Los 6 sesgos que te impiden tomar la mejor decisión

Por sesgos, en este caso, debemos entender todo aquello que impide a los emprendedores tomar una decisión objetiva.

Un directivo o emprendedor debe diferenciarse tanto por la calidad y eficacia de sus decisiones como por su capacidad de llevarlas a cabo. Aitziber Rivas Arteche integrante de la consulta Equipo Humano nos dice cuáles son esos 6 sesgos principales que pueden obstaculizar la toma de decisiones correctas.

1.-Disociación cognitiva.

Se produce cuando tus deseos o tus intenciones no coinciden con lo que luego haces demorando así la toma de una decisión y su puesta en marcha. Una frase para identificarla podría ser: “de mañana no pasa que hable con …”

2.-Efecto halo.

Este lo sufrimos cuando nos dejamos deslumbrar por algo o alguien que, voluntaria o involuntariamente, condiciona nuestra decisión al guiarnos por una primera impresión. Podría surgir, por ejemplo, al visitar la empresa de un determinado cliente con unas instalaciones majestuosas.

3.-Pensamiento de grupo.

Más aplicable ya a las corporaciones. Consiste en no cuestionar un procedimiento que viene aplicándose en la empresa desde hace años. La respuesta a las nuevas propuestas son del estilo “pero si esto siempre se ha hecho así” . La consecuencia es que conduce al anclaje en el pasado y entorpece la innovación y las soluciones disruptivas dejándonos, siempre, en la zona de confort.

4.-Adaptación hedonista.

Esta la describe Aitziber Rivas como las decisiones que se toman guiándonos por el estado de ánimo de ese día de manera que, si estamos positivos, va a ser a todo que sí y, a la inversa, si estamos algo torcidos. La frase para identificar a estas personas que se dejan llevar por las emociones sería la de “vamos a ver cómo viene hoy”,

5.- Sesgo de autoridad.

Es cuando se asumen las decisiones por la sencilla razón de que la toma un superior. No tiene por qué estar dentro del organigrama de la empresa, basta con que nazca de otro compañero o persona ajena a la corporación a la que se conceda autoridad como referente o experto en la materia que incumbe.

6.- Sesgo de confirmación.

En este caso la toma de decisión se basa en el recuerdo de experiencias precedentes, sin entrar a valorar posibles nuevos factores que podrían alterar la resolución. Las experiencias pueden ser tanto negativas, de manera que evitamos nuevos intentos por donde ya hemos fracasado alguna vez, como positivas empecinándonos en decisiones anteriores que igual ya no funcionan tan bien.

Publicidad - Sigue leyendo debajo