha empobrecido porque hay muchas cosas que ahora le cuestan más. Es fundamental dar una inyección de ánimo a la sociedad, evitar que se retraiga más el consumo”, comenta Manuel García Izquierdo, de la Confederación Española de Comercio (CEC).

Se consume menos y de forma diferente. Las subidas fiscales inclinan todavía más la balanza a favor de los productos de mejor precio. “Por eso son tan importantes estos mensajes de los comercios que no suben el IVA. Antes de la crisis primaba más el diseño y la calidad, ahora fundamentalmente el precio. La gente compra por oportunidad. Hay mucha sensibilidad hacia el precio. Subirlos, por poco que sea, es una mala estrategia. Hay que evitarlo a toda costa e intentar recudir costes por todos lados: en suministros, con proveedores...”, continúa Borja Oria.

La necesidad de reducir costes
Menos ventas y para los que deciden absorber el IVA, ahora, además, menos margen de beneficio. Excepto para las grandes superficies “que aprovechan su posición de dominio para presionar a los más débiles de la cadena, los productores. Desaparecen mil explotaciones al mes por la crisis. El efecto del IVA lo veremos más adelante”, explica José Luis Miguel, técnico de COAG.

Entre los pequeños, por contra, la tónica general es “negociar con fabricantes y proveedores para compartir el coste de la subida del IVA. Todos reducen su margen”, explica Borja Oria.
El problema es que en algunos sectores ya resulta casi imposible seguir haciendolo. “En el pequeño comercio los márgenes están al mínimo. Muchos tienen que cerrar. Los gastos generales se los comen. Y más teniendo en cuenta que nosotros debemos sumar a la subida del IVA el aumento del recargo de equivalencia, que ha pasado del 4% al 5,2% en el tipo general y del 1% al 1,4% en el reducido”, dice Manuel García.

Claro que resulta absolutamente imposible absorber un aumento del IVA de 17 puntos, como el que han sufrido los comercios de material escolar; o de 13 puntos, como las floristerías, peluquerías, gimnasios, etc. Desde estos sectores ya se augura un aumento de este tipo de servicios a domicilio, de forma ilegal, porque un número de ellos tendrán que cerrar. Como les sucederá a muchas de las 30.000 empresas de ocio nocturno que hay en España. Un sector que ya acumula un 29% de caídas y que pide, para evitar otra sangría, que se les aplique el IVA de turismo y hostelería, puesto que muchas ciudades españolas atraen turistas gracias a su oferta de ocio nocturno y festivales de música.

Reinventar el consumo
La situacion, en definitiva, obliga a reinventarse en todos los sectores. “Buscar nuevas fórmulas de fidelización, creando clubes. Utilizar las tecnologías. Y que la compra se convierta en una experiencia nueva. Algunas marcas de ropa, por ejemplo, están abriendo de noche. En septiembre se celebró la noche en blanco de la moda, con distintas acciones en cada tienda. Conciertos, consejos de moda, concursos de fotografía, sorteos”, recomienda Oria.

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