Escritura terapéutica para emprendedores

Utiliza la escritura como medio para alcanzar tus objetivos.

¿Qué quiero conseguir como emprendedor? ¿Cuáles son las creencias limitantes que, aún sabiendo que quieres ser emprendedor, te impiden conseguirlo? Enfocarte en la solución del problema y aplicar, todo ello, a resolver la situación conflictiva, es lo que propone Eva Lleonart, experta en escritura terapéutica para emprendedores.

Química de formación, Eva Lleonart decidió dar un giro radical a su vida tras regresar de un viaje a la India convencida de que, hasta entonces, se había desviado de sus verdaderas pasiones: la escritura y el voluntariado. Pensó que, además de ganar en felicidad, su vida sería más útil si se aplicaba a ellas. Para conjugarlas, creó los talleres de escritura terapéutica a través de los cuales persigue ayudar a las personas a diseñar su propia vida y descubrir lo que llevan dentro. Uno de estos talleres es específico para emprendedores.

¿Por qué la escritura? "Porque es la mejor vía para fijar las ideas que surgen. Cuando exponemos algo de manera oral, tendemos a modificarlo. Sin embargo, cuando se escribe, plasmamos nuestra realidad con mayor sinceridad. Es un proceso que va de dentro afuera, al contrario que la lectura. La escritura permite, además, conectar los dos hemisferios del cerebro, el lado racional con el emocional", asegura Lleonart. Para que el método resulte eficaz, la escritura ha de hacerse a mano, no en el ordenador.

¿Y por qué para emprendedores? "Porque, como todo el mundo, a veces se desorientan, o se quedan estancados, o pierden la ilusión por el trabajo…son emociones que obstaculizan y hay que saber identificarlas para combatirlas", explica. Así es como Eva LLeonart va proponiendo una serie de preguntas cuya respuesta deberá plasmarse por escrito.

Para los emprendedores, las primeras cuestiones para clarificar el objetivo serán del tipo ¿Qué tipo de vida quiero? ¿Por qué quiero emprender? ¿Qué quiero conseguir como emprendedor? El paso siguiente será identificar las creencias internas que nos limitan a alcanzar el objetivo. “Hay gente que emprende por vocación pero, en otros casos, es una huída hacia adelante, como un salvavidas. También hay personas que, consciente o inconscientemente, se niegan el derecho al éxito. Nunca lo han experimentado y creen que no se lo merecen. Sienten vértigo al alcanzar los objetivos. Es lo que llamamos creencias limitantes o paralizantes que suelen basarse en experiencias previas. Se trata de transformarlas en creencias potenciadoras poniendo a la persona en situaciones anteriores que han resuelto con brillantez. Esto rebaja la tensión y refuerza la autoconfianza para poner ya el foco en la solución", apunta.

Se vale también Lleonart de ejercicios de programación neurolingüística (PNL) mediante talleres individuales y grupales que permiten contemplar desde fuera la propia problemática a través de otras personas que la comparten.

Es también importante dejar por escrito las nuevas metas e ir tachándolas conforme se van consiguiendo. "Sucede a veces que hemos superado con creces lo que nos habíamos propuesto y no nos damos cuenta. Es como cuando uno se pone a dieta que, si no se pone un tope determinado de kilos, está siempre intentando adelgazar. Por eso hay que poner fecha y cuantificar los objetivos, redefinirlos conforme vamos alcanzando logros. Un indicador numérico servirá para decir objetivo cumplido, y avanzar al siguiente. Número de clientes que quiero conseguir en un mes, ingresos, usuarios…servirían, en el caso de un emprendedor, para conocer su progreso y evolución", apunta. Ahora bien, recuerda Eva LLeonart, "lo más importante es hallar la armonía en el área personal, el resto, las del trabajo, se pueden profesionalizar una vez que descubres de qué pie cojeas"

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