El emprendedor que triunfa hablando del fracaso

Resulta paradójico que al consultar el nombre de Pepe Villatoro en google los primeros resultados de la búsqueda aparezcan acompañados de la expresión “emprendedor exitoso” cuando su fama obedece a un evento que protagonizan ‘fracasados’ en los negocios de todo el mundo.

image
Pepe Villatoro, primero por la izquierda

Antes de regresar a México, su país natal, Pepe Villatoro vivió un tiempo en Madrid, donde llegó a tener hasta una novia valenciana. Tal vez por eso, España fuese el segundo país en sumarse a la iniciativa emprendedora de Pepe Villatoro: Fuckup Nights, un evento donde emprendedores de todo el mundo comparten sus historias de fracaso. En España son 9 las ciudades que acogen su celebración, pero las cifras a escala global hablan de 250 ciudades de 80 países que replican Fuckup Nights.

Se trata de encuentros que se celebran en sitios informales donde 2 o 3 ‘speakers’ comparten con la audiencia su mayor fracaso profesional durante 7 minutos. Se persigue, no sólo pasar un rato divertido y reírse de los propios errores, sino también prevenir a otros, si es que ello es posible, de la comisión de los mismos. “No creemos en las recetas secretas o verdades absolutas dentro de sistemas complejos, como lo es crear una empresa.- declara Pepe Villatoro- Por ejemplo, cuando alguien me pregunta qué le recomiendo para no fracasar basado en las muchas historias que he escuchado en estos más de 5 años de Fuckup Nights, mi respuesta es que lo único que sé es que no debería estar haciendo esa pregunta porque su éxito o fracaso depende de su perfil, historial, circunstancia, entre muchas otras cosas. Lo mejor es optimizar hacia el aprendizaje basado en tus valores, intereses y circunstancias, por eso es poderoso escuchar historias personales de fracaso en lugar de gurús que filosofan sobre el fracaso y te dicen qué hacer”.

Aún así, el mismo Villatoro se atreve a aventurar un signo inequívoco de potencial fracaso: “estar haciendo algo en lo que ya no crees. Hay personas que hacen algo en lo que no creen solo por intentar hacer dinero. Estas personas tienen menor tenacidad y capacidad necesarias para aprender, iterar y desarrollar las habilidades para desarrollar una empresa. Aún así, hay personas que ganan mucho dinero siendo así y para algunas a eso se reduce la definición de éxito”, sostiene.

Aclara, también, que no es un defensor del fracaso entendiendo que es algo “que duele y que te marca como persona”, además del riesgo de entrar en bancarrota. Pero que si hay que fracasar, mejor hacerlo en grande en el sentido de que “es más divertido e inspirador trabajar en proyectos que busquen tener el mayor impacto posible, en lugar de crear algo contenido y tímido solo por miedo a lo que puede suceder”.

Un proyecto sostenible y escalable

Fuckup Nights nació en Ciudad de México en 2012, como un proyecto más para divertirse que para lucrarse. Terminó, sin embargo, “siendo una operación de empresa” en la que participan los 5 socios principales. Para rentabilizarlo, exigen el pago de una cuota mensual a cada organizador local (hasta hace poco estaba en 20 dólares) y se valen de un modelo directo de patrocinio en cada convocatoria aprovechando que “tenemos más de 100.000 asistentes cada año…aparte de toda esa buena vibra de apoyar el emprendimiento”, decía en una entrevista con Roberto Ibarra. Otro canal abierto procede de lo que Villatoro llama “el brazo de investigación”. Se refiere al Instituto del Fracaso , una asociación civil donde aportan estudios de emprendimiento. Han publicado, asimismo, ‘El libro del fracaso’, de descarga gratuita tanto en español como en inglés que esto del conocimiento sí quiere ser altruista.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Gestión