¿Eres un tirano competente?

¿Tienes problemas para delegar pero no te has dado cuenta?

Cuando un emprendedor está en un proceso de crecimiento, sobre él mismo recaen muchas responsabilidades de tipo financiero, comercial, marketing, equipo y todo eso requiere una dedicación excesiva, que tiene que dejar de lado aspectos importantes de la empresa por atender otros aspectos más del día a día o de publicidad o de visibilidad. Cuando se da cuenta de que todo eso se le está escapando y que está perdiendo posibilidad de expandirse –porque somos seres humanos y el día tiene sólo 24 horas– es el momento de decir: si delegara esto, o si fuera capaz de encontrar a una persona que se ocupara de...

No es fácil darse cuenta de esto, porque la mentalidad del emprendedor es, por lo general, la de yo–puedo–con–todo. Estas son algunas de las señales para que te des cuenta de si ejerces un exceso de liderazgo:

1. Cuello de botella. Si tú mantienes todas las relaciones internas de la empresa, te conviertes tú mismo en un cuello de botella. Si tú eres el único que hablas con proveedores, distribuidores, delegados, hasta que tú no hables con él nadie en la empresa se mueve.

2. La teoría de las cinco buenas ideas seguidas. Nadie tiene cinco buenas ideas seguidas.

3. Rotación cero. No hay promoción interna en tu empresa. Tienes que trazar un itinerario profesional a tu equipo: de este puesto vas a pasar a este otro, o vas a pasar a tener estas responsabilidades.

4. Ejecutivo florero. Vas a las reuniones, pero tú eres el único que habla.

5. Mi cartera, mi inversión. Tú concentras todos los contactos comerciales y no cedes clientes al resto de tus directivos.

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