Objetivo: conseguir que la marca de tu empresa seas tu

Steve Jobs o Elon Musk son dos casos que ilustran lo que sucede cuando la marca personal trasciende a la de la empresa. 

Hay famosos que tienen más seguidores que un canal de televisión o cualquier otro medio. Paco León es uno de los que encabeza la lista. Sin embargo, cuando se decidió desarrollar su marca personal como talento artístico, la agencia que llevó a cabo el cambio tuvo que modificar el mensaje. La imagen de Paco León llegaba ligada al nombre de una mujer, Raquel Revuelta. Luego, ya en Aida, siguió haciendo de hijo, como Luisma. Para darle mayor proyección había que desencasillarle. La propuesta que le hizo la agencia creativa digital Zoopa , de la que también forma parte el artista Santi Millán, fue que hablase de otras cosas que fuesen propias, personales. Entonces empezó a hablar de su madre, Carmina Barrios, y el tema le daría para inspirar las dos primeras películas que dirigió: ‘Carmina o revienta’ y, la secuela, ‘Carmina y amén’.

El ejemplo lo refiere Carlos Ortet, director general de Zoopa, para demostrar la importancia que tiene en la creación de la marca personal subrayar aquello que ya traemos de serie, lo que nos hace diferentes de todos lo demás. El resto, lo de los 1,65M en twitter o los 964k seguidores de Paco León en Instagram, se debe a su “ingenio artístico, a su sensibilidad y a su honestidad. El es así y eso es lo que le hace brillar”, dice Ortet.

Marca personal vs marca corporativa

El trabajo de Zoopa consiste en convertir empresas en marcas y en este propósito se han dado cuenta de un cambio muy significativo acaecido en los últimos años que es la tendencia de la marca personal vs marca corporativa. “A muchos esto les crea un conflicto. Si yo fomento mi marca personal, ¿dónde queda entonces la marca de la empresa a la que represento?, se preguntan. Parece que les quedan dudas de que las personas son el activo más importante de la compañía y que cuando trabajas la marca personal también refuerzas las corporativa”, dice Ortet. Matiza, no obstante, que ello no implica intentar ser el héroe de la película, “lo ideal para una marca es ser el guía y que sea el héroe quien os escucha”.

Dicho así, suena bastante bien, pero ¿cómo conseguir que esos ‘héroes’ fijen en nosotros su atención? El mismo Carlos Ortef facilita algunas pautas para conseguirlo.

Pasos para crear la marca personal

Empieza y practica tu verdadero yo. Has ser sincero contigo mismo y proyectar esa imagen, no otra que no sea de verdad porque te van a pillar. Tampoco intentes imitar a otro porque no funciona.

Definir la propuesta de valor. Ese patrimonio personal se debe definir y debe quedar claro desde el principio, porque ese va a ser tu norte.

Se visible. Construye tu presencia online, un tema que actualmente está al alcance de todos. Ortet está convencido de que el tema de la marca personal es una cuestión de supervivencia y de que aquel que no la cultive corre el riesgo de ser invisible, que es lo mismo que desaparecer. “Si no tenéis una marca personal online, podéis quedar excluidos digitalmente y no beneficiaros de los cambios del mundo. Igual que pasaba antes en esos pueblecitos pequeños aislados”.

Comunica, aparece públicamente y sé accesible. Para procurar una presencia personal fuerte hay que estar conectado con otros y comunicarnos con ellos. “Estamos en un entorno de inteligencia colectiva donde cualquiera que tenga algo de valor que comunicar está obligado a compartirlo. Es una contribución a la sociedad de la que todos nos beneficiamos. No podemos permitirnos el lujo de tener talentos aislados”.

Definir un mapa de relaciones. Esto, según Ortet, es muy importante. “Nosotros defendemos un modelo en la agencia que es el de las relaciones online. A cada cliente le ponemos un mapa de relaciones que deben mantener activas. Igual que las personas hacen networking las marcas también deben hacerlo”.

Dedicar tiempo a interesarte por tus contactos. Parece que la misión del networking no es vender ni colocar a los demás tu discurso. Cuando se habla de conexión hay que entenderlo, fundamentalmente, como dedicar mucho tiempo a escuchar.

Entender tu industria de arriba a abajo. Este punto Ortet lo condensó en una palabra: “cúrratelo”. En su opinión, no puedes pretender ser una marca influyente si no sabes de lo que estás hablando, si no estás continuamente aprendiendo y aportando valor a los demás o coger cosas que aporten los demás y enriquecerlas. Las que se limitan a estar ahí porque sí son marcas marchitas, que desfallecen.

Aportar al entorno. Se trata de dar más que de recibir aunque ambas cosas suelen ir acompañadas.

Otros métodos menos convencionales

A los pasos elementales recogidos arriba, Ortet añade otros de los que se valen en la agencia. Son estos:

-Crossover, que consiste básicamente trabajar marcas personales relacionándolas para apoyar a otros. Puede entenderse como una especie de padrinazgo donde ambas partes salen reforzadas

-Practicar la confianza. Hay que practicarla antes para poder “trasmitir confianza. Si no lo consigues, no puedes crear una marca”.

-Promocionar tu contenido. Cada vez más, las plataformas del entorno digital están exigiendo que contribuyas, incluso pagando, para que tus contenidos se vean. Puede resultar incómodo, pero hay que contemplarlo.

-Ser un poco tonto, refiriéndose, en términos generales, a saber generar empatía. Según Ortet las personas que muestran solo fortalezas tienden a provocar más rechazo que las que exhiben debilidades. Tampoco hay que caer en la falsa modestia. Basta con ser francos porque todos tenemos luces y sombras.

-Inicia una comunidad. Otro truco útil es el de trabajar tu comunidad en las redes. No hace falta que sea ni muy grande ni específica ni que persiga una finalidad. Es suficiente con convertirla en un medio de comunicación y conexión con otros.

-Crea contenido en torno a otros. No es necesario pasar el día contando a lo que te dedicas, puedes hablar de otros y, mejor aún, si asumes un punto de vista crítico porque, se reconozca o no, la polémica gusta.

-Crea historias. Asegura Ortet que los humanos nos quedamos siempre prendados de la misma historia. Es decir, que ya se sabe la fórmula qué vende y que él resumió en 4 temáticas: Historias que van de supervivencia, algo que procure seguridad o cobijo, las relaciones y las emociones. Todas ellas con sus respectivos héroes, antihéroes, conflicto, superación, viaje o transformación.

-Aceptar la interacción de preguntas y respuestas para adaptar tu discurso a lo que le interesa a la gente.

Errores que hay que evitar

Pero aun cumpliendo cabalmente las pautas señaladas, se pueden caer en los siguientes errores que dice Ortet que conviene sortear:

-No creéis una piel incómoda para vosotros. Cuanto más natural sea la marca personal que transmitamos mayor eficacia y comodidad. Exagerar o forzar demasiado el personaje puede conducirnos a un berenjenal contraproducente.

-No asumáis que merecéis las cosas porque sí. “La vida no es un juego matemático”, dice. Se refiere con ello a que las cosas no siempre parecen justas y que el esfuerzo y el trabajo no encuentran siempre la recompensa que creemos merecer.

-Di a los demás que les quieres. Es cierto que cuesta mucho, pero a veces nos comportamos como si no nos preocupase el afecto de los demás cuando no es así. La recomendación de Ortet es intentar ser asertivo.

-Querer hacerlo tú todo. Otro fallo garrafal. Siempre es mejor que te ayuden. “Existe la fantasía de que la marca personal es algo que te tienes que hacer solo, en el mundo digital no hay equipos y eso es falso”.

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