Oportunidades para todos los sectores y tamaños

Hemos dicho que se está apostando ahora por sensores relacionados con la eficiencia y el ahorro y aplicaciones para mejorar la gestión de los datos que ayuden tanto a la administración como a los ciudadanos, pero hay muchas más oportunidades.

Medio ambiente

En este campo se está primando el ahorro de dinero y recursos. Como el que propone Contenur, un fabricante de contenedores inteligentes. “Hemos puesto un control de acceso a algunos de nuestros contenedores instalados en Francia. Cada vecino tiene una tarjeta que le da acceso al contenedor de basura orgánica y el ayuntamiento puede controlar las veces que hace uso de él. A partir de una fracción determinada, se cobra, porque significa que ese ciudadano no está reciclando. En España, se está haciendo algo similar en San Sebastián, pero el objetivo no es cobrar, sino premiar las buenas prácticas. A los ciudadanos que separen la basura orgánica, se les darán incentivos en la tasa de basura o regalos. Si consigues que reciclen más, generas más ingresos para el ayuntamiento y se reduce el coste de la gestión de la basura”, afirma Íñigo Querejeta, director general de Contenur. Algo similar están haciendo con los sanecanes (las papeleras para los excrementos de los perros) en Guadalajara. “Es un mercado que va a desarrollarse y no sólo porque las ciudades estén más limpias, sino para cumplir las tasas de reciclaje exigidas por la Unión Europea: estamos en el 33% y en 2020 debemos llegar al 50%”, añade.

Gamificación

Surgen también oportunidades colaterales para cada área. Por ejemplo, soluciones de gamificación para potenciar un uso inteligente de los recursos. “Crear competencia entre barrios, por ejemplo. El que sea más eficiente en el uso de la energía, el que mejor cumple con el reciclaje de la basura o por que la sacan más tarde para evitar que los contenedores se llenen por la mañana. Una competencia positiva”, afirma Antoni Liria.

Energía

Sensores para reducir el consumo del alumbrado público, sistemas de climatización e iluminación del interior de edificios más eficientes, la medición inteligente de contadores... “Si en un parque público no hay nadie por la noche, se baja la intensidad de la luz para ahorrar energía”, explica Antoni Liria.

“Otro gran reto es que nuestros edificios estén dotados de tecnología que les permita autogestionarse individualmente. Va a ser obligatorio que los edificios tengan ese tipo de sistemas: gestión de la seguridad, de la energía… porque para el 2020 todos los edificios que se construyan tendrán que ser de consumo de energía casi nulo”, explica Inés Leal, directora del Congreso de Ciudades Inteligentes.

Movilidad y transporte

Es otra de las grandes áreas de trabajo. Se están desarrollando soluciones que mejoren la movilidad en las ciudades, que permitan consultar el tráfico y trazar la ruta más adecuada, información sobre los medios de transporte o gestión de aparcamientos. Proyectos como Moovit, una aplicación de transporte público colaborativa para que los usuarios planifiquen sus rutas en base a la información del transporte público y privado que ofrecen sus usuarios en tiempo real, Buzzstreet, para compartir información en tiempo real del tráfico, incidencias en transporte público, obras, eventos deportivos, etc. o Accitymaps, un planificador de trayectos accesibles para discapacitados.

Atención y seguridad ciudadana

Tecnología que ayude a mejorar la seguridad en la ciudad, dar respuesta a las demandas de los ciudadanos, que permita una mayor participación y colaboración ciudadana y el acceso a la información. “La participación ciudadana en los asuntos públicos y las relaciones interpersonales entre los ciudadanos son dos grandes áreas de oportunidades. Su valor añadido es que no tienen que ver necesariamente con el ayuntamiento como cliente. La mayor parte de los productos o servicios que mejoran las ciudades son productos que van directamente al consumidor final. Que muchas veces son gratuitos para el ciudadano porque la financiación se consigue por otro lado y no necesariamente tiene que ser el ayuntamiento quien compre todos los productos y servicios”, explica Pedro González.

Aquí destacan proyectos como CivicLift, un calendario de eventos abierto para que los ciudadanos consulten y añadan todo tipo de actividades de su ciudad; My112, una aplicación que conecta directamente con hospitales y policía para mejorar el tiempo de respuesta del servicio de emergencias cuando se produce un accidente y que, en caso de fuga, permite detectar rápidamente el vehículo. O I-Bump, badenes que cambian de tamaño cuando un coche supera la velocidad permitida.

Turismo

Aquí caben tanto aplicaciones que ayuden a organizar la ruta de los turistas en base al tiempo disponible y la oferta existente en cada día, como innovaciones que dan un paso más en el uso de beacons (dispositivos que emiten información por bluetooth). “Hemos colocado beacons en monumentos y edificios turísticos de Málaga para informar al turista cuando se acerca a un monumento y ofrecerle información sobre él. Ahora el reto está en conseguir un desarrollo comercial del proyecto, que los comercios se anuncien y paguen por aparecer en estos dispositivos”, comenta Miguel Fernández.

Hoja de Ruta para participar como emprendedor

Puedes acceder a las oportunidades de negocio que existen en torno al concepto de smart city a través de organismos públicos y proyectos privados que apoyan startups relacionadas con este campo.

Viveros públicos. La mayoría de las ciudades que está impulsando la smart city han creado incubadoras y aceleradoras que ayudan a los emprendedores a sacar adelante sus proyectos. Puedes consultar las ciudades que forman parte de RECI a través de la web www.redciudadesinteligentes.es

Además, dentro de las líneas de actuación de RECI se acaba de crear un nuevo concepto, el startup4city que “son encuentros locales para que los emprendedores hagan un pitch (presentación) frente a las ciudades en lugar de a inversores para llevarse esos proyectos a sus ciudades y poderlos desarrollar”, explica May Escobar.

Proyectos internacionales. Son proyectos público-privados abanderados, generalmente, por una gran empresa. Por ejemplo, iCity, promovido por la Comisión Europea; Sentilo, desarrollado en colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona, Abertis Telecom y openTrends; o FiWare, impulsada por la CE y liderada por Telefónica I+D. Su ventaja es que dan una gran proyección internacional.

iniciativas privadas. De las grandes como Telefónica, Abertis y Microsoft, que organizan competiciones de aplicaciones inteligentes relacionadas con la eficiencia energética para Windows a través del programa Efficient Energy Appathon. Y pequeñas como TOPDigital, con su incubadora Sprita que apoya temas de movilidad inteligente, sistemas de iluminación relacionados con la eficiencia energética, gestión de datos (open data) para incorporarlos a su negocio. O Incubio, para proyectos de big data, una gran pata de la smart city que abarca muchos campos.

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