¿Cómo puedes perder el miedo a delegar?

¿Y si mañana tú tienes un accidente de coche, te sobreviviría tu empresa? ¿Tu equipo tiene contacto frecuente con tus clientes? 

“Es una paradoja: algunas veces tus fortalezas llevadas al extremo se pueden convertir en tus debilidades. No se puede montar una pyme si no eres una persona volcada a la iniciativa, con capacidad de trabajo, perfeccionista, preocupado por los detalles. Y a una persona así le cuesta mucho más delegar: porque es perfeccionista, porque le gusta hacerlo él, porque no tiene paciencia, porque no confía. Pero si cuaja y tienes éxito, no tienes más remedio que gestionar el crecimiento”, plantea Santiago Álvarez de Mon, profesor de gestión de las organizaciones en el IESE.

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“Cuando se lanza un proyecto no tiene tanto sentido delegar como buscar un liderazgo compartido. Tú montas tu negocio, vale, pero no eres –o no deberías ser– la única persona que toma las decisiones. Estas no las debe tomar uno sólo con su forma de ver una situación, sino con los puntos de vista de otros. Y aquí el concepto de comité de dirección es sanísimo, incluso para una pyme, y aunque tenga pocos empleados”, apunta Eugenio de Andrés, socio director de la consultora Tatum.

“A mí me parece que una de las claves de tu éxito como emprendedor es el equipo que montas. Tú eres la norma, no la excepción. Steve Jobs no nos puede servir como referencia porque es un caso excepcional, al margen que se rodeara en su día de un buen equipo. ¿Por qué tengo socios yo? Porque me complementan. Tienen virtudes e intereses diferentes a los míos. La verdad es que nunca me he planteado la sucesión, pero sí la importancia de compartir el liderazgo cuando la empresa crece”, explica Agustín Cuenca, fundador, entre otras, de ASPgems, una pyme madrileña de 25 empleados.

Entonces, ¿qué puedes hacer? Supongamos que ejerces un exceso de liderazgo en tu negocio. Los expertos y emprendedores que hemos consultado, te proponen estas cinco medidas... si es que no las tienes ya en marcha:

1. Pon en marcha un consejo de administración... o sucedáneo. “Nosotros convocamos una reunión de socios todos los meses, que es casi como un consejo de administración. Ojo, no lo es formalmente, pero así tengo la obligación de preparar la misma documentación que tendría que presentar ante un consejo, pero sin tener un inversor externo”, recomienda Cuenca.

2. Monta un comité de dirección... o sucedáneo. “Es una fórmula para no tomar las decisiones solo. Todos los meses se analiza la compañía: lo que se está vendiendo, lo que se está ingresando, lo que se está haciendo para vender más, los proyectos en cartera y las decisiones que se han tomado... Y se da voz para que la gente opine. Luego tú tomas la decisión”, sugiere De Andrés.

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3. Establece indicadores: “Se trata de medir a los demás, pero también de medirte. En definitiva, de crear indicadores para poder medir a tu equipo directivo y para que tu equipo directivo, a su vez, pueda hacer lo mismo respecto a la gente que tienen por debajo”, plantea Cuenca.

4. Convierte a tus mejores empleados en socios del negocio. "Tiene que haber muchos éxitos antes de hacer socio a un empleado. Si un trabajador funciona bien un año, dale un bonus. Si eso se repite otro año, dale otro bonus. Y si se repite un tercero, al cuarto, le haces socio”, apunta Carlos Delgado, director de Compensa Capital Humano. Jobs, cuando regresó de su destierro a Apple, se cargó los bonus económicos y los sustituyó por acciones de la compañía (le funcionó, aunque también le trajo algunas complicaciones con Hacienda).

5. Distribuye responsabilidades. “Tenemos el trabajo distribuido por fases. A pesar de ser muy pequeños, estamos organizados: yo vendo los proyectos y meto a la empresa en líos; una de las socias se encarga de gestionarlo y ejecutarlo, y el director técnico de la empresa es el que se encarga de supervisar la calidad técnica de lo que hacemos. Hay muchísimas partes del proceso en el que las decisiones no son mías. Quiero decir que la decisión de quién trabaja en qué proyecto, no es mío. O la decisión de qué tecnología es la mejor para un proyecto, no es mía. Sí decido todo lo que tenga que ver con el tema comercial, las contrataciones”, apunta Cuenca.

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