Fuentes de financiación alternativas

Existen otras formas alternativas que a menudo son la antesala para que los bancos te hagan caso, como las plataformas empresariales o los business angels. ¿Qué vas a encontrar en el mercado?

Apoyo sin entrar en tu empresa

Hay muchas plataformas que sólo ofrecen servicios, nada de dinero en cash. Otras combinan las dos cosas, como el Programa AppCampus de Microsoft y Nokia. “Una iniciativa de Microsoft para acelerar el ecosistema de aplicaciones en su plataforma. Ofrecen ayuda a fondo perdido que puede oscilar entre 20.000, 50.000 y 70.000 euros, dependiendo de la complejidad del proyecto, y un training en Finlandia, además de promoción, ayuda en el desarrollo y el diseño. A cambio, debes ofrecer el producto acabado en exclusiva durante tres meses a Windows Store”, explica Molina.

O a cambio de una parte del proyecto

En otras plataformas, la inversión está condicionada a renunciar a una parte del proyecto. Como un inversor más. Es el caso del Programa Wayra. “Lo que estás haciendo es vender tu empresa. En nuestro caso, a cambio de los 40.000 euros que nos dieron se quedan con un porcentaje del negocio que oscila entre un 7% y un 10%. A los dos años, o cuando entre una primera ronda de financiación, en función del valor de la empresa en ese momento, se quedarán con el porcentaje que corresponda, que nunca será más del 10%”, explica Molina.

Bancos business angels

Algunos bancos han creado sus propios fondos de capital riesgo como Caixa Capital Risc. Otros, además, disponen de programas específicos para proyectos en fase sead, como Bstartup de Banco Sabadell. Apoyamos a “empresas ya constituidas que ofrezcan ya un contraste de la aceptación por parte del mercado, equipos potentes detrás, ambición global, que sean escalables y tecnológicos”, explica Yolanda Pérez. Que añade: “No ofrecemos un préstamo. Es una inversión. Tomamos una participación de entre el 5% y el 15%, normalmente por debajo del 10%, y pasamos a ser socios con una posición minoritaria”. Apoyan negocios que ya tienen el producto acabado o en beta y necesitan darse a conocer en el mercado. Nunca ideas sin desarrollar”.

The Graffter

Apoyo de Wayra, Enisa y CDTI con una idea disruptiva

Una red social en la que la gente puede compartir fotografías en las fachadas de las ciudades a través de una aplicación móvil. La gente que ha pasado por una fachada, se hace la foto y la sube en las redes para compartirla. Y el efecto es como si estuviera pegada en esa fachada. Eso para el usuario. Además, podemos ofrecer el espacio a anunciantes”, explica Miguel Ángel Orellana, uno de los socios fundadores.

Con esta idea tan disruptiva consiguieron llamar la atención de Wayra, que les dio 40.000 euros y servicios para impulsar la empresa. “Sólo teníamos una idea. Iniciamos todo el proyecto en Wayra, que nos ayudó a enfocarlo para orientarlo a un público amplio. El siguiente paso fue solicitar fondos públicos. Pedimos 75.000 euros a Enisa, nos aprobaron 55.000. Luego una subvención de 30.000 euros de La Rioja. Y una ayuda del Ministerio de Economía y Competitividad, Fideco.

Hay ayudas específicas para proyectos que trabajan con la Universidad Politécnica de Madrid. Pedimos 300.000 euros; 100.000 en forma de subvención que irían destinados a la contratación de un ingeniero de la Universidad y los 200.000 son un préstamo blando, sin aval y con buenas condiciones. A cambio, Fideco entra a formar parte del proyecto”, explica Orellana.Este emprendedor reconoce que “en nuestro caso era más difícil porque no estábamos en el mercado”.

Su consejo

“El apoyo de una plataforma te abre la puerta a otras vías de financiación. A nosotros nos apoyaron porque el proyecto era disruptivo. Es un proyecto que es blanco o negro. Si sale, sale muy bien. Y si no, ni sale. No hay término medio. Es lo que buscan. Proyectos que puedan hacerse muy grandes, aunque tengan más riesgo”.

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