Claves para triunfar si exportas a China

Lo primero que debes tener claro es que en China la legislación y el mercado cambian constantemente. Y que debes estar preparado para ello. Ahora mismo, las cosas están así:

Caducidad.

En alimentación debes tener mucho cuidado con la fechas de caducidad porque en los supermercados chinos no dejan entrar ninguna marca que tenga una caducidad temprana. Lo ideal es que sea mínimo de 12 meses. Calcula cuánto te va a llevar poner el producto en las estanterías porque es habitual que pasen tres meses entre pasar la aduana, el certificado sanitario, la distribución...

Control de tu marca.

Es importante que tengas un socio instalado en China para evitar falsificaciones y que se vaya al traste tu reputación.

Packaging.

Hay una legislación muy estricta sobre el etiquetado de los productos. Y no seguirla te puede retrasar semanas (además del coste de volver a producir todo el etiquetado). Comprueba qué piden exactamente para cada producto: ingredientes, tamaño y grosor de la tipografía, etc.

¿Producir dentro o fuera de China?

Depende del artículo que vayas a vender. Para alimentación es clave que se produzca fuera porque es así como ellos lo identifican como un artículo importado. En el punto de venta, de hecho, tienen estanterías diferentes para evitar confusiones para el consumidor.

Estrategia de marca.

“Tienes que tener presencia en el punto de venta. Pero tendrás que trabajar muchos años y con buenos importadores. También es buena idea hacer campañas de comunicación en sus redes sociales y en el canal online en general. De hecho, es la vía más barata y efectiva”, apunta Carlos Barón.

Peso internacional.

Destaca bien en tu web que tu producto se está vendiendo en otros países, el consumidor chino se fija en eso y lo consulta por Internet. “Hacen una foto y luego en casa comprueban quién es la empresa que está detrás. Quieren marcas con presencia en varios países”, dice Barón.

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