Dinero en busca de talento

El auge de la empresa digital no ha pasado inadvertido entre los business angels y el capital riesgo especializado, que tejen redes de ayuda a la startup de fuerte contenido tecnológico. Estas son las reglas del juego para convocar una ronda de financiación y conseguir tu objetivo.

Para las ideas ejecutadas interesantes, siempre hay dinero”. Lo afirma Manuel Balsera, business angel, empresario y profesor de ESIC. Pero no te precipites, acceder al mercado de inversores requiere de estrategia, además de un buen negocio. No hay un manual de instrucciones para convocar una ronda de financiación, pero la praxis impone usos que es importante conocer. Asumido que la financiación bancaria continúa bloqueada, el objetivo es despertar el interés de los business angels y del venture capital (capital riesgo), para lo que deberás desplegar tus artes de conquistador y argumentar de forma convincente.

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Para empezar a trabajar en una ronda de financiación, lo primero que debes pensar es en el final: la salida de tus socios. El capital captado será directamente proporcional al rendimiento que tus inversores consideren obtener con la venta de su participación en un plazo estimado de tres a cinco años. Además, cuanto más amplio sea el perfil de empresas o firmas con potencial para entrar en las sucesivas rondas, mejor. Sólo si se identifica una clara oportunidad en la fase de desinversión (exit), levantarás el capital.

No pidas lo justo
La otra condición es que tu proyecto haya abandonado el limbo de las ideas. Para conseguirlo deberás haber invertido una cantidad suficiente para dar los primeros pasos comerciales. Unos fondos que tienen que haber sido desembolsados por los socios fundadores o su entorno, y que pueden ser completados con ayudas de los organismos de apoyo al emprendedor.

Tras este periodo, llega el momento de moverse para captar ese capital que permita pisar el acelerador, una cifra que debe permitirte llegar con holgura a la siguiente fase de financiación: “Hay que pedir el dinero suficiente para no estar distraído en sucesivas rondas. Cuando ocurre esto se pierde el foco del negocio”, puntualiza Paz Ambrosy, fundadora de Global Institutional Investors.

Etapas de financiación

Convocar una ronda de financiación elevada en una etapa inicial puede diluir en exceso la participación de los fundadores.

Por otro lado, conviene buscar el dinero suficiente para que la gestión del negocio no esté permanentemente distraída con nuevas rondas.

Cada proyecto tiene un ritmo diferente, pero los socios de Mimub aportan un modelo orientativo:

  • Primera etapa
    De 20.000 a 30.000 euros, en los tres primeros meses. Para el proyecto, diseño y, si se puede, fase de test. Fuente de financiación: propia, amigos y familiares.
  • Segunda etapa
    De 100.000 a 200.000 euros, de seis a 12 meses. El proyecto ha superado la fase de prueba y debe echar a andar. Fuente de financiación: 75% privada (business angels y particulares) más 25% pública (Enisa, CDTI...) o comercial (crédito bancario).
  • Tercera etapa
    De 500.000 hasta un millón euros, a partir de los 18 meses. El negocio funciona y debe crecer. Fuente de financiación: fondos de capital riesgo especializados en fases iniciales.
  • Cuarta etapa
    De dos a cinco millones de euros, a partir de los 24 meses. Hay que consolidar el proyecto y crecer internacionalmente. Fuente de financiación: fondos de capital riesgo más generalistas y de desarrollo.
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