Economía colaborativa para montar nuevos negocios

Más que potenciar el emprendimiento en un garaje, lo que persigue La Colaboradora es incentivar el emprendimiento colaborativo donde todos contribuyan con su talento al proyecto empresarial de otros.

Dos son los objetivos principales que se persiguen en La Colaboradora: empleabilidad y emprendeduría. Ya, en un segundo término, se trata de ofrecer un espacio de coworking que mantenga en continua rotación la comunidad de inteligencia colectiva donde trabajan más de 200 jóvenes en proyectos empresariales, sociales y creativos intercambiando experiencias y conocimiento a través de un banco del tiempo.

Javier Fernández, coordinador del programa y técnico del Ayuntamiento de Zaragoza, nos explica su funcionamiento: “Se trata de crear una comunidad donde los interesados presentan su proyecto de empresa y, gracias a la interacción con los otros miembros, consiguen desarrollarlo. El compromiso que asumen es poner, posteriormente, a disposición de la comunidad 4 horas de su tiempo para favorecer con su conocimiento y asesoría el crecimiento de otros proyectos nuevos”. Se aprovechan así las destrezas y el talento de todos los integrantes del colectivo en beneficio de un proyecto determinado.

La Colaboradora ofrece también un programa formativo de 4 meses en los que se instruye a los participantes sobre empleabilidad y el itinerario emprendedor, desde que surge la idea hasta que se lanza un producto, dado que en la mayoría de los participantes, de entre 25 y 35 años, se detecta un déficit en dichas áreas frente a un alto nivel de conocimientos técnicos.

Las convocatorias anuales son dos, una en el mes de mayo y otra en noviembre, admitiendo, en cada una de ellas, un máximo de 50 integrantes. Desde que arrancó el programa, en 2013, La Colaboradora ha contado con 250 emprendedores que han desarrollado más de 200 proyectos, “con resultados de un 60% de casos de éxito”, asegura Javier Fernández.

Hitos

Hitos importantes han sido la obtención, hace apenas unos días, del primer puesto en los Premios Eurocities 2016, dentro de la categoría de Cooperación. Eurocities consiste en una red formada por las principales ciudades europeas que, en esta edición, se centró en las ciudades colaborativas. La conferencia internacional se celebró en Milán el 17 de noviembre. Ganaron así mismo, el año pasado, del Premio Nacional de Finanzas P2P dentro de la plataforma global de economía colaborativa Quishare.

Empoderar los servicios públicos

Insiste Javier Fernández en destacar que otro de los objetivos es empoderar los servicios públicos y hacerlos efectivos de cara a las iniciativas ciudadanas. Así, la Colaboradora surge como una respuesta a la crisis económica impulsada desde Zaragoza Activa (ZAC) dentro del Ayuntamiento de la capital aragonesa.

El objetivo era generar un “ecosistema público de emprendimiento e innovación social” para mejorar las condiciones sociales y económicas de la ciudad. Fomentar el espíritu emprendedor, impulsar entornos colaborativos o potenciar espacios de socialización y educación forman parte del proyecto conjunto. En este sentido, han ido desarrollando espacios en una doble sede, la de la antigua Azucarera del Rabal, que acoge no sólo a La Colaboradora sino también un Semillero de Ideas, un Vivero de Emprendedores con 17 oficinas o el HackLab La Remolacha y, una segunda sede que es el ThinkZAC Las Armas donde se albergan laboratorios de economía urbana disruptiva o la asesoría para emprendedores InfoActiva.

Asimismo, tienen proyectado el lanzamiento, en 2017-2018 de un nuevo espacio en la antigua Casa del Director de la Azucarera donde potenciar la economía colaborativa y circular.

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