Ventajas para las pymes

El renting consiste en un alquiler a largo plazo que incluye una externalización de servicios. El éxito de esta fórmula entre las empresas reside, según Jorge Serrano, director de Santander Consumer Renting España, en que supone “la forma más sencilla, fiable y económica de gestionar su flota”.

Estas son las principales ventajas económicas que puede aportar a un emprendedor:

Deducible en Impuesto de Sociedades e IVA. Al tratarse de un alquiler y no de una compra, las cuotas no se consideran financiación (endeudamiento) sino gasto, lo que mejora el balance de la empresa, y pueden ser deducibles en IS y en IVA.

  • Todo en una factura. Las cuotas incluyen en una sola factura mensual el coste del alquiler y de los servicios incluidos. Esto ofrece “la gran ventaja de poder presupuestar a priori, sin sorpresas posteriores, todo el coste de esa herramienta de trabajo”, destaca Eduardo González de la Rocha, director comercial de Northgate.
  • Herramienta de ahorro. “Las compañías de renting consiguen mejores precios que los particulares en seguros, talleres y repuestos gracias a las economías de escala”, señala Agustín García.
  • Sin riesgos. “Las compañías de renting asumimos todos los riesgos relacionados con el vehículo y que no son inherentes al negocio, incluida su rápida depreciación, porque al ser propiedad del operador de renting, será éste quien asuma la pérdida de valor”, afirma Cecilia Boned.

    Crece el renting flexible
    Ante la incertidumbre económica, aumenta el número de empresas que acuden al renting flexible, una fórmula que permite modificar las condiciones del contrato (tipo de vehículo, plazo del alquiler) según las necesidades de la empresa en cada momento. Así lo señala Northgate, compañía especializada en este producto, que el pasado año vio crecer un 35% su cartera de clientes. Según señala Eduardo González de la Rocha, las ventajas son:

    • Para las pymes. Muy adecuado para las pequeñas y medianas empresas y los autónomos “que consideren los vehículos como herramientas de trabajo. Los clientes más habituales son empresas de distribución, industriales y de prestación de servicios”, pero es útil para cualquier actividad.
    • Flexible. Adaptar la flota al volumen de trabajo es vital “para empresas que puedan tener oscilaciones en su actividad y no quieran adoptar ese riesgo”.
    • Pago por uso. “Quién más que una pyme o un autónomo van a valorar el no tener ataduras a un contrato, el pagar sólo por lo que se usa: es algo clave que puede evitar que un proyecto profesional fracase por no haber valorado ciertos costes ocultos”.

      Retos por superar
      “A pesar de estos incentivos y de los precios bajos, todavía no crecen las contrataciones: los clientes prefieren prorrogar sus contratos, que en 2012 alcanzaron una duración media de 46 meses”, confirma Agustín García. “Lo que el empresario necesita es actividad económica. Por eso prefiere esperar a que termine la incertidumbre. En ese sentido, el renting está sufriendo la misma situación que la economía y creo que aún no hemos tocado fondo”.

      Las compañías de renting deben afrontar aún más cambios para acercarse a las pequeñas empresas. Estos son sus retos:

      • Trámites más ágiles. “Habría que hacer el renting más sencillo, más a su medida”, propone Cecilia Boned, consejera delegada de Arval. “Por ejemplo, con tramitaciones mucho más ágiles en las que se contemplara, incluso, una oferta de vehículos de disponibilidad inmediata para poder coger al vuelo un trabajo que requiere una respuesta urgente”.
      • Cercanía al cliente. “Es básico buscar canales de distribución cercanos”, añade la directiva de Arval. “Las compañías de renting debemos demostrar al banco o al concesionario que somos la fórmula más económica de gestionar la movilidad, para que luego ellos puedan trasladarlo a sus clientes, que generalmente suelen ser pymes y autónomos”.

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