Cómo afectará el Brexit a nuestras pymes

El Brexit afectará básicamente a ciertas zonas de la Costa y algunos sectores muy exportadores al Reino Unido.

A los grandes empresarios españoles no les ha gustado nada el Brexit. Días antes de la votación del referéndum ya advertían que la victoria del ‘Leave’ sería malo para la economía mundial, y, por supuesto, también para la española. A fin de cuentas, el Reino Unido es el primer destino de la inversión de las empresas españolas (con el 14% del total invertido fuera de España), un total de 62.117 millones de euros. Gigantes como Ferrovial, Telefónica, Iberdola o Inditex tienen miles de millones invertidos en el país. La bajada de la libra y un deterioro de la economía británica y del consumo les crearía enormes problemas.

Bien, pero ¿y las pymes? ¿Tienen razones para sentirse igualmente en peligro ante el paso dado por los británicos, o, debido a su menor dimensión, quedan al margen de mayores trastornos? La idea es que no. Además de que sufrirán, como el resto de las empresas, los posibles problemas generados por el Brexit – bajada de la libra, menor crecimiento, incertidumbre, volatilidad en los mercados -, a algunas lo sucedido del otro lado del Canal de la Mancha si puede repercutir significativamente en su volumen de negocios y expectativas.

No hay que olvidar que, según el estudio de Standard and Poor’s, ‘Brexit Sensivity Index’, España sería uno de los países más afectados por el abandono británico de Europa. Básicamente por los enormes lazos económicos que unen los dos países. Además de las inversiones (en los dos sentidos), Gran Bretaña es también, según recuerda José Antonio Segurado, presidente de Honor de CEIM, ”el cuarto destino de nuestras exportaciones, con el que tenemos además superávit comercial”. Ahí van el 7% de nuestras ventas. El año pasado las exportaciones españolas al Reino Unido alcanzaron los 18.200 millones de euros: las importaciones, 12.500 millones.

Una libra más barata dificultará, y seguramente reducirá las ventas ahí, lo que afectará a las grandes empresas del automóvil y los componentes, las farmacéuticas, los grupos de moda, la siderurgia, la gran industria cerámica y el sector de la máquina herramienta, pero también a miles de pymes, que exportan directamente, o trabajan para los grandes grupos. Esto, además, de que, prosigue Segurado, “la salida del Reino Unido de la UE afectará las relaciones contractuales existentes, debido a que habrá un nuevo tratado, cuya firma podría tardar más de dos años ”.

A todo ello habría que añadir algo más importante todavía, la fuerte presencia de británicos en España, con vivienda propia, y el enorme flujo de turistas de ahí que nos visitan. Una libra devaluada es una mala noticia para los sectores inmobiliario y turístico, sobre todo en las zonas costeras habitadas y visitadas por británicos. De todos modos, la mayor parte de los entrevistados opinan que aún es relativamente pronto para poder hacerse una idea certera de los posibles impactos. “Habrá que esperar primero a ver las condiciones en las que se negocia la salida del Reino Unido” señala Balbino Prieto, presidente del Club de Exportadores e Inversores Españoles. Pero, ¿cuáles van a ser los sectores más afectados?

Construcción e inmobiliario

Este sector, variopinto y extenso, puede ser de los más afectados por el Brexit y, sobre todo, por la caída de la moneda británica, una situación que, según apunta José Luis Roses, presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca, ”ya se está dando en lo tocante a la compra de vivienda”.

Básicamente porque los 284.000 residentes de aquel país en España y los cerca de 700.000 que en total tienen una casa de verano en nuestras costas empezarían a tener problemas. ¿Cuáles? Que la bajada de la libra (sobre todo si llegara a caer un 20%) supondría una merma de sus ingresos reales, que les llevará consumir menos y que muchos podrían irse y vender sus viviendas. Esto, además, de que las operaciones de compra, muy activas, en los últimos años podrían reducirse sustancialmente.

Esto, además de que muchos no saben cómo les afectará la nueva situación en lo referente a sus permisos de residencia y trabajo, capacidad para comprar o vender, gestionar sus comunidades o recibir asistencia sanitaria. “Cabe la posibilidad de que los residentes británicos puedan perder determinados beneficios como el acceso a la Seguridad Social” reflexiona Balbino Prieto.

De cumplirse las peores expectativas, ello afectaría a la nueva construcción y sus empresas, desde las pequeñas constructoras a los arquitectos y empresas auxiliares de carpintería o electricidad, suministradores de materiales de construcción o vendedores de muebles. Las zonas más afectadas, dice Fernando Encinar, jefe de Estudios de Idealista.com serían la costa de Andalucía o la Comunidad Valenciana, donde los británicos son los compradores del 20% de las viviendas adquiridas por extranjeros”. De momento, lo peor es la incertidumbre creada, “que puede paralizar muchas decisiones de inversión” opina ele xperto.

Hoteles, restaurantes, ocio…

Como es lógico, una libra más barata elevará también los precios de los paquetes y de los pasajes de avión a secas y desalentará a los británicos de venir tanto a España, buscado otros destinos o…quedándose en casa. “Esto, además de que”, según apunta José Luis Prieto, presidente de UNAV, la patronal de las agencias de viaje, “los británicos reducirían su estancia media en nuestro país”. A Emilio Gallego, secretario general de FEHR, la patronal de la hostelería, le preocupa también que “los tránsitos de turistas en frontera sufran complicaciones. Y toda complejidad añadida a la entrada y salida de ciudadanos siempre es un inconveniente”.

Todo esto es preocupante ya que los británicos son la nacionalidad que más visita nuestro país, el primer mercado emisor, nada menos que el 25% del total. El año pasado alcanzaron los 15,5 millones de turista y dejaron en España nada menos que 14.500 millones de euros, casi el 1,5% del PIB. Se trata de un turismo, además, muy interesante, dice Prieto, ya que “funciona muy bien en temporada baja, debido a su demanda de golf., un segmento en el que el turista gasta bastante más dinero que el visitante tradicional de sol y playa”.

Una reducción de este turismo sería un contratiempo para algunas regiones. En la Comunidad Valenciana donde los 2,7 millones que la visitaron en el 2015 suponen la tercera parte de todos los turistas extranjeros que pasaron ahí sus vacaciones. Lo mismo que en Mallorca. “Para hacernos una idea de la importancia de la situación, recordemos que de enero a junio, la llegada de turismo británico a Baleares representa el 28% del total en las islas” afirma Roses, de la Cámara de Comercio de Mallorca.

El tejido empresarial del turismo lo pasaría, pues, bastante mal en las zonas más ‘británicas’ de nuestras costas. Hay cadenas hoteleras españolas que han venido trabajando de forma preferente con los tour operadores británicos. Los segmentos más afectados por un bajón en estas zonas serían la restauración en general, los locales de ocio, el comercio enfocado al turismo, los ‘rent a car’ o las instalaciones deportivas.

De momento, según subraya Roses, “la posible bajada aún no se ha manifestado, debido “a que las reservas ya están hechas”. Otra cosa será lo que ocurra en la próxima temporada. Para evitar males peores, Gallego, de la FEHR, advierte que “España tendría que plantearse, sin demora y con inteligencia, unas negociaciones con el Reino Unido, para arbitrar medidas complementarias a los acuerdos bilaterales que acaben suscribiendo entre UK y la UE que faciliten el tránsito de visados, y otras cuestiones que favorezcan el flujo de ciudadanos entre ambos países”.

Agencias de viajes

Para las agencias de viaje españolas y los sitios de viaje en Internet, la bajada de la libra es una buena noticia. Londres es uno de los destinos preferidos de los españoles y el abaratamiento de los viajes, paquetes y hoteles en el Reino Unido (para los bolsillos españoles) resultará sin duda en un aumento de los viajes hacía aquel país. Además porque la bajada de la libra impulsará también el turismo de compras de los españoles en Londres, la primera ciudad del mundo en este segmento. También potenciará los viajes para estudiar inglés, abaratados de momento entre un 12% y un 15%, un segmento con decenas de agencias especializadas. Otro es el panorama para las agencias de viaje receptivas que, lógicamente, sufrirán el menor tráfico de británicos hacia España. Igual que las empresas de ‘rent a car’ en las zonas más afectadas por el bajón, de las que hay centenares a lo largo de nuestros resorts costeros.

Productores y comercializadores de frutas y verduras

Este sector, compuesto por miles de pymes agrícolas, industriales, logísticas o de transporte, es de los que más puede sufrir con la bajada de la libra y una posible reducción del consumo en el Reino Unido. Este país es nuestro tercer comprador en este tipo de productos, con unas ventas de 1.460 millones de euros el año pasado, solo por debajo de Alemania y Francia. En algunas provincias, estas exportaciones son especialmente decisivas. “En Málaga”, afirma Jerónimo Pérez Casero. Presidente de la Cámara de Comercio de la provincia, “las bebidas y los productos agroalimentarios son los dos primeros productos en el ranking de las exportaciones de Málaga al reino Unido. Nos afectaría mucho”.

Bodegas

El sector del vino, con miles de pymes, no parece muy preocupado. Rafael del Rey, del Observatorio Español del Mercado del Vino, cree que, a parte de los efectos potencialmente negativos mencionados, que afectan a todos los sectores, “no parece que puedan perjudicar mucho las exportaciones de vino español”. Sin embargo, en el Consejo Regulador del Jerez, su director ha expresado una opinión muy distinta, quizá porque el Reino Unido absorbe a mayor parte de las exportaciones de este producto. En su opinión, las perspectivas no son positivas debido a que todo lo que se cree que va a ocurrir es malo para su Denominación de Origen. “El incremento de los impuestos al alcohol” dice, “es malo, igual que es mala la depreciación de la libra, que encarecerá nuestros productos, el probable descenso del consumo, la menor llegada de turistas británicos (que consumen jerez aquí) “.

Moda, complementos, joyería

A parte de Inditex o Mango, habría que señalar que casi todas nuestras empresas del amplio sector de la moda y los complementos, desde las de ropa al calzado, pasando por la marroquinería, la ropa infantil, la bisutería o incluso la joyería cuentan con redes de venta en Londres y algunas de las principales ciudades británicas.

Talleres de componentes y máquina herramienta

Entre los automóviles, los componentes y las máquinas herramientas España exporta al Reino Unido una cifra superior a 3.00 millones de euros al año. Pese a que el grueso de estas ventas las realizan directamente las grandes marcas y empresas de estos sectores, estas se nutren de miles de pymes auxiliares, que verían su actividad reducirse sustancialmente si la bajada de la libra acabara por reducir este flujo de exportaciones

Los pueblos más ‘british

Los 284.000 británicos que vive oficialmente en España están básicamente concentrados en tres comunidades autónomas, las que más sufrirían con el Brexit; y que son Comunidad Valenciana, Andalucía y Canarias. Entre las tres suman 191.000 personas de esa nacionalidad, el 67%.

La presencia de británicos en algunas zonas de estas regiones es tan numerosa que hay pueblos en los que son la mayor parte de la población. En Orihuela Costa, en Alicante, con 27.000 habitantes, hay 13.018 británicos censados. Pero, el pueblo de Alicante con mayor porcentaje de británicos es San Fulgencio. Más del 60% de sus 10.000 vecinos son británicos. En Málaga, los británicos son mayoría absoluta entre los residentes extranjeros en 77 municipios: Mijas, el que más, con más de 13.000 de estos nacionales censados, el segundo Benalmádena, con 6.319, y el tercero Fuengirola con 5.419.

En estas zonas, la fuerte presencia de británicos ha generado un paisaje comercial muy específico, en el que la mayor parte de los negocios - farmacias, restaurantes, bares, campos de golf, discotecas y pubs, agencias inmobiliarias, centros médicos, tiendas de animales y veterinarios, servicios a los hogares, supermercados - son propiedad y están regentados por británicos.

Esta abundancia de británicos, unida a la recepción de turistas y al comercio, hace que en algunas regiones el Reino Unido se haya convertido en algo fundamental para la economía local. Según Ineca, la actividad económica de Alicante con el Reino Unido estaría en torno a los 2.340 millones de euros al año, el 7% del PIB de la provincia.

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