Cómo gestionar tu flota de vehículos en renting

Se acabó el ir todos con el mismo uniforme. El renting se reinventa para llegar a las pymes por la vía de la personalización y de diseños alternativos, como el renting flexible y el car sharing. Estas son las nuevas tendencias.

El renting es un servicio llave en mano en el que se unen un alquiler a largo plazo y una serie de servicios relacionados con la gestión administrativa y el mantenimiento mecánico del vehículo. ¿Qué debemos valorar?

Plazo fijo
Aunque estamos ante un alquiler a plazo fijo –habitualmente, 48 meses–, siempre hay margen de maniobra. Es posible y, de hecho, habitual, que, una vez terminado el plazo, el cliente decida prorrogar el contrato, manteniendo el mismo vehículo. También es posible prescindir del servicio con antelación, aunque en ese caso habrá que abonar una penalización.

Kilómetros
Los proveedores suelen presentar sus ofertas de acuerdo con un kilometraje máximo, calculado para un uso habitual mixto (profesional y privado). Si va a ser intensivo, conviene elevar el tope anual en el contrato, ya que los kilómetros de más se cobran aparte.

Servicios
Las prestaciones que se añaden como servicios añadidos son las que realmente influyen en el coste del servicio y pueden marcar la diferencia entre unas ofertas y otras. Lee la letra pequeña y analiza bien las coberturas del seguro, las condiciones para los cambios de neumáticos, el coste de un coche de sustitución…

Precio
Si lo que buscas es el mejor precio, algunas compañías ofrecen el “renting económico”, una variedad low cost en la que se reduce la cuota a cambio de minimizar las prestaciones.

¿Diesel, gasolina o híbrido?

La elección del tipo de motor suele hacerse en función de los ratios de consumo. El Informe de Eficiencia de LeasePlan Lab, impulsado por el operador de renting LeasePlan, ha calculado la eficiencia de cada motor, teniendo en cuenta el gasto en combustible, el recorrido habitual y el precio del vehículo. Estimando un plazo de seis años, con un precio del combustible similar al actual, sus conclusiones son:

Diésel
“Son más eficientes cuando predomina la autopista”. Según este informe, “si conducimos un 70% por autopista, 20% por ciudad y 10% por otras carreteras, un coche diésel supondría un ahorro de casi 600 euros respecto a un gasolina y de casi 2.000 euros si lo comparamos con un híbrido”.

Gasolina
“Son más eficientes en recorridos donde se combina carretera convencional con circulación urbana y, en menor medida, por autopista”. El informe de LeasePlan Lab añade que si “el recorrido habitual es de 65% por ciudad, 30% por carretera convencional y 5% por autopista, el ahorro de los gasolina sería de unos 150 euros respecto a los híbridos y unos 300 frente a los diésel”.

Híbridos
“Son la mejor opción en trayectos esencialmente urbanos. Circulando un 95% por ciudad y un 5% por carretera, un diésel saldría 450 euros más caro”. El gasolina saldría solo unos 100 euros más caro, poca diferencia para decidirse por uno u otro, pero el estudio aconseja valorar que, en igualdad de gama, los híbridos tienen prestaciones superiores.

Eléctricos
“No son competitivos. Aunque su gasto energético es muy inferior al resto, su elevado coste hace que su eficiencia disminuya”.

Diseña tu flota

Diseña fu flota

Los servicios de renting están pensados para un uso intensivo del vehículo, que se suele utilizar para fines profesionales y también personales. Las compañías de renting ofrecen servicios de asesoría para estimar las necesidades de movilidad en cada caso.

Car sharing. Este servicio está pensado para que un mismo vehículo pueda ser utilizado por varios conductores. La mecánica es sencilla: los empleados realizan online la reserva para las horas en que lo vayan a necesitar. Cuando vayan a utilizarlo, pasan una tarjeta por un lector instalado en el parabrisas y el sistema abre las puertas. Según Rocío Carrascosa, es una solución “indicada para los empleados que necesiten desplazarse puntualmente”. En su opinión, pronto este servicio “irá reemplazando a soluciones tradicionales y de mayor coste, como el taxi o el uso profesional del vehículo privado”, ya que ofrece interesantes ventajas.

Sin embargo, “aunque es un servicio válido para las pymes, puede que para una micropyme resulte menos interesante”, matiza Carrascosa. Para valorarlo, hay que contabilizar todos los gastos de movilidad de los empleados (en taxis o en vehículo privado), y tener en cuenta el número de empleados, la ubicación de los centros de trabajo y la hora de los desplazamientos.

Car pooling. Esta opción “permite al usuario publicar el viaje que va a realizar para poder compartir el vehículo con otro empleado de la empresa que se desplace al mismo sitio”, explican desde la firma especializada ALD Automotive.

En qué consiste el renting flexible

rata de un servicio diferente al renting tradicional o “cerrado”. Las principales diferencias son:

Plazo variable
“No tiene atadura a plazo, ya que el cliente puede devolver el vehículo cuando ya no lo necesite”, destaca Fernando Cogollos, consejero delegado de Northgate España. “La tranquilidad de no tener compromisos supone un valor importante, especialmente, en momentos de incertidumbre. Por ejemplo, para un autónomo o empresario resulta muy interesante poder devolver el vehículo en caso de no necesitarlo, y no tener que pagar por algo que no usa”.

Escalable
“Permite adaptar el servicio a las necesidades de la empresa en cada momento”. Según Cogollos, es aconsejable para empresas con un volumen de trabajo variable, “que en sus picos de trabajo puedan demandar vehículos con mayor volumen, o incluso un aumento de su flota”. También es posible cambiar un vehículo por otro. “Así, por ejemplo, si el cliente necesita en una temporada específica de su actividad un furgón, puede disponer de él inmediatamente y, cuando ya no requiera de un vehículo con esa capacidad, cambiarlo por una furgoneta o un turismo”.

Precio
Aunque es algo más caro, no impone penalizaciones al cliente que quiera terminar el contrato anticipadamente.

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