¿Te perjudicará el parón de la economía china? Depende de cuál sea tu sector

China ha sido desde los noventa el motor de la economía mundial, con crecimientos de entre el 9% y el 12%. Ahora que su velocidad se ralentiza al 5%, muchos se preguntan cuál puede ser el efecto contagio en otros mercados.

Pero, ¿hay motivos reales para ello? Sí y no. China pierde competitividad en el mercado por la subida de salarios y la competencia de otros países asiáticos. La devaluación de la moneda puede ayudarle a corto, pero tiene que hacer cambios estructurales importantes para mantener su crecimiento. Se enfrenta ahora a un cambio de modelo económico que le obliga a transformar su dependencia del sector exterior y potenciar el consumo interno. Una economía basada en servicios y no en fabricación. Y eso le obliga a reducir la velocidad para impulsar la calidad y la seguridad. ¿Quiénes saldrán más perjudicados?

Sectores contagiados

Según un informe de Crédito y Caución, los más perjudicados por la desaceleración actual serán los países que exportan a China materias primas (fundamentalmente africanos) y los que exportan componentes y electrónica (sobre todo asiáticos). Pero también afecta, y mucho, a Latinoamérica. Brasil está siendo, de hecho, uno de los primeros claramente tocados. Sus exportaciones a China han caído un 19% en los primeros meses de este año. Y se teme que su entrada en recesión termine contagiando al resto de economías de Latinoamérica. En cuanto a España, los sectores con mayor riesgo según los expertos serán:

Proveedores directos del mercado chino. España exporta relativamente poco al mercado chino (4.080 millones de euros, frente a los 19.766 millones que importamos de allí). Como proveedores directos, los sectores que pueden salir más tocados son la industria agroalimentaria, los bienes de equipo y el sector químico.

Exportaciones a Europa. El 64% de las exportaciones españolas va a parar a la UE y podrían verse afectadas por dos vías. Una, por la reducción de las ventas hacia China de socios europeos clave para nosotros como Alemania y Francia, más dependientes que los españoles de las exportaciones al mercado chino. Y dos, porque la depreciación del yuan puede hacernos perder competitividad frente a China.

Turismo y moda. Todas las estrategias de crecimiento del turismo tienen puestos sus ojos en el potencial del mercado chino. Y en especial en el turismo de compras. Se teme que la depreciación del yuan acabe con parte de estos sueños, ya que tendrán menos capacidad para viajar fuera (y para gastar).

Construcción. Un sector en el que las españolas son muy competitivas y que aspira a hacerse con una parte del negocio del plan de infraestructuras que prepara el Gobierno chino para los próximos años, por valor de 150.000 millones de euros. Si China se desacelera, el negocio se podría quedar en las empresas nacionales para estimular su economía.

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