Por qué importa tener un envase original para vender más

En mercados maduros, con un elevado grado de saturación de marcas y productos altamente competitivos, la innovación en packaging revitaliza las ventas.

La presentación de un producto es fundamental, tanto que puede determinar que este sea un éxito o un fracaso. En ese sentido, el packaging tiene como objetivo primario atraer la atención de los clientes y ser la principal ventana de comunicación hacia el consumidor (aquí puedes ver 7 buenos ejemplos de packaging original). “Por mucha publicidad que haga o por mucho que su producto sea superior, el consumidor decide qué compra cuando está delante del producto y, en ese momento, lo único que ve es la etiqueta, la caja, el envase con que lo presenta. Aspectos como lo funcional, lo reutilizable que sea y que su diseño sea atractivo son esenciales para que el envase se convierta en un valioso añadido al producto final”, sostiene Gabriel Suárez, experto en marketing y publicidad.

Víctor Mirabet, consultor experto en branding y diseño de packaging, señala las principales ventajas que aporta la innovación en el packaging:

Diferenciación y reconocimiento.

¿Quién no recuerda el envase de Pato WC o Toblerone por sus formas únicas e irrepetibles? Los packaging innovadores pueden construir importantes barreras de entrada en los mercados y retrasar o reducir su posible neutralización por semejanza.

Fidelización y lealtad de marca.

Gracias a su reconocimiento, se encuentra fácilmente –una y otra vez– estableciendo una interesante relación de compra continuada y estable.

Ayuda a mantener y a incrementar su precio

Está justifcado por la percepción, imagen de calidad o de la funcionalidad que pueda ofrecer al mercado.

La funcionalidad del producto.

Por ejemplo, su forma de uso, de aplicación, almacenamiento, reutilización, seguridad, conservación, etc.

Puede mejorar u optimizar sus costes logísticos.

Por cambios de materiales, por mejorar la manejabilidad o rendimiento del espacio. También porque genera un menor desperdicio y/o disminuye el consumo energético.

Gana atractivo e intención de compra en el lineal.

Allí se decide la compra, en un momento clave y en cuestión de segundos. El efecto ¡wow! se activa ante las innovaciones relevantes, mejorando la superioridad y preferencia de una marca por su envase sobre otras. Es la publicidad silenciosa, que adquiere un mayor protagonismo en ese momento decisivo de compra.

Mejora en la sostenibilidad.

Es un factor y expectativa creciente entre nuestros consumidores. La innovación (cambio o mejora de materiales, reducción, aprovechamiento, entre otros aspectos) puede suponer, además, importantes mejoras y contribuir todavía más en el conjunto del proceso de recuperación y reciclado.

MÁS INFORMACIÓN:

7 ejemplos de packaging original para destacar en tu mercado

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