Cuando la diferencia de costes se combate con la calidad

El modelo productivo en China ha cambiado.

image
Operarios de Injusa, en Alicante,.

Pablo Gómez, de Oftex Internacionalización, señala que el diferencial de precio entre un producto fabricado en España y otro en Asia se ha reducido. “En los últimos 10-12 años, nuestro IPC ha ido aumentando una media del 1%, incluso muchas empresas no han aumentado sus precios. Mientras que en China, sí los han subido en torno a l0-12% cada año. Además, los costes laborales han ido subiendo en torno al 15% anual, lo que ha minado la competitividad. Ese diferencial se ha reducido hasta tal punto que en algunos productos se ha igualado el precio”.

Como señala Luis Berbegal, de Injusa, no obstante, tiene que haber un diferencial coherente. “Si lo nuestro vale, por ejemplo, 10, y en China, 2. No hay forma de justificarlo ante un cliente. Pero si la diferencia es de 10 a 7, se puede ‘salvar’ con diseño, calidad, control, entrega en plazos, flexibilidad en la forma de pago, servicio postventa…”.

Otros motivos para este cambio de modelo productivo son, según Gómez: “La poca fiabilidad del producto fabricado en Asia, que antes ‘se compensaba’ con el bajo precio. También las falsificaciones y los enormes plazos de entrega. O los volúmenes. Antes eran mayores y compensaba traer grandes volúmenes. Ahora, con la incertidumbre, las empresas no quieren arriesgar almacenando stock y prefieren hacer pequeños pedidos según venden. Para ello prefieren tener producción local y cercana, aunque sea un poco más caro. Y sin olvidar los rígidos plazos de pago, ahora que hay problemas de acceso a la financiación”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Gestión