Cómo crear tu propia marca de moda

Desde que empiezas a dibujar sobre un papel, hasta que llevas los diseños a una pasarela y creas tu marca propia. La diseñadora Leyre Valiente, premio Dedal de Oro, cuenta los pasos que tuvo que dar antes de disfrutar de un nombre en la moda.

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Leyre Valiente en una de sus presentaciones

Lo contó la diseñadora Leyre Valiente en una de las conferencias del Programa Experto de Factoría Cultural ante un grupo de jóvenes emprendedores interesados en el sector de la moda. Ante ellos presentó sus claves personales para desarrollar una marca desde cero.

Leyre Valiente, con poco más de 4 años de experiencia en el mundo de la moda, fue desgranando las claves de su trayectoria profesional hasta hacerse con un nombre y una marca propia sin dejar de ser, todavía hoy, una autónoma que le echa un montón de horas. La máxima: “trabajo duro y perseverancia”. Extraemos de su conferencia algunas claves de cómo lo consiguió y los consejos que ofreció a los asistentes.

Estudiar, aprender y equivocarse

Aprender de los que ya saben sería el primer paso. Licenciada en Comunicación Audiovisual en la URJC (Universidad Rey Juan Carlos) y Diseño de Moda en el IED Madrid (Instituto Europeo de Diseño), Leyre Valiente empezó como becaria. Comenzó en talleres pequeños y terminó haciendo prácticas con Alexander Mcqueen y Loewe. “Las prácticas son un proceso muy duro-dice- pero yo aprendí muchísimo en todos los sitios, no sólo cuando me corregían, sino también de cómo funciona una empresa”. Recomendaciones que dio en este punto fueron: Hacer prácticas tanto en empresas pequeñas como grandes, “porque cada una tiene su forma de trabajar”, y no rechazar nunca una marca porque no encaje con tu estilo. “Lo que hay que ser es poroso”. Válidas, también, las prácticas para aprender a trabajar en equipo. “Tú sólo eres la parte ejecutora de un proceso en el que intervienen otras personas que orientan y evalúan un trabajo".

En lo que respecta a cómo consiguió las prácticas, la vía fue la habitual: llamar a todos los timbres, pero con algo más que un telefonazo o un mail. De esta forma, ella misma se creó un sitio web para exponer sus trabajos. Demostraba así que dibujaba bien, que sabía manejar programas como el photoshop o el illustrator, hacer fichas técnicas…Otro consejo en este punto: “A la hora de presentar un portfolio, no hace falta recoger todos nuestros trabajos. Es suficiente con 2 ejemplos de dibujo a mano, 2 ejemplos de que lo hago bien en photoshop y 2 ejemplos de fichas técnicas”. Recomendó, ya de paso, “no borrar nunca los archivos anteriores” para ahorrar dobles esfuerzos.

Las pasarelas

Segura ya de su buen hacer, se animó Valiente a revalidar sus creencias en el mercado y ante un público experto. Presentar las colecciones de moda en una pasarela es un sueño, pero entiende que "cada marca debe encontrar su propia vía".

El proceso inicial para participar en un desfile es parecido al de las prácticas. Ella lo consiguió así: "Yo hice mi web y conseguí las prácticas en McQueen. Me encontraba trabajando allí cuando recibía emails de estilistas, fotógrafos y bloggers de todo el mundo que querían mis prendas para hacer fotos o querían hacerme una entrevista para su blog. De este modo pensé que a lo mejor tenía interés mi marca, así que, cuando volví a Madrid porque me llamaron de Loewe, decidí registrarla y presentarme a Ego. Estando en Loewe me llamaron de Ego para decirme que me habían seleccionado, así que, aunque me ofrecían quedarme tres meses más, tuve que rechazarlo e irme porque estábamos en junio y el desfile era en septiembre".

En cuanto a sus tácticas para conseguir llegar a las pasarelas, estas fueron algunas de las que siguió:

-Diseño del dossier y fotos: “Importantísimo que el diseño del dossier sea muy mono y que las fotos sean buenas porque hay mucha competencia”.

-Un buen clipping de prensa: Ella lo había conseguido a raíz del tráfico que obtuvo después de colgar sus diseños en la web y prestar los vestidos a todo el mundo que se lo pedía. “Se movieron muchísimo” y me llamaron blogueros y periodistas de todo el mundo.

-Colgarlo todo en la web: Para darte a conocer conviene lucir todo el trabajo y moverlo en las redes. Ello implica eliminar recelos de que te copien. “¿Qué corres ese riesgo, pues sí, pero es la mejor manera de hacer ruido y de decir que estás ahí. Mejor que lo copien a tenerlo colgado en el armario de tu casa”.

-Un mínimo de 20 looks. Además de superar los filtros de la organización, participar en pasarelas requiere una inversión previa que no todos pueden asumir, dado que se exige la presentación mínima de 20 looks confeccionados.

-Cumplir con las fechas: Lo normal es que anuncien la admisión con escasos meses de antelación, 2 o 3. Error grave sería no llegar a la fecha de la presentación con el trabajo hecho porque pondrías se manifiesto tu escaso dote organizativo.

Cómo monetizar un desfile

La máxima aquí es, según Valiente, que “el desfile no es el fin de una marca. El fin es vender, aunque el éxito de un desfile no se refleje en ventas directas. No es una feria de ventas, es una promoción”. No obstante, son varias las posibilidades que surgen en un desfile, como herramienta, para amortizar la inversión económica. Estas son algunas de las que apuntó:

-Colaboraciones con otras marcas. Diseñar una línea de producto para otra marca o evento "que no tienen que ser necesariamente relacionado con el textil o la moda. Valga en este caso el ejemplo de los edredones diseñados por David Delfín".

-Product Placement. "Muchas alianzas surgen con otras firmas de calzado, accesorios, gafas de sol...que quieren posicionar sus productos en las modelos de tu desfile".

-Trabajos como freelance. Aumentan las posibilidades de que te llamen para trabajar por obra.

-Licencias. Esta es una de las oportunidades que Valiente considera más interesantes dado que, una vez que has creado una marca potente, te permite trasladar tus diseños a cualquier otro artículo alejado del mundo de la moda. Un ejemplo: los cuadernos de Agatha Ruiz de la Prada.

-Puntos de venta:Tanto propios como ajenos, aunque ahora ha surgido otra forma intermedia de promocionar las colecciones que consiste en dejar tus modelos en depósito en algún otro negocio que ya esté funcionando.

-La venta oline. Una opción que, según la diseñadora, hoy en día es facilísimo aunque hay que moverlo mucho.

-Encargos privados. Personas que quieren que les personalices un modelo o lo diseñes pensando en ellos.

Tener tu propia marca

Desde que abrió la tienda, Valiente ya no desfila. “Más que diseñadora, cuanto creas tu propia marca de moda eres empresaria. El tiempo que se dedica a diseñar es mucho menor que el que dedicas a contactar con los proveedores, a hacer Excel, papeleos o vigilar la tienda online”.

Pese a la cantidad de trabajo, consigue sacar adelante su tienda y una marca de moda con varias líneas: Premium (2-3 veces del preció medio de la gama) y lujo. Lleva, además, una línea joven street con precios más accesibles y la colección de novias. La máxima es siempre la misma:Diferente, elegante y ponible. “Se dice pronto, pero conseguir el equilibrio entre los tres puntos no es tan sencillo”, comenta. ¿Cómo lo consigue?

-Inspiración: La encuentra en casi todos los sitios: museos, películas, comics y, en su caso particular, en la ciencia ficción, de la que es una gran admiradora. "Para generar una marca tienes que crear tu propio mundo. Lo que te hace especial es un concepto, una identidad propia".

-Pregunta a los clientes: “Yo siempre les pregunto qué están buscando. Si quieren disimular o potenciar algo de su silueta se lo doy jugando con los efectos ópticos, las texturas…”

-Mirar hacia adelante sin olvidar el pasado. Aunque la ciencia ficción sea, en su caso, fuente de inspiración, a la hora de trabajar Leyre lo hace a la antigua usanza. Todo a mano.

-Olvida los horarios. Trabajar mientras estés despierta. “Yo me levando, como, trabajo y me acuesto”

-Mucha fuerza y disciplina. Si te falta esto, nunca podrás crear una marca. Hay que tener mucho empuje, fuerza de voluntad y capacidad organizativa personal, porque nadie de está empujando.

-Conseguir contactos y ayudas. A la falta de recursos financieros se suma, en los arranques, la ausencia de contactos y proveedores que confíen en ti. Google, es una buena herramienta para identificarlos pero, una vez que los tienes, conviene también mantener una actitud colaboradora. “Hay que ayudarse entre colegas en lugar de ocultarlo todo. Nunca sabes quién te va a poder echar una mano”.

-Just do it. Una vez que sabes lo que quieres, hazlo, al margen de lo que te digan los demás.

-Hazlo desde el conocimiento: "Las cosas hay que intentarlas, pero desde el conocimiento, desde el estudio, la formación y sabiendo los pasos que tienes que dar para llagar a ello. Hay que lanzarse a la piscina, pero con los manguitos puestos". No es suficiente con saber diseñar, tienes que leer mucho, saber inglés, photoshop…todas las áreas colindantes con el sector. Esfuérzate más donde más fallas.

-No te perdones. “Eso es importante. La mayoría de las veces que hacemos algo mal es porque nos perdonamos. No hay que parar hasta que no estar plenamente satisfecho y orgulloso de tu trabajo”.

-Rompe reglas. Difícil descollar si haces lo mismo que todos,

-Dos cosas mínimas: Se refirió en este punto Leyre Valiente al escritor y director de cine Neil Gaiman. Según éste, hay 3 cosas que tienes que hacer bien para ganarte el beneplácito de todos: Ser bueno en lo tuyo, cumplir con las fechas y la empatía. Si reúnes las 3, perfecto, si no, al menos tendrás que cumplir 2. así, si entregas a tiempo y eres 'majo', puedes rebajar un poco los niveles de calidad. Si eres bueno y entregas a tiempo, te puedes permitir ser un poco más borde. Si eres superbueno y majo, te van a perdonar cierto incumplimiento en los plazos.

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