Las estafas más comunes en el mundo de la exportación

A pesar de tomar todas las precauciones, sigue existiendo el riesgo de convertirse en víctima de algún tipo de fraude en el mundo de la exportación. Te damos las claves para evitarlos.

Aunque el siguiente paso sea internacionalizar tu empresa, ¿el miedo a los impagos te paraliza?. No desesperes, es una situación habitual entre los empresarios ya que hay un alto riesgo de vivir esta situación, además de timos y chantajes. Por eso, hemos hecho una recopilación de los engaños más frecuentes, y la forma más efectiva de evitarlos.

El engaño del 'buen pagador'

Uno de los timos más frecuentes se produce porque existen empresas que al realizar pequeños pedidos los pagan en el acto y al contado, pero que cuando comienzan a realizar pedidos mayores dejan de pagarlos. La estrategia que usan es la de generar confianza para después, proceder al engaño. Al vencimiento del plazo, la empresa y los interlocutores se encuentran ilocalizables. Normalmente los sectores más afectados son los de productos alimenticios y perecederos, componentes y consumibles informáticos.

Para evitarlo hay que permanecer atento a las señales de alerta:

  • El primer contacto que se realiza es por teléfono móvil, fax o una dirección de correo electrónico gratuita.
  • El comprador no negocia los precios.
  • A veces se percibe en el comprador desconocimiento del sector.
  • Utilizan empresas antiguas o inactivas con buen historial para que no se sospeche. Pero los registros públicos de estas empresas suelen reflejar cambios en los últimos meses respecto a administradores, domicilio social,…

    Identidad falsa

    A veces se producen pedidos en nombre de una sociedad conocida. Los individuos que los realizan, lo hacen con tarjetas de visita falsas y hojas con membrete. A la hora de cerrar el trato, los supuestos compradores indican al transportista que la mercancía se deposite en una dirección diferente a la de la empresa destinataria. Más tarde, cuando se produce el impago, el vendedor se da cuenta que el envío nunca llegó a la compañía citada, ya que las personas que lo solicitaron no pertenecen a la empresa.

    La forma de evitarlo es dar instrucciones a los transportistas para que no acepten cambios en la dirección de entrega si no se hace con una autorización previa. Es imprescindible obtener un CMR o albarán de transporte cumplimentado: datos del transportista, lugar y fecha de salida, lugar y destinatario de entrega.

    Chantaje al vendedor

    Otro timo frecuente es cuando los estafadores sobornan al funcionario de aduanas para que no expida el documento oficial que controla el país de destino, porque de esa forma el contenedor desaparece o queda paralizado. En ese momento, los supuestos clientes se dedican a chantajear al vendedor: ofrecen una cantidad muy inferior a la acordada, por ejemplo el 50%. Si no acepta, la mercancía se estropeará o permanecerá desaparecida sin que se pueda recuperar.

    Aunque es difícil evitarlo, la clave del timo está en que el exportador no puede probar que envió la mercancía. Por eso, es conveniente elegir un Incoterm corto.

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