Tres riesgos financieros que afronta tu startup cuando crece

No hay que obsesionarse con que se va a ser una empresa mejor si se es más grande. Hay que ver cómo se van a traducir esos mayores ingresos en la cuenta de gastos.  

El crecimiento de un negocio tiene que traducirse siempre en un mayor resultado. Es por este motivo que hay que tener cuidado. No hay que obsesionarse con que se va a ser una empresa mejor si se es más grande. Hay que ver cómo se van a traducir esos mayores ingresos en la cuenta de gastos. El crecimiento te cambia tu estructura. Y es peligroso porque puede ser negativo. Aunque sólo sea contratar cuatro personas que no te caben en la oficina. Tienes que ver qué cambio introduce ese cambio de estructura en tus cuentas. Hay que saber esperar. Hay que ser cauto. Por ejemplo: se puede contratar profesionales ‘freelance’ o alquilar una pequeña oficina donde ubicar a esos profesionales antes de ampliar tus oficinas o irte a un local más grande.

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Estos son los tres principales riesgos financieros a los que se enfrentan las startups que crecen:

1. Morir de éxito. Es una situación en la que el negocio te va bien, de hecho te va estupendamente, y como te va tan bien, construyes una fábrica. Y al construir la fábrica, tienes más gastos de estructura, y tienes más personal. Te propones dar un salto cualitativo, y ese salto suele tener malas consecuencias: como incrementar sustancialmente el volumen basándose en una gran dosis de gasto fijo, lo que modifica tus márgenes. Se suele pensar: ‘Dejo los gastos de estructura como están que ya los recuperaré vendiendo’... pero hay que ver si te funcionará esta estrategia, ya que depende de una variable mucho menos controlable: el mercado.

2. Perder el control. Una de las primeras preguntas que te vas a hacer será: ¿Financiación propia o ajena? La propia, normalmente –por los manuales-, uno puede pensar que es lo más deseable, y no siempre es lo más deseable. Si aumentar el capital de la empresa supone que cada socio aumenta su aportación a la empresa, y no hay dificultades, no hay más problema. Pero, sin embargo, si la financiación propia supone que tenemos que incorporar a nuevos socios a mi empresa… entonces ya gusta menos. ¿Un socio con el 40% de la empresa...?

3. Confundir los picos de producción con el crecimiento. Es importante también hacer un análisis de la naturaleza de tus gastos, de tus gastos fijos y de tus gastos variables. Cuando la fórmula de crecimiento por la que has apostado afecta a gastos variables es más fácil. El problema es cuando el crecimiento te obliga a crecer con gastos fijos. Cuando el crecimiento te obliga a tomar la decisión de invertir en inmovilizado. La marginalidad de la demanda te obliga a invertir. Siempre hay que variabilizar tus costes. ¿Cómo? En lugar de comprar, alquila. En lugar de contratar, externaliza.

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