Las oportunidades de la electrónica impresa

¿Quieres aprovechar un mercado casi virgen y que está en el momento justo para explotar? La electrónica impresa da el salto del laboratorio al mercado con la primera red de empresas del sector.

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La impresión de dispositivos electrónicos en soportes flexibles creará etiquetas inteligentes, carteles dinámicos, ropa con luz...

Pocas veces se puede encontrar un mercado con tantas oportunidades y tan virgen. Para 2020, el segmento de la electrónica impresa moverá unos 60 millones de euros, un mercado nuevo que ya ha pasado la fase experimental y que empieza a ofrecer sus primeros frutos.

Hablamos, “de la convergencia de diferentes tecnologías. La más tradicional serían las placas de circuito impreso, las clásicas placas electrónicas con microchips, que han evolucionado del componente rígido al semirrígido y ahora están llegando a la parte flexible. De hecho, todo el circuito será flexible”, explica Jordi Carrabina, director de Pec4, el primer clúster de electrónica impresa de España.

Para emprendedores

Por otro lado, “están los identificadores de radiofrecuencia. Se intenta hacer biosensores para enfermedades y temas de alimentación. Luminarias, también. Philips está sacando superficies planas de iluminación. Y etiquetas que se iluminan. Algunos coches ya las llevan”, añade Carrabina. Aunque suene raro y lejano, no lo es. “Ya hay iniciativas de emprendedores para introducir esta tecnología en nuevos entornos. Por ejemplo, se empiezan a hacer paneles solares flexibles, lo que permitirá adaptar la cédula fotovoltaica al entorno de la arquitectura. Crear ventanas fotovoltaicas, por ejemplo. Sin olvidar, todas las oportunidades que habrá con los textiles inteligentes y todo tipo de objetos inteligentes”, continúa el director de Pec4, que ve un campo de oportunidades fundamentalmente para pymes.

“Hay juego para todo el mundo. Campos como las pantallas, displays y luminarias son para las grandes, pero todo lo demás son oportunidades para las pymes. Las inversiones son menores que la microelectrónica, que requiere inversiones realmente millonarias. Sí es cierto que se necesita inversión en el know how que han hecho múltiples centros tecnológicos europeos. Es fundamental que las pymes tengan acceso a estos centros para poder desarrollar prototipos”.

Una parte de esta transferencia del conocimiento al mercado la realizan desde la Universidad Autónoma de Barcelona, pero “es el emprendedor quien tiene que ver la forma de diseñar el producto y el concepto, nosotros le damos el soporte, él debe ver cómo orientarlo al mercado”.

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