Educación, Jubilación y Economía colaborativa

Así nos cambiará la vida en los próximos 15 años en estos sectores y ámbitos de la vida...

Educación

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Los centros de enseñanza se parecerán más a la sociedad digital: serán más participativos y basados en la colaboración.

Las tecnologías estarán totalmente presentes en las aulas y trastocarán tanto los contenidos como la forma de trabajar con ellos.

La tecnología estará presente en las aulas desde los primeros años a través de pantallas interactivas; las tablets sustituirán a los PC.

Nuevos métodos de enseñanza. La forma en la que nos comunicamos ya por Internet terminará extendiéndose a las aulas, creando sistemas colaborativos y fomentando la participación de profesores, alumnos y padres. Según un informe de Cotec, al fomentar la interacción y la bidireccionalidad, las nuevas tecnologías ayudarán a que los alumnos desarrollen competencias como el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo, la autonomía y la creatividad, fundamentales para una sociedad innovadora y competitiva. Este informe apunta otra realidad que ya se está empezando a probar en algunas aulas: la creación de contenidos propios por parte de alumnos y profesores, que se pueden compartir en la comunidad educativa, en lugar de trabajar con libros de texto creados por editoriales.

Nuevas materias. Se incluirán desde los primeros años materias que respondan a las necesidades del mercado como la robótica y la programación o para fomentar actitudes más acordes con la sociedad del momento, como la creatividad, la innovación, la autonomía etc.

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Una sociedad envejecida

En 2030, una cuarta parte de la población española tendrá más de 65 años. Muchos de estos mayores seguirán en activo, pero tendrán un poder adquisitivo limitado. Habrá también un importantísima población de dependientes (el 38%).

Los jubilados de 2030 totalmente adaptados a la tecnología se servirán de ella para muchas tareas y cuidados domésticos.

El retraso de la edad de jubilación, el incremento de trabajos temporales y a tiempo parcial y la necesidad de reciclarse continuamente harán que las etapas de formación, descanso y trabajo estén mucho más mezcladas. Muchos mayores combinarán periodos laborales, con otros de descanso y de formación.

Tecnología amiga. Esta nueva generación de mayores, la primera completamente acostumbrada a la tecnología, vivirá en un hogar mucho más inteligente y utilizará sin problemas robots personales para tareas cotidianas. Los robots podrían ser, incluso, los que resuelvan el gran problema de dependencia que se avecina por el aumento paulatino de la esperanza de vida. Además, no habrá pensiones públicas iguales para todos; se calculará en base a la esperanza de vida, además de los años y bases de cotización.

Economía colaborativa

Viviremos en una sociedad mucho más participativa tanto en lo que respecta a los negocios privados como a lo público.

Se hará mayoritario el movimiento slow y el consumo racional de los productos locales.

Se extenderán los negocios basados en la colaboración privada de los ciudadanos, como el carsharing, (compartir coche), el intercambio de casas para viajar y la financiación per to per. Pero también la colaboración entre grandes empresas y pequeños profesionales que son expertos en su nicho o que pueden aportar un conocimiento transversal a otras áreas; en la línea de lo que ya está sucediendo con el desarrollo de tecnología de código abierto.

Consumo responsable. El movimiento slow y el consumo responsable de los productos más cercanos será mayoritario y abarcará nuevas áreas. De hecho, de la necesidad de consumir alimentos locales ha surgido ya una plataforma que defiende la moda slow: una moda sostenible que combine estética y ética.

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